domingo, 18 de agosto de 2019

Graham Greene / Casa de citas / Casados

Matrimonio con pájaro azul, 1957
Leopoldo Richter


Graham Greene
Biografía
CASADOS


Los casados acaban pareciéndose el uno al otro.

Graham Green
El fin de la aventura
Sur, Buenos Aires, 1979, p. 27

The 100 best novels No 71 / The End of the Affair by Graham Greene (1951)
Graham Green / El fin de la aventura / Reseña de Vargas Llosa

Casa de citas / Graham Greene / Henry James

Henry James
Jacques Emile Blanche

Graham Greene

Biografía
HENRY JAMES


Henry James dijo una vez, discutiendo con Walter Besant, que a una muchacha de cierto talento le bastaría pasar ante las ventanas del cuarto de rancho de un cuartel y mirar lo que ocurría dentro para poder escribir una novela corta sobre la vida entera del regimiento; pero, por mi parte, creo que, en un momento dado de la redacción, habría considerado necesario acostarse con uno de los soldados, aunque no fuera sino para comprobar algunos detalles.

Graham Green
El fin de la aventura
Sur, Buenos Aires, 1979, p. 12

The 100 best novels No 71 / The End of the Affair by Graham Greene (1951)
Graham Green / El fin de la aventura / Reseña de Vargas Llosa

sábado, 17 de agosto de 2019

Casa de citas / Graham Greene / Quinientas palabras

Graham Greene
Ilustración de T.A.

Graham Greene
Biografía
QUINIENTAS PALABRAS

1

Hacía diariamente mis quinientas palabras, pero los personajes no empezaban siquiera a vivir. El escribir depende tanto de la superficialidad de los días de uno. Podemos estar preocupados con compras y réditos y conversaciones causales, pero la corriente del inconsciente continua fluyendo imperturbablemente, resolviendo problemas, planeando; estamos sentados ante el escritorio, estériles y desanimados, y de repente las palabras vienen a nosotros como el aire; las situaciones que parecían acorraladas en un callejón sin salida se resuelven: la obra se ha llevado a cabo mientras dormíamos o andábamos de tiendas o charlábamos con un amigo. (p. 21)


2

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 Cuando se es joven adquiere uno métodos de trabajo que cree van a durar toda la vida y resistir a todas las catástrofes. En veinte años de labor habré llegado probablemente a una media de quinientas palabras por día, cinco días a la semana. Puedo escribir una novela por año, con tiempo de revisar lo escrito y corregir la copia a máquina. Siempre he sido un hombre metódico, de manera que cuando he producido mi tarea diaria dejo de escribir, aunque sea a mitad de una escena. De vez en cuando, durante el trabajo de la mañana, cuento lo que llevo hecho y marco en el manuscrito el número de palabras escritas. Esto evita a la imprenta la necesidad de hacer ningún cálculo, puesto que en la página frontal de mi manuscrito puede ver la cifra exacta: 83.764 pongo por caso. Cuando era joven ni las aventuras amorosas eran capaces de alterar mi cuota. El amor empezaba después del almuerzo, y por tarde que me acostara nunca lo hacía sin leer antes lo escrito en la jornada. La guerra misma apenas modificó mis costumbres en este sentido. La herida en una pierna, que me dejó un poco rengo, hizo que me licenciaran, y como pasé a la Defensa Civil, mis colegas incluso me agradecían que ño quisiera el turno de servicio de la mañana, que era el más tranquilo. Como resultado adquirí una reputación de interés en el trabajo absolutamente inmerecida, pues en realidad lo único que me interesaba era mi escritorio, mis cuartillas, la cuota de palabras que brotaban lenta, metódicamente de mi pluma. Fue preciso el advenimiento de Sarah para trastornar mi disciplina. Las bombas entre aquellos primeros bombardeos a la luz del día y las V-1 de 1944 mantuvieron sus costumbres nocturnas, tan cómodas; pero a menudo sólo podía ver a Sarah de mañana, ya que por la tarde nunca estaba segura de que alguna amiga, hechas las compras del día, no caería por su casa en busca de compañía y de charla antes del toque de queda del anochecer. A veces venía durante el intervalo entre dos colas, y hacíamos el amor, por así decir, entre el almacén y la carnicería. Pero aun en aquellas condiciones era fácil reanudar el trabajo. Cuando uno es feliz, puede soportar cualquier disciplina; la desdicha es lo que altera los métodos de trabajo. Al empezar a darme cuenta de la frecuencia con que nos peleábamos, de la frecuencia con que me revolvía, exasperado, contra ella, fue cuando empecé a darme cuenta de que nuestro amor estaba predestinado a morir: el amor se había convertido en una aventura amorosa, con un comienzo y un fin. (pp. 33-34)

Graham Green
El fin de la aventura
Sur, Buenos Aires, 1979

The 100 best novels No 71 / The End of the Affair by Graham Greene (1951)
Graham Green / El fin de la aventura / Reseña de Vargas Llosa

Casa de citas / Graham Greene / Sarah

Julianne Moore (Sarah) y al fondo, Ralph Fiennes (Maurice)
El fin de la aventura


Graham Greene
Biografía
SARAH


Recuerdo que soñé mucho con Sarah durante aquellos días o semanas. A veces me despertaba con una sensación de dolor; otras, de placer. Cuando se llevaba a una mujer todo el día en el pensamiento, no tendría uno realmente que soñar con ella por la noche.

Graham Green
El fin de la aventura
Sur, Buenos Aires, 1979, p. 21

The 100 best novels No 71 / The End of the Affair by Graham Greene (1951)
Graham Green / El fin de la aventura / Reseña de Vargas Llosa

viernes, 16 de agosto de 2019

Cas de citas / Graham Greene / Personajes



Graham Greene
Biografía
PERSONAJES


Nunca he podido describir, incluso a mis personajes ficticios, como no fuera por sus actos. Siempre me ha parecido que, en una novela debe dejársele al lector que imagine a los personajes como se le antoje; no seré yo quien les procure una ilustración improvisada.

Graham Green
El fin de la aventura
Sur, Buenos Aires, 1979, pp. 19-20

The 100 best novels No 71 / The End of the Affair by Graham Greene (1951)
Graham Green / El fin de la aventura / Reseña de Vargas Llosa

Casa de citas / Graham Greene / Amantes





Graham Greene
Biografía
AMANTES


Los amantes celosos son más respetables, menos ridículos que los maridos celosos. La literatura les sirve de sostén. Los amantes traicionados son trágicos y no cómicos. (p. 18)

¿Acaso no son los amantes casi siempre inocentes? (p. 25)

Graham Green
El fin de la aventura
Sur, Buenos Aires, 1979

The 100 best novels No 71 / The End of the Affair by Graham Greene (1951)
Graham Green / El fin de la aventura / Reseña de Vargas Llosa

jueves, 15 de agosto de 2019

Triunfo Arciniegas / Diario / Ay, Manizales





Triunfo Arciniegas

Ay, Manizales
13 de agosto de 2019

Esta mañana envié por Servientrega un paquete con cuatro libros al apartamento de Octavio Escobar en Manizales. Dos libros, Mujeres y Dulce animal de compañía, son para Jorge Gómez, director de Letralia y viejo amigo que hace rato no veo. Ha sido invitado desde Caracas a la Feria del Libro de Manizales. Otro ejemplar de Dulce compañía hace parte del paquete y es para Philip Potdevin, más amigo de Octavio que mío. Y el cuarto libro es una versión de Caperucita, un precioso album de Marjolaine Leray, obsequio para Octavio, por sus buenos servicios.

Se dirigen a Manizales o ya llegaron otros amigos que tienen Dulce animal de compañía: Jaime Echeverri, desde Bogotá, y Élmer Mendoza, desde Culiacán. Elmer incluso ya escribió sobre la novela.

Me hubiera gustado participar en esta feria del libro. Octavio me invitó en mayo, por los días de la Filbo, y me desinvitó en junio. Más que la feria en sí, me interesa la conversadera, el hecho de volver a ver a los amigos. Sé que estarán también William Ospina y Pilar Lozano. Pilarica es vieja amiga.


miércoles, 14 de agosto de 2019

Casa de citas / Graham Greene / Sobre la importancia de los amantes




Graham Greene
Biografía
SOBRE LA IMPORTANCIA DE LOS AMANTES


Era posible, pensé, que Sarah hubiese conservado alguna carta mía, a pesar de las pocas que le había escrito. Es un riesgo profesional que corren todos los autores. Las mujeres tienen tendencia a exagerar la importancia de sus amantes y jamás prevén el día lamentable en que una carta indiscreta aparecerá marcada como "interesante" en un catálogo de autógrafos al precio de cinco chelines.

Graham Green
El fin de la aventura
Sur, Buenos Aires, 1979, p. 16

The 100 best novels No 71 / The End of the Affair by Graham Greene (1951)
Graham Green / El fin de la aventura / Reseña de Vargas Llosa

Casa de citas / Graham Greene / Una cosa





Graham Greene
Biografía
UNA COSA


Pensé con amargura: si se tiene la seguridad de poseer una cosa, no se necesita usarla.

Graham Green
El fin de la aventura
Sur, Buenos Aires, 1979, p. 13

The 100 best novels No 71 / The End of the Affair by Graham Greene (1951)
Graham Green / El fin de la aventura / Reseña de Vargas Llosa

Casa de citas / Graham Greene / Hay hombres




Graham Greene
Biografía
HAY HOMBRES


Hay hombres que nos inspiran el deseo irresistible de molestarlos: aquellos cuyas virtudes no compartimos.


Graham Green
El fin de la aventura
Sur, Buenos Aires, 1979, p. 10

The 100 best novels No 71 / The End of the Affair by Graham Greene (1951)
Graham Green / El fin de la aventura / Reseña de Vargas Llosa

martes, 13 de agosto de 2019

lunes, 12 de agosto de 2019

Casa de citas / Graham Greene / Adulterio y santidad



Graham Greene y su amante Catherine Walston

Graham Greene
Biografía
ADULTERIO Y SANTIDAD 

Cuando Catherine Walston y Graham Greene se conocieron, a finales de 1946, él era ya un escritor reputado; ella una belleza de 30 años, extravertida y aficionada a usar sus armas de mujer con todos los hombres que se cruzaban en su camino. Demasiado dinero y demasiado tiempo libre, probablemente. Las relaciones con su marido -con el que había contraído matrimonio a los 18 años- habían entrado en un capítulo de estricta camaradería.Catherine Walston lo tenía todo para seducir a los hombres y Greene no fue una excepción. Cuando se conocieron, después de que Catherine le escribiera para pedirle que fuera su padrino de bautismo al convertirse a la fe católica, el autor de El poder y la gloria quedó deslumbrado. "Estoy enamorado de una mujer tipo Bacall" diría después.

En años de penuria económica, cuando el escritor vivía en Londres, mientras su esposa, Vivien Dayrell-Browning seguía en Oxford con sus dos hijos, la exhibición de vitalidad y riqueza de la señora Walston, para entonces madre de cinco hijos, era casi una provocación.

Según el biógrafo Michael Sheldon, los tortuosos caminos del placer pasaban, para la joven madre de familia numerosa, por una divertida inclinación a la corrupción de sacerdotes católicos. Pero era la propia noción católica de pecado la que le resultaba extremadamente excitante. El pecado y la redención, la posibilidad de caer, para elevarse más tarde hasta una altura casi mística.

Catherine Walston no fue la primera amante de Greene, pero su llegada arrasó completamente el paisaje de su vida. Entre finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta, Greene le escribió casi diariamente, mientras daba forma a algunas de sus novelas más famosas. La amaba y al mismo tiempo detestaba su pecado. Su vida alcanzó ese punto de angustia morbosa que le hacía tocar el cielo con las manos un día y al día siguiente desear ardientemente la muerte. Durante todos esos años la idea del suicidio no se apartó de su cabeza.




domingo, 11 de agosto de 2019

Casa de citas / Toni Morrison / El amor nunca es mejor que el amante




Toni Morrison
Biografía
EL AMOR NUNCA ES MEJOR QUE EL AMANTE

El amor nunca es mejor que el amante. Las personas malvadas aman malvadamente, las personas violentas aman violentamente, las personas débiles aman débilmente, las personas estúpidas aman estúpidamente, pero el amor de un hombre libre nunca es seguro. No hay regalo para el amado. El amante solo posee su don de amor. El ser querido está desgarrado, neutralizado, congelado en el resplandor del ojo interior del amante.


Casa de citas / Toni Morrison / En Syracuse

Toni Morrison


Toni Morrison
Biografía
EN SYRACUSE

En Syracuse, una ciudad al Norte del Estado de Nueva York, recién divorciada y madre de dos, durante el día Toni Morrison trabajaba como editora de libros de textos para Random House. Era mediados de la década de 1960, y por la noche, con los niños acostados, solitaria y aburrida en una ciudad de provincias de inviernos gélidos, escribía su primera novela. Durante cinco años esculpió «Ojos azules», un tiempo durante el que Random House le ofreció otro puesto editorial en la ciudad de Nueva York, en el que se afanó por sacar a la luz autores, como ella, negros: Angela Davis, Henry Dumas o Muhammad Ali. «Me fijé mucho en la ficción negra porque quería participar en el desarrollo de un canon de la obra negra», diría años después. Mientras tanto, escondió su propia creación en secreto de sus compañeros y de su editorial. Escribir era «algo privado», dijo en una entrevista a «Paris Review» en 1993 sobre aquellos años. «Quería que fuera algo mío. Porque una vez que lo dices, otra gente empieza a participar de ello».

Javier Ansorema




Casa de citas / Toni Morrison / Una sucia costumbre




Toni Morrison
Biografía
UNA SUCIA COSTUMBRE

Escribía como si si fuera una sucia costumbre. En secreto, compulsivamente, como si se tratara de algo ilícito.