viernes, 13 de diciembre de 2019

Las canciones más bellas del mundo / Carlos Gardel / Por una cabeza



Carlos Gardel
POR UNA CABEZA
(1935)
Letra: Alfredo Le Pera


Por una cabeza de un noble potrillo que justo en la raya afloja al llegar, y que al regresar parece decir: No olvidés, hermano, vos sabés, no hay que jugar.
Por una cabeza, metejón de un día de aquella coqueta y risueña mujer, que al jurar sonriendo el amor que está mintiendo, quema en una hoguera todo mi querer. Por una cabeza, todas las locuras. Su boca que besa, borra la tristeza, calma la amargura. Por una cabeza, si ella me olvida qué importa perderme mil veces la vida, para qué vivir. Cuántos desengaños, por una cabeza. Yo juré mil veces, no vuelvo a insistir. Pero si un mirar me hiere al pasar, su boca de fuego otra vez quiero besar. Basta de carreras, se acabó la timba. ¡Un final reñido yo no vuelvo a ver! Pero si algún pingo llega a ser fija el domingo, yo me juego entero. ¡Qué le voy a hacer..!

Por una cabeza, todas las locuras Su boca que besa Borra la tristeza Calma la amargura Por una cabeza Si ella me olvida Qué importa perderme Mil veces la vida Para qué vivir



Por una Cabeza

Carlos Gardel / Alfredo Le Pera


Por una Cabeza

Carlos Gardel / Alfredo Le Pera


Scent of a Woman
Frank (Al Pacino) enseña a la bella y encantadora Donna (Gabrielle Anwar) cómo bailar el tango.



FICCIONES
Las canciones más bellas del mundo / Puñalada trapera
Las canciones más bellas del mundo / Barro tal vez
Las canciones más bellas del mundo / Amor perdido
Las canciones más bellas del mundo / Por qué ahora
Las canciones más bellas del mundo / "Bésame mucho" según Monsieur Periné
Las canciones más bellas del mundo / Joss Stone / The Love Me Had / El amor que tuvimos
Las canciones más bellas del mundo / Joss Stone / It´s A Man's World / Es un mundo de hombres
Las canciones más bellas del mundo / Joss Stone / You Have Me / Me tuviste
Las canciones más bellas del mundo / Joss Stone / Karma
Las canciones más bellas del mundo / Charles Aznavour /Nara Noïan / La bohème
Las canciones más bellas del mundo / Jacques Prevert / Ives Montad / Les feuilles mortes
Las canciones más bellas del mundo / Aretha Franklin / I say a little prayer
Las canciones más bellas del mundo /Aretha Franklin / Cinco canciones gloriosas
Las canciones más bellas del mundo / Aretha Franklin / Son of a Preacher
Las canciones más bellas del mundo / Aretha Franklin / Otis Redding / Respect
Las canciones más bellas del mundo / Elvis Presley / Are You Lonesome Tonight?
Las canciones más tristes de la historia, según Spotify
Las canciones más bellas del mundo / Little Richard / Lucille
Las canciones más bellas del mundo / Georges Moustaki / La Métèque
Las canciones más bellas del mundo / Marlene Dietrich / Milva / Lili Marleen
Las canciones más bellas del mundo / Chuck Berry / Johnny B. Good
Las canciones más bellas del mundo / Charles Aznavour / Hier encore
Las canciones más bellas del mundo / Chuck Berry / You Never Can Tell
Las canciones más bellas del mundo / Little Richard / Good Golly, Miss Molly
Las canciones más bellas del mundo / Can´t take my eyes off you
Las canciones más bellas del mundo / Joss Stone / The High Road
Las canciones más bellas del mundo / Frank Sinatra / Killing me Sofly
Las canciones más bellas del mundo / Frank Sinatra / Fly me to the Moon
Las canciones más bellas del mundo / Frank Sinatra / That´s Life
Las canciones más bellas del mundo / Sting / Shape of my Heart
Las canciones más bellas del mundo / Carlos Gardel / Por una cabeza

DE OTROS MUNDOS
LAS CANCIONES MÁS BELLAS DEL MUNDO

RIMBAUD

jueves, 12 de diciembre de 2019

Casa de citas / Zadie Smith / The Paris Review




Zadie Smith
Ilustración de T.A.


Zadie Smith

THE PARIS REVIEW


I

Ahora estoy leyendo las entrevistas a escritores que ha publicado The Paris Review… Ahí aparecen Truman Capote, Jorge Luis Borges, Ernest Hemingway, Dorothy Parker y todos esos autores maravillosos. Y en todos encuentro algo que evoca mi propia formación: lo que más te puede influir es lo que lees cuando tienes entre 10 y 14 años. Nabokov decía lo mismo. Y es verdad. Debes tener la esperanza de que lo que caiga en tus manos a esa edad sea lo correcto, lo que te forme un criterio a la hora de seguir leyendo, y eventualmente de escribir, si ése es tu camino. Ésa es la razón por la que ahora me siento más del lado de Jane Austen que de Lawrence Sterne, porque entonces leía a Austen. Mucho de lo que leí en esa época se me antoja ahora extraordinariamente significativo. Y con las entrevistas de The Paris Review te das cuenta de que los escritores se dividen, en general, en apolíneos y dionisiacos. Yo me considero más del lado de Apolo. Lo que leí a esa edad contribuyó a formarme. Y ahora intento acercarme a otras obras; intento recordar que debo conocer a ciertos escritores, como Hemingway. Nunca leí a Hemingway.


II
Lo que me asombra de ellas, y sobre todo en comparación con las entrevistas que se hacen en el Reino Unido, es que éstas son combativas, procuran descubrir este lado oculto y misterioso del escritor, lo que en él hay de oscuro… Lo que ocurre en The Paris Review es que los propios autores son invitados a corregir las entrevistas. Normalmente el entrevistador se cree una especie de psicólogo que va a desenterrar algo… Pero cuando le concedes al escritor el poder de preparar su propia entrevista, el resultado puede ser muy revelador. Los entrevistadores de ahora parece que quieren ir a pillar al escritor. Pero en éstas de The Paris Review, en las que el escritor puede revisar, editar y cambiar cosas, se abre la posibilidad de que tú conozcas más de cerca al personaje que en una entrevista normal. Esto lo encuentro fascinante. Hemingway, por su manera de editar y preparar sus entrevistas, se revela como una persona repulsiva. ¡Se ve que siempre quería aparecer como el hombre fuerte y macho…! En cambio, Borges resulta una delicia de persona. En Inglaterra me niego a que me entrevisten. Si me diesen la oportunidad lo haría a través de e-mail. Porque soy escritora, no oradora. Y los periodistas obtendrían mucho más si me permitiesen tiempo para pensar las respuestas.





miércoles, 11 de diciembre de 2019

Casa de citas / Zadie Smith / Sobre el humor

Zadie Smith
Poster de T.A.
Zadie Smith
SOBRE EL HUMOR

I

Cuando me pongo a escribir, la primera cosa que me sale es el humor. Creo que está bien hacer reír a la gente y no tomarse las cosas demasiado en serio. No puedo recordar ningún gran libro que no tenga humor. Unas dosis de humor van bien para no caer en el tópico. Hacen que tengas el ego y la vanidad bajo control.

Zadie Smith / Me interesa sobre todo el estilo


II

¡Espero que mis libros nunca pierdan gracia! A mí lo que me gusta de verdad son los cómicos; me gusta conocer a escritores, pero lo que me encanta es conocer a los cómicos. Y, fíjate, cuando los conoces te das cuenta de que odian a su público, están llenos de desprecio… Cuanto más intelectual sea el cómico, menos chistes cuenta, hasta que el chiste desaparece totalmente y se dedican a atacar al público, como en el caso de Jenny Bruce. No quiero convertirme en alguien como Bruce, pero me gustaría encontrar formas de hacer reír a la gente que no sean tan facilonas. Y espero que en Sobre la belleza el humor nazca de otro lugar que no sea el más fácil o el más ingenioso.


Zadie Smith / La escritora metafísica



martes, 10 de diciembre de 2019

Casa de citas / Zadie Smith / La bondad de los extraños


Zadie Smith
Poster de T.A.


Zadie Smith
LA BONDAD DE LOS EXTRAÑOS

Sí, a veces son los extraños los que te sostienen.


Zadie Smith / Swing Time


RETRATOS AJENOS

FICCIONES







lunes, 9 de diciembre de 2019

Casa de citas / Casanova / Mujeres III




Giacomo Casanova
MUJERES III

La muerte me había aislado; me encontraba entrado en años, sin recursos, y con pocas esperanzas de seguir conquistando el corazón de las mujeres.







Casa de citas / Casanova / Mujeres II



Giacomo Casanova
MUJERES II


Las olvidé porque todo se olvida; pero al acordarme de ellas, hallo más profunda la impresión que me causaron.








Casa de citas / Casanova / Mujeres I





Giacomo Casanova
MUJERES I


En cuanto a las mujeres, siempre me ha parecido dulce el olor de las que he amado.



domingo, 8 de diciembre de 2019

Triunfo Arciniegas / Diario / Cinco millones de visitas

De otros mundos

Triunfo Arciniegas
CINCO MILLONES DE VISITAS
Cuatrovientos, 8 de diciembre de 2019

Esta madrugada, De otros mundos alcanzó la bonita cifra de cinco millones de visitas. Con 9264 entradas y 261 seguidores, se ha mantenido a la cabeza de todos mis blogs. Estoy publicando en estos días Los 25 mejores libros del siglo XXI, una lista de Babelia. A los lectores, cinco millones de agradecimientos.


DRAGON

Le sigue mi blog en inglés, Dragon, con 4456 entradas, 194 seguidores y casi tres millones y medio de visitas. Acá sigo con The 100 best novels written in English, una lista de The Guardian.

En total, son once blogs, y constituyen sin duda uno de mis mayores vicios de los últimos diez años. También pueden considerarse mi memoria, mi universidad y, sobre todo, una biblioteca ambulante.



sábado, 7 de diciembre de 2019

Casa de citas / Casanova / La vida

Giacomo Casanova

Giacomo Casanova
LA VIDA

Si es feliz o desdichado, la vida es el único tesoro que puede poseer.
Feliz o desdichado, la vida es el único tesoro que el hombre posee.



Whether happy or unhappy, life is the only treasure man possesses.




viernes, 6 de diciembre de 2019

Casa de citas / Javier Marías / Sobre la democracia


Javier Marías
Foto de Gonzalo Pérez

Javier Marías
SOBRE LA DEMOCRACIA

Hitler llegó al poder a través de unas elecciones. No ganó totalmente, aunque con las alianzas alcanzó el poder. Ahí se acabó la democracia. Eso lo han hecho todos los dictadores. Se llega democráticamente al poder y se la cargan. Muchos políticos tienen un espíritu dictatorial, son de mal perder y se revuelven contra los resultados.



jueves, 5 de diciembre de 2019

Triunfo Arciniegas / Diario / Visitas



Triunfo Arciniegas
VISITAS
4 de diciembre de 2019

Ayer tan sólo tres blogs sumaron 20.532 visitas: Rimbaud (1619), Dragon (4296) y De otros mundos (10.627). No es lo usual pero alegra mucho. Por otra parte, desde hace dos o tres meses, Dante se mantiene con las mil visitas diarias.

Hoy sucedió exactamente lo contrario: Dragón con 14.833 visitas, y De otros mundos con 6.101.

A los lectores les gustan las listas. En DRAGON estoy con The 100 best novels written in English: me quedan como unos treinta títulos por subir. Y en DE OTROS MUNDOS estoy con Los 25 mejores títulos del siglo XXI: llevo diez. Tal vez estas listas han provocado el furor de los lectores.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Casa de citas / Pasolini / Contra Cien años de soledad



Pier Paolo Pasolini
CONTRA CIEN AÑOS DE SOLEDAD

Parece ser un lugar común considerar “Cien Años de Soledad” de Gabriel García Márquez, como una obra maestra. Este hecho me parece absolutamente ridículo. Se trata de la novela de un guionista o de un costumbrista, escrita con gran vitalidad y derroche de tradicional manierismo barroco latinoamericano, casi para el uso de una gran empresa cinematográfica norteamericana (si es que todavía existen). Los personajes son todos mecanismos inventados -a veces con espléndida maestría- por un guionista: tienen todos los “tics” demagógicos destinados al éxito espectacular.
El autor- mucho más inteligente que sus críticos- parece saberlo muy bien: “No se le había ocurrido hasta entonces- dice él en la única consideración metalinguística de su novela- pensar en la literatura como en el único juego que se había inventado para burlarse de la gente…” Márquez es sin duda un fascinante burlón, y tan cierto es ello que los tontos han caído todos. Pero le faltan las cualidades de la gran mistificación, las cualidades que posee, como para dar un ejemplo, Borges (o en menor escala Tomasi di Lampedusa, si “Cien Años de Soledad” recuerda un poco al “Gattopardo” aún en los equívocos que ha despertado en el pantano del mundo que decreta los éxitos literarios).
Los críticos literarios deben tomar nota de un nuevo “género” o técnica, que ya pertenece históricamente a la literatura: el guión cinematográfico, y también el denominado “tratamiento”. En el guión y el tratamiento, el autor tiene conciencia de que su obra no es literaria ya que se trata de estructuras provisionalmente linguísticas, que en realidad “quieren” ser otras estructuras: estructuras, puntualmente, cinematográficas. El autor de un guión o de un tratamiento es tanto más hábil literato cuanto más consigue obtener la colaboración del lector en la visualización de lo que está escrito provisionalmente. El asumir tal provisionalidad (esa voluntad de la estructura de ser “otra estructura”) forma parte de la técnica literaria del guionista y, potencialmente, de su estilo.
Sin embargo, la mayor parte de los guiones y de los tratamientos son pésima literatura- como es el caso de este libro-. Literatura indigna. ¿Por qué?
El primer acto del escritor de guiones consiste en identificar al lector con el productor. El que debe colaborar con el autor en la “transformación” de la estructura linguística en estructura cinematográfica, es justamente el que paga. El destinatario de la obra es, una vez más, el patrón. Ahora bien: la mayoría de los escritores cinematográficos provienen de una élite cultural: son entonces personas que tienen la obligación, diría social, de considerar al patrón un idiota, un semianalfabeto, un hombre despreciable. Pero al mismo tiempo, deben hacer que su obra le guste. Y en el momento en que el guionista identifica al productor con un destinatario “idiota, semianalfabeto y despreciable”, tiene un solo modo de convencerlo: la degradación de su propia obra. Entonces, la inocente “captatio benevolantiae” que todo autor, en distintas medidas, utiliza para obtener la colaboración del lector, termina convirtiéndose en una operación inmoral, que envuelve al autor en la degradación por él planificada con bajeza.
La colaboración del autor con el lector- productor, tiene por lo tanto los carácteres de una abyecta complicidad: tiende a hacer de él un compañero y cómplice, degradándose a su supuesto nivel de estúpido, vulgar, conformista, cínico conocimiento de las cosas humanas.
Tal esfuerzo por simplificar, por reducir, por desdramatizar, por hacerlo todo comunicable y sin problemas reales, termina volviéndose una atroz forma de adulación del patrón: así, y para decirlo con sus propias palabras, el guionista, aún despreciando al patrón, y hasta por el hecho de verse obligado por él a un comportamiento miserable, se hace “rufián” a la par suya.
Pero ningún hombre es apriorísticamente tal como el guionista supone que es el productor: ningún hombre es apriorísticamente inferior a nosotros mismos. Y la primera regla moral de un autor consiste en considerar como su igual al lector: y si luego él identifica a ese lector como un productor, también dicho productor no puede sino ser considerado como su igual. Actuar de modo contrario a esta primera y elemental regla moral vuelve a un autor indigno de su profesión.



martes, 3 de diciembre de 2019

Triunfo Arciniegas / Diario / Los mejores 25 libros del siglo XXI





Triunfo Arciniegas

LOS MEJORES 25 LIBROS DEL SIGLO XXI

2 de diciembre de 2019



"2666", de Roberto Bolaño, es considerado hasta el momento el mejor libro del siglo XXI. Le siguen "Austerlitz", de Sebald, y "La belleza del marido", de Anne Carson. "La Fiesta del Chivo", de Vargas Llosa, "Expiación", de Ian McEwan y "Limónov", de Emmanuel Carrère ocupan los siguientes puestos. Cierran la exquisita lista de los diez primeros "Tu rostro mañana", de Javier Marías, "Borges", de Bioy Casares, "Verano", de Coetzee, y "El año del pensamiento mágico", de Joan Didion. Obras maestras aquí y en cualquier parte.



La lista continúa con "Mi lucha", Karl Ove Knausgård, "La carretera", de Corman McCarthy, "Crematorio", de Rafael Chirbes, "Dientes blancos", de Zadie Smith, "Manual para mujeres de la limpieza", de Lucia Berlin, "Zurita", de Raúl Zurita, "Postguerra", de Tony Judt, "Soldados de Salamina", de Javier Cercas, "El fin del Homo sovieticus", Svetlana Aleksiévich y "Persépolis", Marjane Satrapi.


Cierran la lista de los gloriosos 25 libros "La liebre con ojos de ámbar", Edmund de Waal, "La grande", de Juan José Saer, "Nunca me abandones", de Kazuo Ishiguro, "Anatomía de un instante", de Javier Cercas, y "Demasiada felicidad", de Alice Munro.

Como dato curioso, cuatro de los autores han conseguido el Nobel: Alice Munro y Svetlana Alexievich, Vargas Llosa y Coetzee. Dos libros de cuentos de dos grandiosas escritoras, Lucia Berlin y Alice Munro, figuran en la lista. Además de imprescindible, un magnífico y extraño libro sobre el duelo, "El año del pensamiento mágico". Y algo muy raro: un libro de poemas: la poeta canadiense Anne Carson ha deslumbrado al mundo entero con "La belleza del marido". No me sorprende la presencia de "Soldados de Salamina", la novela que le dio fama y vuelo a Javier Cercas, consagrado ahora con el Premio Planeta. ¿Quién no se quita el sombrero ante Sebald, Carrère y Coetzee? Ian McEwan y Kazuo Ishiguro, por su parte, no hacen más que confirmar la envidiable salud de la literatura inglesa. La lista se ilumina con Javier Marías, peso pesado de la literatura española y posible Nobel, y Vargas Llosa, grande para el mundo y vilipendiado entre nosotros. Corman McCarthy se cuela en la lista con una novela maravillosa y Bioy Casares con sus 1663 páginas sobre Borges. Juan José Saer todavía es un secreto entre nosotros. Y una cosa muy cierta: Zadie Smith será cada vez más grande.



lunes, 2 de diciembre de 2019

Casa de citas / Camille Paglia / Frases demoledoras

Camille Paglia

LAS FRASES MÁS DEMOLEDORAS DE CAMILLE PAGLIA, LA FEMINISTA ODIADA POR LAS FEMINISTAS


Es así, brutal en sus sentencias. No le importa que alguna de sus colegas sea lapidaria y la llame “Hitler”. Escapa -y vaya si lo logra- de lo “políticamente correcto”. Aborrece quedar bien con su interlocutor o con sus lectores. Lanza sus conceptos claros, directos, sin rodeos, aunque lastimen. Aunque dejen sin respuesta a quien se atreva a discutir con ella. Es su forma de ser. Es la forma en que Camille Paglia, de 71 años, se expresa y da a conocer sus verdades.
Escritora de grandes éxitos editoriales, Paglia es profesora de Humanidades en la Universidad de las Artes de Filadelfia. La periodista Emilia Landaluce, del diario español El Mundo, le realizó una entrevistas exclusiva donde deja entrever decenas de conceptos que contrarían lo que el mundo escucha y lee hoy sobre el feminismo.
Desde el concepto de heteropatriarcado, al que cuestiona y dice que “no existe”, hasta el mensaje dado a las mujeres entre el feminismo de los años 60 y el de los 70. El aborto y los movimientos antiabortistas y la brecha salarial. Paglia no deja escapar ninguna de las verdades que pululan en marchas y manifestaciones sin que nadie las desnude.
“Soy feminista igualitaria”, se define ante la periodista, y se explaya: “Si una mujer hace el mismo trabajo que un hombre, le tienen que pagar lo mismo. Sin embargo, ahora las feministas se apoyan en no sé cuántas estadísticas para afirmar que las mujeres en general ganan menos que los hombres. Pero esos gráficos son fácilmente rebatibles. Las mujeres suelen elegir trabajos más flexibles para poder dedicarse a sus familias. También prefieren trabajos que son limpios, ordenados, seguros. Los que son sucios y peligrosos se los suelen endosar a los hombres, que también suelen estar más presentes en áreas más comerciales. Tienen una vida mucho más desordenada, pero eso, por supuesto, se remunera”.

Camille Paglia



Durante la entrevista, Paglia responde cada pregunta con sentencias definitivas, cerradas, concluyentes. Y poco rebatibles por su claridad conceptual. Nacida en Nueva York, acaba de publicar un nuevo libro titulado Feminismo pasado y presente. Y en él vuelve a poner sobre relieve las diferencias entre la lucha que debió dar durante su juventud con los actuales reclamos.
Para Paglia, una de las grandes diferencias que se dan dentro del movimiento es que ahora no se acepta que las mujeres puedan elegir libremente. “Lo que es evidente es que las mujeres tienen también derecho a elegir diferentes caminos. Y a lo mejor para muchas mujeres el trabajo no es tan importante”.
“El problema del feminismo es que no representa a un amplísimo sector de las mujeres. Por eso se ha centrado en la ideología y en la retórica antimasculina en lugar de hacerlo en el análisis objetivo de los datos, de la psicología humana y el significado de la vida”, explica, y añade: “No creo que la carrera laboral deba ser lo más importante de la vida de una persona”.
Es por eso que Paglia critica que los actuales reclamos se centren en la brecha salarial: “Si permites que tu trabajo defina tu personalidad, es que eres un enfermo. La vida humana está dividida en la vida privada y en la pública. Y es muy importante desarrollar la vida familiar, afectiva… Centrarse solo en la vida pública puede ser propio de personalidades distorsionadas”.
Para la autora de Sexual Personae, dentro del feminismo se empezó a imponer en los 70 un discurso centrado en la ideología y orientado a las “burguesas de profesiones liberales, profesores, periodistas”, muy distinto de los 60, donde el mensaje “adoptaba el lenguaje de la clase trabajadora”. “El tipo de feminista que cree saber qué es lo mejor para las mujeres. Hay una actitud muy elitista en el feminismo”, manifestó durante la entrevista.
Otro punto que tocó Paglia en su diálogo con El Mundo es el del aborto, uno de los más controvertidos y que divide como pocos a las mujeres. “Yo estoy 100 por ciento a favor de la libre elección de las madres y de todo eso de que mi cuerpo es mío porque ni el Estado ni la Iglesia pueden decir a ninguna mujer lo que tiene que hacer. Sin embargo, respeto a los movimientos antiabortistas y me parece atroz que el feminismo los excluya de sus manifestaciones y marchas. Es ridículo. Y además, fue nefasto que la segunda ola del feminismo tuviera una visión tan negativa de las mujeres que se quedaban en casa para cuidar a sus hijos. Se las miraba como ciudadanas de segunda, y ellas, claro, rechazaron el feminismo”.

Camille Paglia

Con una profunda influencia de Sigmund Freud en sus obras, Paglia cree que se ha abandonado al psicoanálisis y sus enseñanzas en el movimiento feminista, lo que hizo que fuera “incapaz de entender o analizar las relaciones sexuales. Sin Freud no se explica lo que pasa entre hombres, mujeres, hermanos…”, dice.
“La realidad es que el único aporte de este feminismo es un análisis desde el punto de vista político. ¡Una locura! El sexo no se puede explicar con política. Lo que pasa es que estas burguesas, las feministas, lo que buscan es una forma de religión. Quieren un dogma”, respondió al ser consultada sobre Freud y su nula influencia actual sobre las activistas.
Paglia se indigna también por las “enseñanzas de género” tan de moda en universidades y centros de educación. “Es de locos. Si se crean estudios de género, qué menos que incluir el estudio de la biología, esencial, incluso, cuando, como sostienen algunos, se trata de una mera construcción social. Por eso yo digo que los estudios de género son mera propaganda y no son una disciplina académica. No hay diferencia entre este discurso y la propaganda fascista durante la Segunda Guerra Mundial”.
“Hay una crisis de roles de género y un debate solo centrado en las necesidades de las mujeres. Mientras, a los hombres se los retrata como violadores, criminales, y todo lo masculino se desprestigia”, señala la mujer formada en la Universidad de Yale. “El feminismo debería abstenerse de seguir con esa retórica tan antihombre, porque no está ayudando a que sus niños se conviertan en adultos”.
“En mi libro Sexual personae escribí que si la civilización hubiera quedado en manos de las mujeres seguiríamos viviendo en la cueva. La gente no lo entendió bien. Lo que yo quería decir es que las grandes estructuras fueron producto de los hombres. Y luego hubo mujeres que crearon a partir de esas estructuras. Y las mejoraron”, polemizó Paglia y explicó: “¿Por qué? Porque los hombres son capaces de matarse a sí mismos y a otros para llevar a cabo sus proyectos. O sus experimentos. Siempre tratan de ir más allá del conformismo, de la cueva en la que estaban las mujeres. En parte, quizás, para escapar de las cuevas porque en ellas mandaban las mujeres”.
— ¿Entonces?
— Que es muy desagradable no reconocer los logros de los hombres porque las estructuras que han creado es lo que ha permitido a las mujeres escapar de la opresión de la propia naturaleza y tener sus propias carreras, identidades, logros… Así que ha llegado el momento de dejar de vilipendiar y minusvalorar a los hombres.
— ¿Y el heteropatriarcado?
— No existe. Es una estupidez que descalifica cualquier análisis. En Occidente, las mujeres no viven en ningún patriarcado.