sábado, 19 de septiembre de 2020

Casa de citas / Marieke Lucas Rijneveld / Dios

Marieke Lucas Rijneveld

Marieke Lucas Rijneveld
DIOS
Crecí con un Dios cruel y amenazante. Y estaba claro que este Dios podía dar y que podía tomar, y de repente se llevó a mi hermano. Cuando era niño, siempre le tuve mucho miedo, un miedo que se combinaba con la fascinación. Iba mucho a la iglesia, pero es difícil crecer con esa clase de Dios cruel. Sentía que Dios estaba presente, como si viviera en el desván de nuestra granja.




FICCIONES
Casa de citas / Marieke Lucas Rijneveld / Dios

DE OTROS MUNDOS
Marieke Lucas Rijneveld / Sobre la soledad, las vacas y el miedo
Marieke Lucas Rijneveld / Una historia de crecimiento
Marieke Lucas Rijneveld gana el Booker Internacional
Marieke Lucas Rijneved / La inquietud de la noche / Fragmento
Marieke Lucas Rijneveld / Me he criado con la Biblia como el libro donde aprendes a leer

DRAGON
Ten of the best new books in translation
Faber to publish the bestselling Dutch sensation, The Discomfort of the Evening, by 28-year-old Marieke Lucas Rijneveld
Marieke Lucas Rijneveld / One of the rising stars in contemporary Dutch literature
‘The Discomfort of Evening’ by Marieke Lucas Rijneveld / Decide for yourself
The Discomfort of Evening,' by Marieke Lucas Rijneveld / Review
The Discomfort of Evening by Marieke Lucas Rijneveld review / A family’s grief

KISS
Marieke Lucas Rijneveld / Scared Hares Weigh the Most


jueves, 17 de septiembre de 2020

Casa de citas / Virgina Woolf / Katherine Mansfield

Katherine Mansfield


Virginia Woolf
KATHERINE MANSFIELD


Todavía hay cosas que me gustaría poder hablar con Katherine sobre literatura. Tengo la impresión de que toda mi vida voy a pensar en ella cada cierto tiempo. Parecía una muñeca japonesa, con el flequillo recto peinado a la altura de las cejas. A veces nos mirábamos fijamente, habíamos llegado a una relación sólida, independiente a los cambios del cuerpo, nos hablábamos con los ojos. Tenía los ojos bonitos, un poco perrunos, muy separados en una expresión entre calmada, honesta y triste.

Entrada del diario de Virginia Woolf correspondiente al 16 de enero de 1923, una semana después de la muerte de Katherine.


martes, 15 de septiembre de 2020

Casa de citas / Clarice Lispector / Escritura

Silencio, un cuento de Clarice Lispector
Clarice Lispector
Clarice Lispector
ESCRITURA



1

Qué pena que sólo sé escribir cuando la "cosa" viene espontáneamente. Así quedo a merced del tiempo. Y, entre un escribir verdadero y otro, pueden pasar años.

2

Escribo porque me resulta un placer que no puedo traducir. No soy pretenciosa. Escribo para mí, para sentir mi alma hablando y cantando, a veces llorando...

3

Escribir es tratar de entender, es tratar de reproducir lo irreproducible.

4

Tengo miedo de escribir, es tan peligroso. Quien lo ha intentado, lo sabe. Peligro de revolver en lo oculto y el mundo no va a la deriva, está oculto en sus raíces sumergidas en las profundidades del mar. Para escribir tengo que colocarme en el vacío.

5

No se equivoquen: la sencillez sólo se logra a través del trabajo duro.


Casa de citas / Clarice Lispector / Esa mujer

Alex Colville


Clarice Lispector
ESA MUJER

Allí estaba una mujer que la golosina del más fino sueño jamás pudiera imaginar.



jueves, 10 de septiembre de 2020

El perfume del viento en la Lista de Honor IBBY 2020



EL PERFUME DEL VIENTO
de Triunfo Arciniegas
LISTA DE HONOR IBBY 2020

"Triunfo crea un universo poético del que es difícil desprenderse. El de Juan Fernando, que recuerda su niñez y el parque rodeado de guayacanes en el que conoció a Jacobo. De la mano de las ilustraciones de Juan Camilo Mayorga, las palabras de Triunfo Arciniegas se vuelven paisajes y gestos,  y vemos cómo Jacobo, ya mayor, iba cada día a sentarse en un banco, a rodearse de pájaros, de hojas, de viento perfumado, como si fuera "una cometa a punto de volar": poco hablaron, pero en la memoria de Juan Fernando quedó su recuerdo, sumado al de sus propios juegos. El suyo es un viaje al pasado: su memoria explora lo que dijo y lo que calló, lo que había y hay en común entre ambos ahora él vine como Jacobo al mismo parque cada tarde, a escuchar el rumor del viento, a oler su perfume y esperar el último vuelo."

IBBY 2020


miércoles, 9 de septiembre de 2020

Triunfo Arciniegas / Diario / Nuevas adquisiciones


Foto de Triunfo Arciniegas

Triunfo Arciniegas
NUEVAS ADQUISICIONES
9 de septiembre de 2020

Ya volví a las andadas: estas son mis nuevas joyas.

Rubem Fonseca es uno de mis escritores más amados. Tengo casi todos sus libros, en español y portugués. Pero no puedo desaprovechar esta preciosa edición de Tusquets. Son tres tomos. En el primero encontrarán dos colecciones de cuentos que sin duda alguna son las obras maestras de Fonseca: Feliz Año Nuevo (1975) y El cobrador (1979).

Fonseca, según entiendo no es tan apreciado en España. Su muerte les valió un pepino. A la Academia sueca tampoco le importó. Le quedó debiendo el Nobel, como a tantos otros. Supongo que les pareció un escritor demasiado perverso. Borges tampoco les gustó: demasiado intelectual. No fue tanto por su ceguera política, mal común entre los escritores (de izquierda o derecha, la misma pendejada) sino porque simplemente no vieron su grandeza.

Vermeer es un placer.

No sobra otra edición de Guerra y paz en la biblioteca. García Márquez la consideró con toda razón la mayor de las novelas. Tolstói, grande como pocos, murió en 1910, sin el Nobel. Alguna vez fue finalista. Otra equivocación de los suecos.

Los cuentos de Isaac Bashives Singer son un manjar de dioses. Polaco: garantía de origen. Premio Nobel. No sé qué tan grande sea, pero es un escritor que disfruto mucho, a pesar del peso religioso. Para esta edición, que supera las mil páginas, Singer seleccionó 47 de más un centenar de cuentos. Se olvidó de mi favorito, “una boda en Brownsville”, una obra maestra.



martes, 8 de septiembre de 2020

Triunfo Arciniegas / Diario / Cuatro títulos


Fotografía de Triunfo Arciniegas


Triunfo Arciniegas
CUATRO TÍTULOS
Cuatrovientos, 8 de septiembre de 2020

Después de casi ocho meses sin comprar libros y en mi primer viaje desde que comenzó la pandemia.

El irlandés Banville y el sueco Mankell son dos viejos y maravillosos amigos desde hace muchos años. “El libro de las pruebas” fue finalista del Premio Booker. Banville ganó finalmente este premio en 2005 con “El mar”. 

“La ira del fuego” es una trilogía. La historia de Sofía, una mujer de Mozambique, la segunda patria de Mankell.

A los otros dos escritores los conozco hace poco. Dennis Lehane escribió tres capítulos de la quinta temporada de esa obra maestra llamada The Wire.

Peter Ackroyd, famoso por sus novelas históricas, cuenta acá la vida familiar de Charles y Mary Lamb, autores de “Los cuentos de Shakespeare”.




jueves, 3 de septiembre de 2020

Casa de citas / García Márquez / Sobre el deseo de contar historias

Ilustración de Joseth Miguel


Gabriel García Márquez
SOBRE EL DESEO DE CONTAR HISTORIAS

Lo que más me importa en este mundo es el proceso de creación. ¿Qué clase de misterio es ése que hace que el simple deseo de contar historias se convierta en una pasión, que un ser humano sea capaz de morir por ella; morir de hambre, frío o lo que sea, con tal de hacer una cosa que no se puede ver ni tocar y que, al fin y al cabo, si bien se mira, no sirve para nada?



martes, 1 de septiembre de 2020

Casa de citas / Flaubert / Sobre Madame Bovary

Madame Bovary o la construcción del mito – Cisterna de sol


Sobre Madame Bovary



  • Aunque aún dudo de que Flaubert simpatizase con las ansias de libertad de las mujeres, consigue retratar el círculo opresor, puritano, tedioso en el que vive Emma Bovary. El divorcio entre sus sueños y su realidad de esposa arrinconada y muerta de asco acaba destruyéndola, pero no deja de ser una mujer que pelea por su felicidad. Flaubert, quizás a pesar suyo, nos enseñó que la resignación no es el camino.
    Julia Otero sobre Madame Bovary


  • Esta novela me impactó mucho cuando la leí, hace mucho tiempo. Esa mujer consumida por el amor imposible que siente hacia un hombre que no es su marido, me sobrecogió y se me quedó grabada la imagen de su paulatino desmorone en forma de estatua de mármol. No sé por qué la recuerdo como pálida y rígida. Una mujer con una sexualidad muy reprimida en su hogar y con una pasión desvocada en manos de sus amantes. Ese anhelo por vivir el amor y por otro lado la amargura tan bestia en su propia casa me dejaron k.o.
    Lorena Berdún sobre Madame Bovary


  • Es de las más grandes novelas que sobre el vacío y la insatisfacción se hayan escrito jamás. Nunca la historia de un adulterio en una ciudad de provincias fue tan universal. Escribiéndola, Flaubert nos abocetó a todos. La compulsión y aparente frivolidad de Emma Bovary nos anticipa y explica. Defendida en su día por Baudelaire, reivindicada por Zola, rescatada por Sartre y amada por Nabokov, esta novela de Flaubert no prescribe. Es una biblia a la que regreso, una y otra vez, buscando valor.
    Karina Sainz Borgo sobre Madame Bovary
    EL PAÍS

jueves, 27 de agosto de 2020

Casa de citas / Annemarie Schwarzenbach / Debo partir

Annemarie Schwarzenbach y Ella Maillart Ford Roadster
Annemarie Schwarzenbach
DEBO PARTIR

Debo partir. No hay esperanza si sigo en este país donde ya no encuentro ayuda, donde he cometido demasiados errores, donde el pasado es una carga excesiva para mis espaldas. Había pensado marcharme a Laponia, pero preferiría infinitamente ir con usted a Afganistán. ¿Ve? Aún no he aprendido a vivir sola. En cuanto a la exploración, no es necesario que la acompañe a las montañas. Usted es amiga de los Hackin, y tal vez pueda yo ayudarlos, si están allí excavando. Ya sabe que he trabajado con arqueólogos en Siria y Persia. Tras una breve pausa, prosiguió: Mi salud la preocupa y es cierto que estoy débil, pero usted no conoce mi constitución. Pregunte a los doctores: mis convalecencias son inexplicables. Le prometo que esquiaré todos los días en vez de fumar que esquiaré todos los días en vez de fumar tanto, así aumentará mi apetito, comeré mejor y ganaré peso. En cuanto al dinero, nuestros editores nos ayudarán. Precisamente acabo de terminar mi último libro, y me darán un anticipo a cuenta del relato de nuestra excursión por Afganistán. Además, el Geographical Magazine nos apoyará, estoy segura… Y, con voz más baja y ahogada, añadió: Tengo treinta años. Esta es una última oportunidad para corregir mi modo de vida, una última tentativa para disciplinarme. Este viaje no será una escapatoria loca, como si tuviésemos veinte años, y, por otra parte, esto sería imposible con la actual tragedia europea. Será un viaje de estudio que nos ayudará a lograr nuestro objetivo: convertirnos, al fin, en seres conscientes, capaces de responder de sí mismos. Se me ha hecho insoportable eso de vivir al buen tuntún… ¿Cuál es la causa, cuál es el significado de este caos que está minando a los hombres y a las naciones? Y luego… en fin, algo debe de haber a lo que pueda yo destinar mi vida; una idea, una finalidad por la que pueda morir contenta, o vivir.


The cruel way narra la historia de un viaje de Suiza a Kabul en un Ford Roadster y la amistad de Ella Maillart y Annemarie Schwarzenbach.

Casa de citas / Annemarie Schwarzenbach / El ángel devastado


Annemarie Schwarzenbach


Catherine Pozzi
ANNEMARIE SCHWARZENBACH

Cuánta gracia en ese rostro serio, aunque su mirada irradia inquietud, como solicitada por invisibles penas… Cerca de ella se tiene un curioso sentimiento de inestabilidad, como si trasmitiera el mal de Europa.
Catherine Pozzi, en una carta a su hijo Claude Bourdet




Casa de citas / Carson McCullers / Annemarie Schwarzenbach


Annemarie Schwarzenbach

Carson McCullers
Annemarie Schwarzenbach
Octubre de 1940
Ella tenía un rostro muy hermoso que, lo supe enseguida, me perseguiría hasta el fin de mi vida con su aire de indefinible tristeza… Frente a semejante esplendor, no pude dejar de pensar en el encuentro entre Mushkine y Nastasia en El idiota, cuando él experimenta terror, piedad, amor. Ella vestía lo más sobrio de la moda de ese verano, pero hasta yo misma me di cuenta del sello de un gran couturier parisiense. Me pidió enseguida que la llamara Annemarie y nos convertimos inmediatamente en amigas. A su pedido, la volví a ver al día siguiente.


miércoles, 26 de agosto de 2020

Bill Bryson / Suerte


ESA - Space for Kids - El Universo
Bill Bryson
SUERTE


Una especie media sólo dura en la Tierra unos cuatro millones de años, por lo que, si quieres seguir andando por ahí miles de millones de años, tienes que ser tan inconstante como los átomos que te componen.

    Debes estar dispuesto a cambiarlo todo (forma, tamaño, color, especie, filiación, todo) y a hacerlo reiteradamente. Esto es mucho más fácil de decir que de hacer, porque el proceso de cambio es al azar. Pasar del «glóbulo atómico protoplasmático primordial», como dicen Gilbert y Sullivan en su canción— al humano moderno que camina erguido y que razona te ha exigido adquirir por mutación nuevos rasgos una y otra vez, de la forma precisa y oportuna, durante un periodo sumamente largo. Así que, en los últimos 3.800 millones de años, has aborrecido a lo largo de varios periodos el oxígeno y luego lo has adorado, has desarrollado aletas y extremidades y unas garbosas alas, has puesto huevos, has chasqueado el aire con una lengua bífida, has sido satinado, peludo, has vivido bajo tierra, en los árboles, has sido tan grande como un ciervo y tan pequeño como un ratón y un millón de cosas más. Una desviación mínima de cualquiera de esos imperativos de la evolución y podrías estar ahora lamiendo algas en las paredes de una cueva, holgazaneando como una morsa en algún litoral pedregoso o regurgitando aire por un orificio nasal, situado en la parte superior de la cabeza, antes de sumergirte 18 metros a buscar un bocado de deliciosos gusanos de arena.

    No sólo has sido tan afortunado como para estar vinculado desde tiempo inmemorial a una línea evolutiva selecta, sino que has sido también muy afortunado —digamos que milagrosamente— en cuanto a tus ancestros personales. Considera que, durante 3.800 millones de años, un periodo de tiempo que nos lleva más allá del nacimiento de las montañas, los ríos y los mares de la Tierra, cada uno de tus antepasados por ambas ramas ha sido lo suficientemente atractivo para hallar una pareja, ha estado lo suficientemente sano para reproducirse y le han bendecido el destino y las circunstancias lo suficiente como para vivir el tiempo necesario para hacerlo. Ninguno de tus respectivos antepasados pereció aplastado, devorado, ahogado, de hambre, atascado, ni fue herido prematuramente ni desviado de otro modo de su objetivo vital: entregar una pequeña carga de material genético a la pareja adecuada en el momento oportuno para perpetuar la única secuencia posible de combinaciones hereditarias, que pudiese desembocar casual, asombrosa y demasiado brevemente en ti.

Bill Bryson / Una breve historia de casi todo / Una introducción



Casa de citas / Bill Bryson / El milagro de la vida

Las 11 cosas más raras del universo que conocen los astrónomos y ...
Bill Bryson
EL MILAGRO DE LA VIDA

Pese a lo que pueda pasar en otras esferas, en el mundo de la química la vida es fantásticamente prosaica: carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, un poco de calcio, una pizca de azufre, un leve espolvoreo de otros elementos muy corrientes (nada que no pudieses encontrar en cualquier farmacia normal), y eso es todo lo que hace falta. Lo único especial de los átomos que te componen es que te componen. Ése es, por supuesto, el milagro de la vida.

    Hagan o no los átomos vida en otros rincones del universo, hacen muchas otras cosas: nada menos que todo lo demás. Sin ellos, no habría agua ni aire ni rocas ni estrellas y planetas, ni nubes gaseosas lejanas ni nebulosas giratorias ni ninguna de todas las demás cosas que hacen el universo tan agradablemente material. Los átomos son tan numerosos y necesarios que pasamos con facilidad por alto el hecho de que, en realidad, no tienen por qué existir. No hay ninguna ley que exija que el universo se llene de pequeñas partículas de materia o que produzcan luz, gravedad y las otras propiedades de las que depende la existencia. En verdad, no necesita ser un universo. Durante mucho tiempo no lo fue. No había átomos ni universo para que flotaran en él. No había nada..., absolutamente nada en ningún sitio.


Bill Bryson / Una breve historia de casi todo / Una introducción