Mostrando entradas con la etiqueta Casa de citas / cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Casa de citas / cine. Mostrar todas las entradas

jueves, 28 de noviembre de 2019

Casa de citas / Robert McKee / Cine


Robert McKee


Robert McKee
Seis consejos para escribir un guión

1) Saber qué quieren tus personajes

Como espectadores, perdemos interés si no sabemos qué quieren los personajes. Según McKee, eso sucede porque el guionista tampoco lo sabe. Puede que la estructura y la trama nos hayan hecho olvidarlo.
McKee dice que el truco es implicar deseo, aunque no sea de forma inmediata.
Por ejemplo, hacer que cada escena tenga una intención específica. El personaje está en una escena para conseguir algo.
La recompensa en esa escena es un pequeño objetivo para llegar a algo más.

2) Saber cuándo introducir a tu protagonista

El espectador o lector debe engancharse a la historia en las primeras 20 páginas. O en los primeros 20 minutos de la película.
No hay ninguna regla que nos diga cuándo debe aparecer el protagonista por primera vez.
Hay veces que puede aparecer desde el principio, pero no tiene por qué. Lo importante y lo primero es captar el interés de los espectadores.
Según McKee, la primera impresión del espectador sobre el personaje es un momento crítico. Tienes que encontrar el equilibrio para que cuando tu protagonista aparezca, enganche a la gente.
Y pone el ejemplo de Casablancauna de sus películas favoritas. En ella, Rick (Humphrey Bogart) aparece por primera vez en la página 15 del guión. Pero lo hace con un impacto tremendo.

3) Evalúa tu historia con honestidad

McKee opina que, con frecuencia, los guionistas más jóvenes no son objetivos con su propio trabajo. Y no aceptan críticas ni consejos, aunque sean constructivos.
Como buen ejemplo, menciona a los hermanos Farrelly (Algo pasa con Mary, Dos tontos muy tontos).
Su método consiste en detenerse cada diez páginas y preguntarse: ¿qué sabe el espectador hasta ahora? ¿Y qué necesitará saber?

4) Estudia a Aristóteles

El libro favorito de McKee sobre escritura dramática es Poética, de Aristóteles.
Para él, sigue estando tan vigente ahora como en el pasado, porque Aristóteles conocía la naturaleza humana. Y además, sentó las bases de la llamada estructura aristotélica.

5) Ten claro por qué quieres escribir un guión 

Para McKee, no hay que tener prisa. Lo normal no es que un guionista de menos de treinta años triunfe. Hay excepciones, claro está.
Pero lo más habitual es que un guionista fracase durante una media de diez años antes de dedicarse a ello. Y por eso tantos guionistas se cansan y abandonan su sueño.
Hay que amar el proceso creativo más que la idea de triunfar en el cine. Por eso debes preguntarte: ¿Estoy dispuesto a fracasar durante diez años?
¿Estoy dispuesto a escribir diez guiones, a guión por año, y que nadie los quiera? ¿Estoy dispuesto a llegar hasta el undécimo guión, y convertirme en un buen guionista?
Si amas escribir, lo harás. No hay elección posible: perseverarás.

6) Respeta el oficio

McKee dice que “dominar el arte del guión es una lucha de por vida. Nunca sabes todo. Cada vez que escribes un guión, todo es nuevo.
Los concursos son una gran forma de romper el bloqueo creativo y la procrastinación.
Y además pueden servirte para validar tu esfuerzo. Pero no caigas en la tentación de compararte con los demás.
Sólo compites contra ti mismo como creador. Tienes que desarrollar tu gusto, tu propio juicio, y luchar por darle sentido al mundo”.

viernes, 16 de octubre de 2015

Casa de citas / Rachel Appel / Matt Damon



Rachel Appel
MATT DAMON

Desde Salvar al soldado Ryan a Interestelar y Marte, el gobierno ha gastado una cantidad ridícula de dinero para recuperar a Matt Damon.



lunes, 17 de septiembre de 2012

Casa de citas / Gregorio Belinchón / El Padrino


Gregorio Belinchón
POR QUÉ EL PADRINO 
ES LA MEJOR PELÍCULA DE LA HISTORIA
El País, 15 de septiembre de 2012


Puede que porque como aduce Tom Hanks en Tienes un email, “El Padrino te responde a todas las preguntas vitales que se te presentan en la vida”. Aunque por esa razón nunca comeríamos naranjas: cada vez que alguien se toma uno de esos cítricos o juega con ellos en el filme, tiene todas las papeletas para fallecer. Puede que porque una película que comienza sin títulos de crédito, con un discurso en el que en sus nueve palabras iniciales se mezclan patriotismo, inmigración, negocios, honor, creencias y la dura realidad (“I believe in America. America has made my fortune”), y que de ahí no desfallece hasta el clímax final, hasta la más alta traición -la que Michael Corleone se realiza a sí mismo, a sus creencias, porque la familia está por encima de uno mismo- no puede ser mala. Porque Coppola vivió al límite en el rodaje, con la constante sensación de que iba a ser despedido, de que el productor Robert Evans y la Paramount ni le estaban dando tregua, ni le iban a dejar terminar una película en la que él tampoco creía al principio (al fin y al cabo, iba sobre algo muy alejado de su vida, la Mafia y se basaba en un best-seller); y de esa presión salió el zumo del talento, la esencia que inspiró al nuevo Hollywood. Porque Marlon Brando hizo una prueba para ser contratado, él, que se negaba a ello. Porque llegaron los chicos jóvenes de la interpretación: Al Pacino, John Cazale (que solo hizo cinco películas antes de fallecer de cáncer, pero qué cinco trabajos), Diane Keaton, James Caan y el refuerzo de Robert de Niro para la segunda parte. Porque ni la música de Nino Rota ni la fotografía de Gordon Willis tienen un segundo de debilidad. Porque a todos nos encanta decir lo de la “oferta que no pudo rechazar” y pensar que puedes meter en la cama de un enemigo la cabeza de un caballo. Por esas razones y por muchas otras, El padrino es la mejor película de la historia.

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/09/15/actualidad/1347727724_122932.html


Nota: Se trata de la encuesta realizada con sus lectores por el periódico español El País. El Padrino derrotó a Blade Runner, El gran dictador y Casablanca. En el enlace anterior puede leerse la nota completa.