La mayoría de las galaxias del universo ya se han ido para siempre.
Debido a la expansión cósmica, las galaxias fuera de nuestro Grupo Local se alejan continuamente. Y cuanto más distantes están, más rápido se mueven. Hoy, cualquier objeto a más de unos 18 mil millones de años luz se aleja de nosotros a una velocidad superior a la de la luz. Eso significa que, sin importar cuán avanzada llegue a ser nuestra tecnología —incluso si pudiéramos viajar a la velocidad de la luz—, jamás podremos alcanzarlas.

