Y la golondrina comenzó a reflexionar, y se durmió. Siempre que reflexionaba se dormía. Oscar Wilde El Príncipe Feliz Traducción de Jorge Luis Borges Gadir, Madrid, 2009, p. 34
Estoy convencido de que en un principio Dios hizo un mundo distinto para cada hombre, y que es en ese mundo, que está dentro de nosotros mismos, donde deberíamos intentar vivir.