viernes, 9 de octubre de 2026
Anne Carson / Pero una dedicatoria es apropiada sólo cuando se hace ante testigos
jueves, 8 de octubre de 2026
Anne Carson / Ella
Ella vive sola.
La primavera se abre como una cuchilla allí.
unos para mi madre, algunos para mí
que incluyen Las obras completas de Emily Brontë.
Es mi autora favorita.
Cada vez que visito a mi madre
siento que me convierto en Emily Brontë,
mi vida solitaria a mi alrededor como un páramo,
mi torpe cuerpo recortándose sobre los barrizales con una apariencia de transformación
que muere cuando atravieso la puerta de la cocina.
Anne Carson / El viejo suéter de papá
Hoy cuelga del respaldo de la silla de la cocina
donde siempre me siento, cuelga
del mismo respaldo de la misma silla donde él solía sentarse.
Me lo pongo al entrar,
como él solía, sacudiento
la nieve de sus botas.
Me lo pongo y me siento en la oscuridad.
Él no haría esto.
Lajas de frío caen desde el hueso de la luna.
Sus leyes eran un secreto.
Pero recuerdo el momento en que supe
que perdía el juicio dentro de sus leyes.
Estaba de pie en la curva de la entrada cuando lo vi.
Llevaba puesto el suéter azul con los botones abrochados hasta el cuello.
No sólo porque era una calurosa tarde de julio
sino la mirada de su rostro…
como un niño a quien la tía vistió temprano por la mañana
antes de un largo viaje
en trenes fríos y venteados andenes
sentado muy rígido en la orilla de su asiento
mientras las sombras, como largos dedos,
sobre almiares dejados atrás,
aún lo estremecen
porque él viaja mirando hacia atrás.
domingo, 16 de agosto de 2026
Vicente Quirarte / Encuentro con la nieve
Vicente Quirarte
ENCUENTRO CON LA NIEVE
Nevó toda la noche y amanece
la tierra inmaculada.
Quién pudiera decir que bajo el manto
prepara su verdor la primavera.
Si la pureza existe,
qué semejante es a la nieve:
hoja blanca cedida por el mundo
para probar que nada permanece.
viernes, 14 de agosto de 2026
Gustavo Adolfo Garcés/ El premio
EL PREMIO
Tal vez algún día
a un grupo de poetas
jurado de algún concurso
le gusten mis poemas
y me den un premio
lo celebraré
con mi esposa y mi hija
y me emborracharé
con los amigos
los compañeros de oficina
se enterarán
de que escribo poesía
mi padre pensará
que es toda una efeméride
y se tomará unos aguardientes
especialmente sabrosos
Dios mío
no permitas que mi madre
ya se haya ido ese día
martes, 21 de julio de 2026
Diane Wakoski / Historia
Diane Wakoski
HISTORIA
Un hombre me preguntó
la historia de mi vida.
Dije
que yo no tenía
historia.
Que todas mis historias eran vidas,
como hongos,
aparentemente sin raíces,
aunque las esporas, microscópicas, que bailan
en la tierra
como mi mano roza tu cara mientras
duermes,
ya no son misteriosas;
y recordé que todas mis historias son una sola,
dejando a una mujer con un puñado de plata
que se vuelve luz de luna
desvanece como el aire,
desaparece con el sol,
permaneciendo ella con sus manos abiertas
y la poesía que es música,
una canción que nos ronda a todos
es lo que le queda,
su realidad misteriosamente,
quizá microscópicamente, ida
para aparecer en otro
terreno pantanoso.
Yo busco al mago que entienda
lo que es invisible
al ojo desnudo,
que lea la poesía como un texto
para una nueva especie de jardín,
que convierta la luz de luna
en un puñado de plata,
en algo sólido y real,
no en ilusión,
no en viejas historias,
no en la vieja versión de la vida,
no en hongos venenosos.
Hongos,
comibles,
hermosos,
que dejan caer las esporas
y dan vida
justamente
como nosotros.
La historia de mi vida
es
que continúa.
domingo, 12 de julio de 2026
León de Greiff / Ritornello
León de Greiff
RITORNELO
"Esta rosa fue testigo"
de ése, que si amor no fue,
ninguno otro amor sería.
Esta rosa fue testigo
de cuando te diste mía!
El día, yá no lo sé
–sí lo sé, mas no lo digo–
Esta rosa fue testigo.
De tus labios escuché
la más dulce melodía.
Esta rosa fue testigo:
todo en tu ser sonreía!
todo cuanto yo soñé
de tí, lo tuve conmigo...
Esta rosa fue testigo.
En tus ojos naufragué
donde la noche cabía!
Esta rosa fue testigo.
En mis brazos te oprimía,
entre tus brazos me hallé,
luego hallé más tibio abrigo...
Esta rosa fue testigo.
Tu fresca boca besé
donde triscó la alegría!
Esta rosa fue testigo
de tu amorosa agonía
cuando del amor gocé
la vez primera contigo!
Esta rosa fue testigo.
"Esta rosa fue testigo"
de ése, que si amor no fue,
ninguno otro amor sería.
Esta rosa fue testigo
de cuando te diste mía!
El día, ya no lo sé
–sí lo sé, mas no lo digo–
Esta rosa fue testigo.
Agosto 15 1935
miércoles, 8 de julio de 2026
Erica Jong / Alejándome

Weeping Young Woman by the Bed, 1930
ALEJÁNDOME
es más fácil
que decir
adiós:
besar el aire,
la última sílaba
de verdad
siempre son
dos labios apretados
alrededor
del vacío,
el vacío
que temes
pero al que regresas
como justo castigo,
justa recompensa.
¿Quién
te amó
tan implacablemente?
¿Quién te perdió
en ese vacío aullante
entre la infancia
y la muerte?
Está interrumpido
por los cuerpos cálidos
de las mujeres,
que te abrazan un rato
y luego corren
por ese pasillo resonante
haciendo
lo que se les dice.
Erica Jong / Parábola de las cuatro columnas
![]() |
| El corazón Edvard Munch |
Erica Jong
Parábola de cuatro columnas
Porque ella quiere tocarlo
ella se separa.
Porque ella quiere hablarle
ella se calla.
Porque ella quiere besarlo
ella se aleja
y besa a un hombre que ella no quiere besar.
Él observa
pensando que ella no lo quiere.
Él escucha
escuchando su silencio.
Él se aleja
pensando que ella es distante
y besa a una mujer que él no quiere besar.
Ellos se casaron:
un error de cuatro formas.
Él va a la cama con su esposa
pensando en ella.
Ella va a la cama con su esposo
pensando en él.
Y todo esto sucede en una vieja cama de cuatro columnas.
¿Ellos vivieron su final triste?
Por supuesto.
¿Ellos resolvieron sus errores?
Nunca.
¿Quién es la victima aquí?
El amor es la víctima.
¿Quién es el villano?
El amor que nunca muere.
Erica Jong / Volando a los cuarenta

valiente,
yo que crecí
mordisqueando libros,
como algunos niños
mastican
chicle,
que me casé desastrosamente
no una,
sino tres veces,
y sin embargo tengo una hija encantadora
que no deshacería
ni por toda la droga
de California.
El miedo era mi elemento,
el miedo mi contagio.
Nadé en él
hasta que me volví
inmune.
El avión despega
y me río a carcajadas.
Llámame valiente.
Sigo viva.
domingo, 23 de noviembre de 2025
Poemas como heridas / Assia Wevil / Magnificat
Assia Wevil
MAGNIFICAT
Traducción de Carmen Callejo
...Y alabo a la fuerza que cae
con piedras flojas
y con la fortaleza hundida
de nítidos fantasmas-río
en lechos secos.
Y también
a ese curso vigilante
de horas y corrientes,
ríos que confluyen
como una bienvenida.
Alabo al ojo
que me encuentra así,
bienvenido
y sin necesitar
una respuesta.
...And I do praise the force that falls
With loosened stones and plunging force
Of clear ghost-rivers in dried beds.
And besides this watchful course
Of hours and currents, watersheds
Of welcome, do I praise the eye
That finds me welcome,
needing no reply.
viernes, 1 de agosto de 2025
Joan Margarit / Último ecos
Joan Margarit
ÚLTIMOS ECOS
Terminada la guerra,
el saco familiar de historias tristes
se abría en cada casa: personajes
que para aquellos niños fueron sólo
un nombre, un dolor vago en los retratos
explicados en tardes de domingo
sin luz eléctrica, que se morían
oscurecidas como un gran desván.
Nuestra alegría se desparramaba
por todos los solares, con silbidos
que en el crepúsculo se oían
mezclándose al llamado de las madres.
Vuelvo a la Escuela Nacional de Niños,
puedo oír, en la calle sin aceras,
el recreo en mitad de la mañana,
el griterío y las rodillas sucias
tras pelotas de trapos y cordeles.
La calle polvorienta donde estuvo
con su estucado gris y sus dos aulas,
sin ningún patio ni jardín, mi escuela.
Pero, de aquellos días queda, apenas,
el frío anochecer
que mi padre traía en el abrigo,
miedos nocturnos, tardes
de juegos en lejanas azoteas.
Y la sombra de inviernos ferroviarios,
cuando al alba mi madre iba alejándose
por una calle oscura y solitaria
con mi hermana cogida de la mano:
la maestra y su niña hacia la escuela,
tapadas con bufandas bajo el frío.
La infancia transcurría sin pasado:
cometas de papel en la alta tarde
y canicas debajo de los muebles
y aburrimiento de calcomanías
en los días más fríos y lluviosos.
Mi madre, con mi hermana, ya se alejan
en un tren sin paradas que recorre
las soledades de mi propio invierno.
Joan Margarit / Cosas en común
Joan Margarit
COSAS EN COMÚN
Habernos conocido
un otoño en un tren que iba vacío;
La radiante, aunque cruel
promesa del deseo.
La cicatriz de la melancolía
y el viejo afecto con el que entendemos
los motivos del lobo.
La luna que acompaña al tren nocturno
Barcelona-París.
Un cuchillo de luz para los crímenes
que por amor debemos cometer.
Nuestra maldita e inocente suerte.
La voz del mar, que siempre te dirá
dónde estoy, porque es nuestro confidente.
Los poemas, que son cartas anónimas
escritas desde donde no imaginas
a la misma muchacha que un otoño
conocí en aquel tren que iba vacío.
miércoles, 23 de julio de 2025
Joan Margarit / Primer amor
Joan Margarit
PRIMER AMOR
Triste Girona de mis siete años:
en la posguerra los escaparates
tenían un color gris de penuria.
Y, sin embargo, en la cuchillería,
en cada hoja de acero destellaba la luz
como si se tratase de pequeños espejos.
Descansando la frente en el cristal,
miraba una navaja larga y fina,
bella como una estatua de mármol.
Puesto que en casa no querían armas,
fui a comprarla en secreto y, al andar,
la sentía, pesada, en mi bolsillo.
Cuando, a veces, la abría, muy despacio,
surgía, recta y afilada, la hoja
con esa conventual frialdad del arma.
Silenciosa presencia del peligro:
la oculté, los primeros treinta años,
tras los libros de versos y, después,
en un cajón, metida entre tus bragas
y entre tus medias.
Hoy, cerca ya de los cincuenta y cuatro,
vuelvo a mirarla, abierta en la palma de mi mano,
igual de peligrosa que en la infancia.
Fría, sensual. Más cerca de mi cuello.
















