domingo, 14 de marzo de 2021

Casa de citas / Alberto Moravia / Simplemente nos amábamos

 



Alberto Moravia
SIMPLEMENTE NOS AMÁBAMOS

Durante los primeros dos años de matrimonio, mis relaciones con mi esposa fueron —hoy puedo afirmarlo— perfectas. Quiero decir que, en aquellos dos años, el acuerdo de los sentidos, completo y profundo, iba acompañado por ese oscurecimiento o, si es preferible, por ese silencio de la mente que, en semejante circunstancia, suspende todo juicio y se remite sólo al amor para cualquier valoración de la persona amada. En resumidas cuentas, Emilia me parecía carente por completo de defectos, y lo mismo creo que aparecería yo ante sus ojos. O tal vez veía sus defectos y ella veía los míos, pero, por una misteriosa transmutación producida por el sentimiento del amor, se nos mostraban ambos no sólo perdonables, sino incluso amables, como si, en vez de defectos, hubiesen sido cualidades, aunque de un género muy particular. Sea como fuere, no nos juzgábamos; simplemente, nos amábamos. Esta historia quiere explicar cómo, mientras yo seguía amándola y no juzgándola, Emilia, por el contrario, descubría o creía descubrir algunos de mis defectos, me juzgaba y, en consecuencia, dejaba de amarme.

Alberto Moravia / El desprecio I





WE LOVED EACH 
by Alberto Moravia
During the first two years of our married life my relations with my wife were, I can now assert, perfect. By which I mean to say that, in those two years, a complete, profound harmony of the senses was accompanied by a kind of numbness—or should I say, silence?—of the mind which, in such circumstances, causes an entire suspension of judgment and looks only to love for any estimate of the beloved person. Emilia, in fact, seemed to me wholly without defects, and so, also, I believe, I appeared to her. Or perhaps I saw her defects and she saw mine, but through some mysterious transformation produced by the feeling of love, such defects appeared to us both not merely forgivable but even lovable, as though instead of defects they had been positive qualities, if of a rather special kind. Anyhow, we did not judge: we loved each other. This story sets out to relate how, while I continued to love her and not to judge her, Emilia on the other hand, discovered, or thought she discovered, certain defects in me, and judged me and in consequence ceased to love me.

A Ghost at Noon by Alberto Moravia


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