viernes, 23 de junio de 2017

Casa de citas / Ava Gardner / Éramos buenos amantes

Ava Gardner

Ava Gardner
Biografía
ÉRAMOS BUENOS AMANTES

Animados por la música flamenca, reíamos, bebíamos, salíamos. Yo era su chica, y él mi hombre; así de sencillo. Éramos buenos amigos, además de buenos amantes, y no nos exigíamos demasiado el uno al otro.


jueves, 22 de junio de 2017

Casa de citas / Ava Gardner / Frank Sinatra y Mia Farrow


Boda de Frank Sinatra y Mia Farrow

Ava Gardner 
Biografía
FRANK SINATRA Y MIA FARROW


Siempre supe que Frank se acabaría acostando con un chico.




Casa de citas / Ava Gardner / Frank Sinatra


Ava Gardner 
Biografía
FRANK SINATRA

Hay en Frank 7 kilos de hombre y 43 de pene.


Casa de citas / Ava Gardner / La Voz

Ava Gardner

Ava Gardner
LA VOZ


Frank Sinatra tenía algo en su voz que solo he oído en otras dos personas: Judy Garland y María Callas. Una calidad que me lleva a desear llorar de felicidad, como un atardecer hermoso o un coro de niños cantando villancicos.





miércoles, 21 de junio de 2017

Casa de citas / Ava Gardner / Artie Shaw

Ava Gardner



Ava Gardner
Biografía

ARTIE SHAW



1


Todo lo que saqué de mis matrimonios fueron mis dos años de psicoanálisis pagados por Artie Shaw.

2

Era un cabrón dominante. Me hizo perder toda la confianza en mí misma. Cuando fui a terapia, insistí en que me hicieran un test de inteligencia, porque llegué a pensar que algo no funcionaba en mi cabeza.

3

Me dejó una semana después de nuestro primer aniversario. El bastardo me rompió el corazón.







martes, 20 de junio de 2017

Casa de citas / Ava Gardner / Mickey Rooney





Ava Gardner
Biografía

Mickey Rooney

1



A pesar de la humillación de saber que Mickey me engañaba, todavía quería que me deseara. Pero también sabía cómo hacerle daño. Después de hacer el amor -nunca dejamos de hacerlo ni nos cansamos el uno del otro en la cama- le decía cosas para hacerle daño. Utilizaba su altura para insultarle. Le decía que estaba harta de vivir con un enano. 


2


Recuerdo con claridad la primera vez que le vi, probablemente porque llevaba un frutero en la cabeza… Iba caracterizado como Carmen Miranda, con las pestañas y los pechos postizos, y pintalabios. 



3



Cuando pienso en aquel matrimonio, pienso en los club de noche, como el Palladium o el Cocoanut Grove (…). Allí es donde aprendí a beber, a beber de verdad. Aunque todos los clubs eran estrictos con la venta de alcohol a menores, Mick me servía los Martinis secos en tazas de café.







viernes, 16 de junio de 2017

Casa de citas / Claire Bloom / Amantes


Claire Bloom y Richard Burton


Claire Bloom
AMANTES

El cortejo fue breve. Al cabo de quince días nos habíamos hecho amantes. Hicimos el amor discretamente en mi habitación de la casita, en cuyo piso de arriba dormía mi madre, que tal vez supo o tal vez no lo que sucedía en la planta inferior. Yo casi lo ignoraba todo del sexo, y aquella primera experiencia me dejó perpleja. Richard era tierno y considerado, y más adelante nos reímos y bromeamos aliviados por haber superado aquel primer obstáculo. Richard me dejó de madrugada para regresar a su casa, y yo seguí durmiendo feliz e infantilmente emocionada porque por fin "era una mujer". No me sentía en absoluto culpable de nada, pues sabía que hacer el amor con Richard era algo que tenía que suceder. 

Claire Bloom
Adiós a una casa de muñecas


jueves, 15 de junio de 2017

Casa de citas / Juan Goytisolo / De nacionalidad cervantina

Juan Goytisolo
Poster de T.A.


Juan Goytisolo

BIOGRAFÍA

DE NACIONALIDAD CERVANTINA

Yo diría entonces que mi nacionalidad es cervantina. Si miro hacia atrás en mi vida veo que he pasado la mayor parte de mi tiempo hablando otros idiomas. Así el castellano ha sido el objeto de mi trabajo. Normalmente cuando estoy en Marraquech hablo árabe, cuando estoy en París hablo francés, cuando estaba en los Estados Unidos hablaba inglés. El español no lo practico tanto. Por ejemplo, a veces, cuando estoy en Marraquech paso bastante tiempo sin hablar castellano. Esto lo vio muy bien Vicente Llorens en uno de sus ensayos, cuando dijo que para el exiliado, al perder la tierra y la sociedad en la que vive, la lengua adquiere para él un valor importantísimo. Esto explica que algunos escritores se hayan convertido en grandes escritores en el exilio. Este es el caso claro de Cernuda. Él era un poeta más de su grupo y en el exilio se convirtió en el gran poeta de su generación.




miércoles, 14 de junio de 2017

Casa de citas / Juan Goytisolo / Los escritores y el exilio

Juan Goytisolo
Poster de T.A.

Juan Goytisolo

BIOGRAFÍA

LOS ESCRITORES Y EL EXILIO

Hay escritores en los que el exilio acaba con su escritura. Escritores que podemos llamar costumbristas, que reflejan la sociedad en la que viven. Al quedar aislados de esta sociedad, su poder de creación literaria disminuye. También hay otros escritores que, por el contrario, convertirse en apátridas les enriquece. Yo siempre he dicho que la posibilidad de ver la propia cultura a la luz de otras culturas es muy importante, porque la escala de valores cambia completamente. Los que viven en España y sólo conocen la tradición española -suponiendo que la conozcan bien- aceptan los juicios, las ideas, las opiniones casi como por herencia; nunca las ponen en tela de juicio. En cambio, si uno vive fuera, puede establecer comparaciones y ver que cosas muy estimadas dentro de España, son en realidad fruto de imitaciones de otras culturas, mientras que hay obras que son absolutamente originales y no se les da importancia, aunque no se les encuentre el equivalente en ninguna otra lengua.



martes, 13 de junio de 2017

Casa de citas / Juan Goytisolo / Dos clases de escritores


Juan Goytisolo
Poster de T.A.

Juan Goytisolo

BIOGRAFÍA

DOS CLASES DE ESCRITORES

“En términos generales, los escritores se dividen en dos esferas o clases: la de quienes conciben su tarea como una carrera y la de quienes la viven como una adicción. El encasillado en las primeras cuida de su promoción y visibilidad mediática, aspira a triunfar. El de las segundas, no. El cumplir consigo mismo le basta y si, como sucede a veces, la adicción le procura beneficios materiales, pasa de la categoría de adicto a la de camello o revendedor. Llamaré a los del primer apartado, literatos y a los del segundo, escritores a secas, o más modestamente incurables aprendices de escribidor.

Juan Goytisolo / Premiado por unos, fusilado por otros





lunes, 12 de junio de 2017

Casa de citas / Claire Bloom / Años de guerra



Claire Bloom
AÑOS DE GUERRA

Recuerdo ciertos aspectos de aquellos años de guerra con una claridad que no he conservado acerca de ningún otro período de mi vida, pues cada momento estaba realzado por la sensación de peligro compartido. La naturaleza reservada de la mentalidad inglesa, incluso las diferencias de clase que han tenido un efecto tan abrumador y perjudicial en el carácter inglés, parecían evaporarse. La forzada camaradería de los refugios, las firmes lealtades creadas por la tensión de la guerra, desaparecieron después del día de la victoria aliada en Europa. Poco después, todas las viejas barreras de clase se alzarían una vez más y se reanudaría la antigua desconfianza mutua que se profesan los isleños.

Claire Bloom
Adiós a una casa de muñecas



domingo, 11 de junio de 2017

Casa de citas / Claire Bloom / Madre



Claire Bloom
MADRE

Al fallecimiento de mi madre siguió un período de difícil adaptación. En un aeropuerto estuvo a punto de comprarle un cartón de cigarrillos para llevárselos a casa. A veces me parecía que había quedado en encontrarnos para comer en el Daquise, un pequeño café polaco que estaba en su casa y le encantaba. No podía pasar por la calle Walton sin tener la sensación de que ella seguía allí. Tarde largo tiempo en aceptar que había desaparecido y no volvería a verla jamás.

Claire Bloom
Adiós a una casa de muñecas



sábado, 10 de junio de 2017

Casa de citas / Claire Bloom / La voz de mi madre




Claire Bloom
LA VOZ DE MI MADRE


Lo que más recuerdo de aquellos días de la infancia era el sonido de la voz de mi madre cuando me leía los cuentos de Hans Christian Andersen, La sirenita y La reina de las nieves. Esos cuentos, con su desgarradora emotividad, que esculcaba embelesada y que me atraían poderosamente, me infundían el anhelo de experimentar una abrumadora pasión romántica y, en la adolescencia y la primera juventud, hicieron que tratara de emular a aquellas sacrificadas heroínas, por lo menos en el escenario. 

El sonido de la voz de mi madre y el resplandor de aquellas tardes de verano se funden en los recuerdos de mi infancia y crean una sensación placentera de calidez, comodidad y seguridad.

El mundo en que vivía era en una parte un mundo de fantasía. No recuerdo que en mi infancia tuviera compañeros de juego. Me inventé un amigo fantasmal, alguien con quien sostenía largos debates y que era mi constante compañero de juego, cuya mano solía coger y cuya compañía espectral parecía bastarme por completo. Fueron tantas las escuelas a las que asistí, debido en parte a la inseguridad del empleo de mi padre y más adelante a la guerra, que nunca residí en el mismo lugar el tiempo suficiente para trabar amistad con otras niñas.

Mi auténtica y fiel compañera desde el principio fue mi madre. Éramos mucho más íntimas de lo que parecía normal entre una madre y su hija, casi como atribuladas habitantes tras las murallas de una ciudad sitiada. No quería que se sintiera sola en ningún momento, así que me quedaba con ella en casa, aunque podría haber estado jugando en la calle. Ya en la niñez tenía la sensación de que mi manera de tomármelo todo tan en serio era patética. Lo único que recuerdo de la época escolar es el desconsuelo que se apoderaba de mí cuando mi madre me dejaba en la escuela y el alivio que experimentaba cuando iba a recogerme.

Claire Bloom
Adiós a una casa de muñecas


viernes, 9 de junio de 2017

Triunfo Arciniegas / Diario / Record




Triunfo Arciniegas
RECORD
9 de junio de 2017


En dos días, ayer y antier, DRAGON, mi blog en inglés, recibió 43.460 visitas, cuando en un buen día recibe dos  mil y en uno extraordinario redondea las tres mil. Y todas provienen de Italia. Uno se pregunta a qué se debe el entusiasmo. Le decía a Alejandra que tal vez se trata de un profesor y ella me respondió que ningún profe tiene tantos alumnos.



jueves, 8 de junio de 2017

Casa de citas / Luis Buñuel / Dios



Luis Buñuel
DIOS


Creer y no creer son la misma cosa. Si se me demostrara ahora mismo la luminosa existencia de Dios, ello no cambiaría estrictamente nada en mi comportamiento. Yo no puedo creer que Dios me vigila sin cesar, que se ocupa de mi salud, de mis deseos, de mis errores. No puedo creer, y en cualquier caso no acepto, que pueda castigarme para toda la eternidad.




martes, 6 de junio de 2017

Casa de citas / Luis Buñuel / Federico García Lorca era su obra maestra


Luis Buñuel
FEDERICO GARCÍA LORCA
ERA SU OBRA MAESTRA

De todos los seres humanos que he conocido, Federico fue el mejor. No me refiero a sus obras de teatro ni a su poesía, sino a él como persona. Él era su obra maestra. Me parece, incluso, difícil encontrar a alguien semejante. Ya se pusiera al piano para interpretar a Chopin, ya improvisara una pantomima o una breve escena teatral, era irresistible. Podía leer cualquier cosa, y la belleza brotaba siempre de sus labios. Tenía pasión, alegría, juventud. Era como una llama.

Cuando lo conocí, en la Residencia de Estudiantes, yo era un atleta provinciano bastante rudo. Por la fuerza de nuestra amistad, él me transformó, me hizo conocer otro mundo. Le debo más de cuanto podría expresar. 

Jamás se han encontrado sus restos. Han circulado numerosas leyendas sobre su muerte, y Dalí -innoblemente- ha hablado incluso de un crimen homosexual, lo que es totalmente absurdo. En realidad, Federico murió porque era poeta. En aquella época se oía gritar en el otro bando: "¡Muera la inteligencia!"

En Granada, se refugió en casa de un miembro de la Falange, el poeta Rosales, cuya familia era amiga de la suya. Allí se creía seguro. Unos hombres (¿de qué tendencia? Poco importa) dirigidos por un tal Alfonso fueron a detenerlo una noche y le hicieron subir a un camión con varios obreros. 

Federico sentía un gran miedo al sufrimiento y a la muerte. Puedo imaginar lo que sintió, en plena noche, en el camión en que le conducían hacia el olivar en que iban a matarlo.

Pienso con frecuencia en ese momento.



Luis Buñuel
Mi último suspiro
Barcelona, Plaza & Janes Editores, 1982, p. 294



Casa de citas / Francisco Rabal / Luis Buñuel