jueves, 17 de agosto de 2017

Triunfo Arciniegas / Diario / Ganas o mueres



Triunfo Arciniegas
Ganas o mueres
17 de agosto de 2017

Juego de tronos trata sobre el despiadado ejercicio del poder. "Cuando se juega al juego de tronos, ganas o mueres" es el primero de sus mandamientos.

En la primera temporada, narrada en el primer volumen de "Canción de hielo y fuego", de Georges R.R. Martin, La Mano del Rey, Lord Eddard, un hombre justo, ha perdido el juego. La siniestra Reina Negra Cersei Lannister  lo mantiene en una mazmorra antes de juzgarlo por traidor. No volverá a Invernalia, su amado reino, el territorio que nunca debió abandonar. 

Lord Varys, quien dice sobre sí mismo "un eunuco no tiene honor, y una araña no puede permitirse el lujo de los escrúpulos",  y quien sirve solamente a sus propios fines, visita al hombre en desgracia y le propone rendirse a las artimañas de Cersei para salvar la vida. 

En la conversación, columna vertebral de un sabio capítulo, Lord Varys suelta una frase deslumbrante: "No hay criatura en la tierra tan aterradora como un hombre justo". Y ya para despedirse, remata: "Una vez, el Septón me dijo que el sufrimiento es el precio que pagamos por nuestros pecados. Si eso es cierto, decidme, Lord Eddard, ¿por qué son siempre los inocentes los que más sufren cuando vosotros los grandes señores, jugáis al juego de tronos?"


George R.R. Martin
Juego de tronos
Canción de hielo y fuego I




martes, 15 de agosto de 2017

Casa de citas / Héctor Aguilar Camín / Juan Rulfo en Tijuana




Héctor Aguilar Camín
JUAN RULFO EN TIJUANA
BIOGRAFÍA

Recuerdo que coincidimos en una mesa redonda sobre cultura durante la campaña presidencial de Miguel de la Madrid, en el año de 1981. Los participantes habíamos sido invitados a esa mesa en la ciudad de Tijuana.

A la hora del reparto de los cuartos de hotel, a Rulfo le tocó un motel de mala muerte llamado El sombrero. Tan de paso era el hotel que el cuarto de Rulfo no tenía cerradura. Le dieron un gancho para que atrancara la puerta por dentro. El gancho era una percha de alambre de tintorería.

Al día siguiente, en el autobús atestado donde íbamos, Rulfo le cedió el lugar a Ángeles Mastretta, que había sido su alumna en el Centro Mexicano de Escritores.

Alguien gritó: "Ese es hombre, no pedazos".

Rulfo alzó la mano en agradecimiento.

Todavía traía en ella la percha de alambre que llevaba para demostrar lo que le había pasado en El sombrero. No fuera que no fuéramos a creerle.



lunes, 14 de agosto de 2017

Casa de citas / García Márquez / Pesos pesados

William Shakespeare


Gabriel García Márquez
PESOS PESADOS

Una de las injusticias de la literatura es que no existe una clasificación escalonada de los escritores de acuerdo con su calidad. En música se sabe que hay un paraíso más alto, donde están sentados para siempre Juan Sebastián Bach, Mozart, Beethoven, Bartok -y tal vez los Beatles-, pero hay todo un olimpo de compositores de segunda, y aun de tercera categoría, que escuchamos y admiramos a pesar de la certidumbre de que no son eternos. Ocurre lo mismo con los pintores. No hay más que pasearse por los museos del- mundo para darse cuenta de que junto a Goya y Velázquez, junto a Leonardo y Botticelli, junto a Rembrandt y Picasso, hay muchos colgados en la antesala de la eternidad que sin duda merecen estar donde están, pero en niveles distintos. En literatura no: o se es un escritor de primera línea o uno no encuentra donde ponerlo, y no sólo en los innumerables compartimentos del corazón, sino ni siquiera en los estantes de la biblioteca. En ese. sentido, el criterio más justo es el del mundo del boxeo: hay pesos pesados, pesos welter, pesos medios, pelos mosca, y cada, cual, disfruta de una gloria universal dentro de sus límites respectivos. En literatura, en cambio, sólo los pesos pesados van al cielo.






domingo, 13 de agosto de 2017

jueves, 10 de agosto de 2017

Casa de citas / Ava Gardner / El alcohol

Ava Gardner

Ava Gardner
Biografía
EL ALCOHOL

1

Nunca fui uno de aquellos bebedores silenciosos, que beben día y noche sin parar. Me encantaban las fiestas y trasnochar. Cuando bebía, era sólo por el efecto. Con todas las copas que he tomado, no recuerdo haber disfrutado de ninguna. El único motivo por el que bebía era para superar mi timidez.

2

Alguna de las cosas que más lamento en mi vida ocurrieron cuando estaba bebiendo. No soy buena con el alcohol. Y no me importa qué momento o qué hora del día es, sólo bebo demasiado.


Casa de citas / Ava Gardner / Estrella de cine



Ava Gardner
Biografía
ESTRELLA DE CINE

Ser estrella de cine es muy aburrido. Lo hago por el dinero, eso es todo. Después de todos estos años sigo sin tener ni idea de qué es el cine. Nunca he sido actriz, pero no sé escribir, ni pintar, ni hacer ninguna otra cosa.


Casa de citas / Ava Gardner / Deseo



Ava Gardner

DESEO

Deseo vivir hasta los 150 años, pero el día que muera, deseo que sea con un cigarrillo en una mano y un whisky en la otra.




miércoles, 9 de agosto de 2017

Casa de citas / Ava Gardner / Amor loco



Ava Gardner
Biografía
AMOR LOCO


Se piensa que el amor loco puede curarlo todo. Pues no. Si quieres que el matrimonio funcione, necesitas tener algo más en común. Me casé con tres hombres atractivos, de mucho talento, que sabían fascinar a las damas. Supongo que ellos podrían decir lo mismo de mí. Pero teniendo en cuenta que entre mis tres maridos han reunido una colección de veinte esposas, no creo todo fuera culpa mía.


martes, 8 de agosto de 2017

Casa de citas / Ava Gardner / Herida


Ava Gardmer

Ava Gardner
Biografía
HERIDA


Cuando me siento herida, me refugio en la noche.


Casa de citas / Ava Gardner / Mis genes


Ava Gardner
Biografía
MIS GENES

Deben ser mis genes de campesina los que me mantienen fuerte y saludable. No importa los esfuerzos que hago por autodestruirme, me las arreglo para sobrevivir.



lunes, 7 de agosto de 2017

Casa de citas / Sam Shepard / Dylan y Conrad

Joseph Conrad


Sam Shepard
DYLAN Y CONRAD

DYLAN: ¿Has leído algo de Conrad?

YO: No.

DYLAN: Pues deberías leer a Conrad.

(Pausa larga)

YO: ¿Lees mucho?

DYLAN: Algo.

YO: ¿Siempre has leído mucho?

DYLAN: Siempre leo algo.

YO: ¿Dónde consigues los libros?

DYLAN: En las bibliotecas de la gente. Entro en las bibliotecas de la gente y los tiene allí.



Sam Shepard
Rolling Thunder: con Bob Dylan en la carretera
Anagrama, Barcelona, 2006, p. 112







domingo, 6 de agosto de 2017

Casa de citas / Sam Shepard / Fans




Sam Shepard
BIOGRAFÍA
FANS

Los fans son más peligrosos que  un hombre con un arma, porque andan persiguiendo algo invisible. Algún "algo" imaginado. Por lo menos con una pistola sabes a lo que te enfrentas.

Sam Shepard
Rolling Thunder: con Bob Dylan en la carretera
Anagrama, Barcelona, 2006, p. 122

Casa de citas / Sam Shepard / Si se resuelve un misterio

Bob Dylan y Sam Shepard



Sam Shepard
BIOGRAFÍA
SI SE RESUELVE UN MISTERIO
BIOGRAFÍA DE BOB DYLAN

Si se resuelve un misterio, el caso se archiva. En este caso, en el caso de Dylan, el misterio no se resuelve nunca, de modo que el caso sigue en marcha. Sigue produciéndose una y otra vez. Durante años y años. ¿Y quién es este personaje de todos modos?

Sam Shepard
Rolling Thunder: con Bob Dylan en la carretera
Anagrama, Barcelona, 2006, p. 106


sábado, 5 de agosto de 2017

Casa de citas / Jacques Benigne Bossuet / Dios

Fotografía de Tom Hoops
Jacques Benigne Bossuet
DIOS

Cuando Dios borra, es que va a escribir algo.



Casa de citas / Saramago / Dios

Lauren Simonutii
José Saramago
DIOS

Sinceramente, creo que la muerte es la inventora de Dios. Si fuéramos inmortales no tendríamos ningún motivo para inventar un Dios. Para qué. Nunca lo conoceríamos.

Hay quien me niega el derecho de hablar de Dios, porque no creo. Y yo digo que tengo todo el derecho del mundo. Quiero hablar de Dios porque es un problema que afecta a toda la humanidad.


jueves, 3 de agosto de 2017

Casa de citas / Stefan Zweig / Dios

Fotografía de Dino Valls

Stefan Zweig
DIOS

Aquellos que anuncian que luchan en favor de Dios son siempre los hombres menos pacíficos de la Tierra. Como creen percibir mensajes celestiales, tienen sordos los oídos para toda palabra de humanidad.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Casa de citas / Scott Figzgerald / El consejo de mi padre




Scott Fitzgerald
EL CONSEJO DE MI PADRE


En mis años más mozos y más vulnerables mi padre me dio algunos consejos que he repasado en mi mente desde aquel entonces.
"Siempre ue sienteas que vas a criticar a alguien", me dijo, "sólo recuerda que no todas las personas en este mundo han tenido las mismas ventajas que tú".

F. Scott Fitzgerald
El Gran Gatsby
Mirlo, Ciudad de México, 2016, p. 21


martes, 1 de agosto de 2017

Casa de citas / Scott Fitzgerald / Tengo un adjetivo para ti

Zelda Sayre y Francis Scott Fitzgerald
F. Scott Fitzgerald
TENGO UN ADJETIVO PARA TI

Al joven Fitzgerald podemos suponerle, de entrada, una infancia difícil. "Mi padre es un imbécil. Mi madre una neurótica", escribió. Un padre guapetón, pero indolente, sureño y repeinado, y una madre que aparece en las fotos con expresión ceñuda, ojerosa y adusta. Como si hubiera llevado el mismo vestido siempre. Como si acabase de tragarse una espina y tratara de disimular ante el anfitrión. Una mujer estricta y posesiva, huraña como la bruja de los cuentos, que lo abrigaba en exceso, en invierno, con bufandas y gorros y verdugos y calzoncillos largos, y que cultivaba sus rizos rubios, de niño, y sus ojos azules, como quien planta hortensias en un jardín florido. Fue a Princeton, donde obtuvo algunas de las peores notas que se recuerdan, y donde se encargó del grupo de teatro y de la revista. 
Fitzgerald, elegante y meloso, ligón y mujeriego, seductor implacable -el pelo engominado y una flor en el ojal de la chaqueta-, las mujeres caían en sus brazos como polillas atraídas por la luz. Se cuenta que en los bailes, en los felices veinte que vivió como nadie, siempre les regalaba un adjetivo: "Tengo un adjetivo para ti", les decía. 
Su catálogo de conquistas, de fotos dedicadas e iniciales, resulta interminable. Una vez, en París, cenando con los Joyce, estuvo flirteando con Nora toda la noche: en el primero y en el segundo plato, en los postres y en el café, hasta que James amenazó con tirarse por una ventana si su mujer no le decía que parara en ese instante.


JESÚS MARCHAMALO / DAMIÁN FLORES,
44 escritores de la literatura universal
Siruela, Madrid, 2009, págs. 87 y 88



lunes, 31 de julio de 2017

Casa de citas / Scott Fitzgerald / Masoquista absoluto


Francis Scott Fitzgerald

Scott Fitzgerald
MASOQUISTA ABSOLUTO

Scott Fitzgerald, fascinado por el fracaso, amenaza con tirarse por la ventana como tributo a James Joyce

Por otra parte, Scott se sentía feliz cuando atraía a la gente humillándose en público. Ésa era su norma, en especial cuando se trataba de gente de mucho talento y éxito. En 1920, al enterarse de que Edith Wharton estaba en la editorial, irrumpió en el despacho de Charles Scribner y se puso de rodillas a los pies de la escritora, como homenaje literario. En 1928 amenazó con tirarse por la ventana de un apartamento parisiense como tributo al genio de James Joyce, con quien estaba cenando. Cuando Hemingway se encontraba cerca, Fitzgerald se degradaba de una manera especialmente embarazosa. Al menos dos veces –durante una fiesta de los Murphy en honor de Hemingway en Juan-les-Pins y en una cena con Wilson y Hemingway en Nueva York–, se dedicó a andar por el suelo a cuatro patas.
En 1931, Fitzgerald, que había bebido demasiado en una fiesta dominical organizada por Irving Thalberg y Norma Shearer en Hollywood, decidió divertir a los actores y directores presentes con su humorística canción titulada “Perro”. Sus esfuerzos le valieron un estrepitoso abucheo. Fitzgerald utilizó el incidente –un tanto transformado para mejorarlo en su réplica narrativa– en su excelente relato Domingo loco, al igual que utilizó otras humillaciones sufridas en su propias carnes en Suave es la noche. Debió de costarle escribir semejantes confesiones. Hasta resulta penoso leerlas.
Según Arnold Gingrich, Fitzgerald poseía “la tendencia celta, extraña y casi mística, a disfrutar de la mala suerte, como otras personas disfrutan de la mala salud”. En su opinión, Scott estaba tan fascinado por el fracaso como Ernest enamorado del éxito. “Si una cosa marchaba mal en su vida, y siempre parecía que algo no marchaba [...], entonces todo iba mal y daba la impresión de que le gustaba contarlo”. Max Perkins creía que esa característica fue la que le empujó a escribir los ensayos de El crack-up, y que de esa manera puso en peligro su carrera. Era, según la maravillosa palabra de Samuel Johnson, un “buscapenas” que sentía placer dramatizando sus derrotas.
A la vista de todo ello se puede definir a Fitzgerald como un masoquista absoluto: es decir, una persona que “disfruta”, “siente placer” o “se alegra” de sus fracasos y humillaciones. Pero a veces conviene revisar esos términos. Shirley Panken afirmó en The Joy of Suffering (La dicha de sufrir) que “lo que podría significar es una necesidad de drama, de crisis, de sensación, de estímulo, esto es, necesidad de alta tensión, que sirve para resaltar la identidad de cada cual o asumir un espúreo sentimiento de vitalidad”. La situación de Fitrzgerald parece vencerse por el lado de la necesidad de drama. En un momento de profunda intimidad, Rosemary Hoyt le dice a Dick Diver: “Oh, qué actores somos tú y yo”, y las interpretaciones a las que se dedica Diver a lo largo de la novela lo confirman.
SCOTT DONALDSON, Hemingway contra Fitzgerald, Siglo XXI de España Editores, Madrid, 2002, págs. 416 y 417. Traducción de Javier Alfaya Bula y Barbara McShane



domingo, 30 de julio de 2017

sábado, 29 de julio de 2017

Casa de citas / Hemingway / Gertrude Stein


Gertrude Stein, 1906
Pablo Picasso
Ernest Hemingway
GERTRUDE STEIN

Mi mujer y yo visitamos a Miss Stein, y tanto ella como la amiga con quien vivía estuvieron muy cordiales y amistosas, y nos gustó mucho aquel gran estudio con sus cuadros de primera. (...) Miss Stein era muy voluminosa, pero no alta, de arquitectura maciza como una labriega. Tenía unos ojos hermosos y unas facciones rudas, que eran de judía alemana, pero hubieran podido muy bien ser friulanas, y yo tenía la impresión de ver a una campesina del norte de Italia cuando la miraba con sus ropas y su cara expresiva y su fascinador, copioso y vivido cabello de inmigrante, peinado en un moño alto que seguramente no había cambiado desde que era una muchacha.


Ernest Hemingway
París era una fiesta



miércoles, 26 de julio de 2017

Triunfo Arciniegas / Diario / Consideraciones

La casa de la esquina
Xalapa, Veracruz, México
26 de junio de 2017
Foto de Triunfo Arciniegas


Triunfo Arciniegas
Consideraciones
Xalapa, 26 de junio de 2017


Mientras desayunamos en el hotel Xalapa, Marco Tulio Aguilera Garramuño me pregunta la edad y luego comenta: "Eres un chamaco". Bellísimas palabras, ojalá fuesen ciertas.

En la firma de libros de ayer, un niño no creía que fuese el autor. Le expliqué que mi foto de la solapa era antigua, de cuando se publicó el libro por primera vez, y que alguna vez fui así. Le expliqué que el editor no cambiaba la foto porque debía hacer nuevos negativos y le costaba dinero. "Uno se acaba pero la foto no", algo así le dije. No sé si pude convencerlo. En todo caso, precisó, mientras le dedicaba el libro: "Mi mamá dijo que me hiciera un dibujito".

El conductor que me asigna la Feria del Libro de Xalapa es un señor mayor, un pozo de amabilidad, como tantos mexicanos. Enviudó hace siete meses. Vivió 27 años con su mujer. "Unos dirán que mucho, otros dirán que poco", dice, y remata: "A mí me sigue pareciendo muy poco".