Mostrando entradas con la etiqueta Perros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Perros. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de mayo de 2026

Un perro en el pasillo

 



Anónimo
UN PERRO EN EL PASILLO

El vecino se mudó a otra ciudad. Y dejó al perro en el pasillo, frente a una puerta cerrada. El animal la miraba como si todavía no supiera que lo habían abandonado para siempre… Llegué a casa a las seis y media después de doce horas de turno.

jueves, 14 de mayo de 2026

Animal mata a un perro

 


ANIMAL MATA A UN PERRO

Un procedimiento policial en Rionegro, Antioquia, terminó generando indignación luego de que un uniformado le disparara a un perro en plena vía pública.




Según videos y denuncias ciudadanas, el hecho ocurrió en la mañana de este lunes 11 de mayo en el centro del municipio. En el lugar, varios policías intentaban controlar a un hombre conocido como “el costeño”, quien al parecer portaba un arma cortopunzante y no quería entregarla.

jueves, 23 de enero de 2025

Hachiko / Un símbolo de la kealtad

 


Hachiko: un símbolo de lealtad


Hachiko fue un perro de raza akita nacido en Japón en 1923, conocido por su asombrosa fidelidad hacia su dueño, el profesor Hidesaburo Ueno. Este perro acompañaba diariamente a Ueno a la estación de tren de Shibuya y regresaba por la tarde para recibirlo. Sin embargo, en 1925, el profesor falleció repentinamente y nunca regresó. A pesar de ello, Hachiko continuó esperando a su amo en la estación todos los días durante casi diez años.

La conmovedora historia de Hachiko impactó profundamente a la comunidad local y a todo Japón, convirtiéndolo en un símbolo nacional de lealtad y amor incondicional. En 1934, se erigió una estatua en su honor en la estación de Shibuya, a la que el propio Hachiko asistió. Aunque la estatua original fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial, en 1947 se erigió una nueva que aún se mantiene como homenaje a su historia.

La vida de Hachiko también ha sido retratada en el cine, destacando la película japonesa Hachiko Monogatari (1987) y su versión estadounidense Siempre a tu lado, Hachiko (2009), protagonizada por Richard Gere. Estas producciones han ayudado a que su historia trascienda fronteras, inspirando a personas de todo el mundo con su mensaje de fidelidad y amor.


Fletcherx / Facebook


martes, 23 de julio de 2024

Animales / Hachiko

 

Hachiko

HACHIKO

Última foto de Hachiko , el perro fiel que esperó durante más de 9 años fuera de la estación de Shibuya a que su amo regresara incluso después de perecer ...

En marzo de 1935 , se capturó esta conmovedora imagen de Hachiko , el leal Akita Inu japonés , tomada poco antes de su fallecimiento. Esta fotografía  representa el final de una historia de devoción y fidelidad que ha conmovido al mundo.

Hachiko se hizo famoso por esperar pacientemente a su dueño , el profesor Hidesaburo Ueno , afuera de la estación de tren de Shibuya en Tokio , cada día , incluso después de la muerte de Ueno en 1925. Durante casi una década , Hachiko regresó al mismo lugar día tras día , esperando el regreso de su amado amo.

La historia de Hachiko ha inspirado libros , películas y monumentos en todo el mundo , convirtiéndose en un símbolo de lealtad inquebrantable y amor incondicional. Esta última fotografía captura la serenidad y la dignidad de un perro que nunca perdió la esperanza , incluso en los momentos finales de su vida.

Hoy , la estatua de bronce de Hachiko frente a la estación de Shibuya es un lugar de encuentro icónico y un recordatorio perdurable del poder del vínculo entre humanos y animales.


FACEBOOK



sábado, 22 de junio de 2024

Un animal / Bobby

 


Bobby

En el verano de 1923, Frank y Elizabeth Fraser y su perro de dos años partieron de Oregón, Indiana, para visitar a su familia. Cuando pararon a por gasolina en una estación de servicio en Indiana, el perro fue atacado por otros tres perros y huyó.

Lo buscaron por todas partes, pero al final no pudieron encontrarlo. Regresaron a Oregón con el corazón roto, creyendo que nunca volverían a ver a su amado perro. Después de perder toda esperanza, un día su hija vio a un perro flaco y agotado en la calle que se parecía a Bobby. Después de su alegre reacción, resultó ser el perro desaparecido. Gracias a las personas que lo vieron durante el viaje, pudieron reconstruir la ruta completa que cruzó.

Para ver a su familia de nuevo, cruzó casi 2500 millas (4,000 kilómetros) en seis meses. Cruzó las Montañas Rocosas en medio del invierno y terminó siendo apodado "Bobby el perro maravilla". Fue la inspiración para la película "Lassie Returns".

Facebook / Fotos antiguas

martes, 19 de marzo de 2024

Un animal / Messi merecía el Oscar

 

Messi



Triunfo Arciniegas
MESSI MERECÍA EL OSCAR
11 de marzo de 2023

Si han visto “Anatomía de una caída”, de Justine Triet, reconocerán que el perro merecía un Oscar. Impresionante su actuación como Snoop. La escena de las pastillas resulta francamente memorable. Hermoso animal, además. Se llama Messi porque fue “el más pequeño de la camada”. Viajó desde Francia hasta el teatro Dolby de Los Ángeles para honrar la ceremonia y, de paso, orinar sobre la estrella de Matt Damon en el Paseo de la Fama.

“Anatomía de una caída” esculca sin piedad las tensas relaciones conyugales de dos escritores. La película empieza con la muerte del marido. Luego sabremos que no le iba bien con su oficio y cargaba la culpa de la desgracia del hijo, que perdió la visión en un accidente, mientras la mujer ha conseguido el éxito y ahora debe enfrentarse a la acusación de homicidio.

Una pequeña parte de la trama me interesa sobre manera. Se sabe que hombre abandonó treinta páginas de un proyecto que la mujer retomó y transformó en una novela de trescientas. En las discusiones el hombre la acusa de “saqueo”. Absurdo razonamiento, que sólo sirve para disfrazar su fracaso como escritor. Es como si Álvaro Mutis hubiese discutido con García porque, después de pedir permiso, escribió “El general en su laberinto” a partir de un abandonado proyecto de Mutis.

La película ganó el Oscar al mejor guión. Muy merecido, por cierto. También lo merecía la protagonista, Sandra Hüller, impresionante actriz políglota. Y Messi, ni más faltaba.


jueves, 28 de abril de 2016

Triunfo Arciniegas / Diario / Sobre madres y perros



Triunfo Arciniegas
SOBRE MADRES Y PERROS
Bogotá, 27 de abril de 2016


Niño: ¿Mi mamá?
Señor: Se la llevó un perro en la boca.





sábado, 9 de abril de 2016

Triunfo Arciniegas / Diario / Perros con vagabundo


Triunfo Arciniegas
PERROS
9 de abril de 2016

Esta madrugada, después de casi un mes, volví a salir con los perros: andaba de viaje. Fui a Bogotá a corregir las pruebas de La sirena de agua dulce, que SM publicará en junio. Ya están ilustrando la tapa.

Debería decir que los perros volvieron a salir conmigo. Me encierro a cal y canto cuando vuelvo a casa. Soy hombre de extremos: o estoy vagabandeando por el mundo o no salgo ni a la puerta. Nunca he podido con los términos medios. Como mi ánimo: soy maníaco depresivo desde niño. Bipolar, dicen ahora. Prefiero la designación antigua, aunque no sé si soy más depresivo que maníaco.

Así que puedo decir que los perros me sacaron esta madrugada. Al menos, esta vez les di las gracias.

Nos encontramos con un hombre dormido a la orilla de la carretera. No era un borracho sino un vagabundo; se había tendido sobre una miserable manta. Los perros lo olieron y siguieron de largo. Más adelante encontré un cartón y pensé que podía traérselo al hombre a mi regreso, pero lo olvidé. Estaba sentado cuando lo volvimos a ver. Los perros le ladraron. Le di los buenos días pero no me respondió. Con razón: sus días no son buenos.



martes, 16 de febrero de 2016

Triunfo Arciniegas / Diario / Pinta de loco

Autorretrato
Ciudad de México, 14 de noviembre de 2012
Triunfo Arciniegas

Triunfo Arciniegas
PINTA DE LOCO
16 de febrero de 2016

Salí a las tres de la mañana con los perros y una pinta de loco: en piyama y con las botas de pintar. Es una hora perfecta: no nos cruzamos con nadie. No me gusta ver gente. Todos duermen, hasta los vigilantes y los perros. El silencio y la brisa helada, a diferencia de la Master Card, no tienen precio.

Encontré el camino lleno de unas flores amarillas cuyo nombre desconozco. Plantaron estos árboles hace apenas dos o tres años. Es su primera ofrenda al mundo.

Buena o mala, la vida sigue. La depresión me persigue como perro rabioso. Desgarrado, voy dejando señales de sangre por el camino, pero solo yo puedo ver esas señales. Si fuese de los que se matan, ya lo hubiera hecho varias veces. Los demás creen que todo está bien, que mi vida es perfecta y no necesito nada. Ojalá fuese así. 

En diez días cumplo años. Detesto la idea. En diez días cumplo años y solo se me ocurre una palabra: inevitable.





sábado, 23 de enero de 2016

Triunfo Arciniegas / Diario / Perros

Toto, 2015
Fotografía de Triunfo Arciniegas


Triunfo Arciniegas
PERROS
22 de enero de 2016

Salgo con los perros a las tres y media, en piyama, sin dinero, sin documentos. Por fin encontré una hora para no cruzarme con nadie: ni siquiera los ladrones madrugan tanto. Hasta los vigilantes se han ido a dormir o meditan junto a la bicicleta en algún escondite. De vez en cuando pasa un camión y ladra un perro en el vecindario. De resto, hielo y silencio. Desde la carretera veo las luces del hospital y no dejo de imaginar a un paciente desvelado por la certeza del fin de sus días. No voy al bosque a esa hora: hace rato que no abrazo los árboles. Este año ha llegado huérfano de abrazos. 

Aníbal quedó muy nervioso desde que un camión lo atropelló. No iba conmigo sino con René. Se tensa apenas oye el ruido de un motor. Lo abrazo con la intención de sosegarlo pero no logro gran cosa. Toto, por su parte, se ve muy feliz. Es más pequeño que Aníbal, diría que pesa la mitad, pero le lleva como medio año. Se comporta como el líder. Anibal, muy dulce, muy inocente, lo sigue a todas partes.

Recorremos la parte iluminada de la carretera a Málaga y luego regresamos. Dejo a los perros en la azotea y continúo con mis asuntos. 

No necesito salir en el resto del día. Alguien me trae todo lo que necesito. Solo tengo que levantar el teléfono o marcar en el celular.

Los blogs son el primer asunto de cada día. He adelantado un centenar de entradas en Dragón. Como casi todos los finales y principios de año, me dedico a estudiar inglés. Estoy siguiendo un curso excelente en Youtube. Me conecto a internet desde la cama, por el televisor: recibo clases en una pantalla de setenta pulgadas.

Y luego veo una película o pinto un lobo para los bolsos de Alejandra. O leo dos o tres capítulos de la novela de turno. O preparo una entrada más en algún blog. Si tengo suerte, se me ocurren unas líneas. Algo como estos párrafos.

Cualquiera diría que es una gran vida. Pero no lo es. No lo es. Me siento como varado a la orilla de un sueño que no puedo precisar.





domingo, 14 de septiembre de 2014

Triunfo Arciniegas / Diario / Un perro




Triunfo Arciniegas
UN PERRO
Medellín, 13 de septiembre de 2014

Estaba sentado en un escaño, tratando de descifrar el mapa del Jardín Botánico, escenario de la Fiesta del Libro de Medellín, cuando se me acercó un muchacho con media cabeza rapada y me dijo: "Más agradable un perro". Le pregunté: "¿Me estoy metiendo con usted?" "No", dijo. Y se fue.


martes, 19 de agosto de 2014

Triunfo Arciniegas / Diario / Neiva y los perros



Triunfo Arciniegas
Neiva y los perros
Bogotá, 19 de agosto de 2014

No lo digo por las personas que me invitaron y que se portaron conmigo de maravilla, pero en Neiva me fue como los perros en misa: me echaron a patadas de los lugares sagrados.




lunes, 7 de enero de 2013

Diario / Pedrillo y las perras

Triunfo y Negra
Pamplona, 2012
Triunfo Arciniegas
PEDRILLO Y LAS PERRAS
Pamplona, 7 de enero de 2013


Empieza lento el año, como un animal que bosteza bajo el sol. Hace días que no salgo de casa. Leo a Javier Marías y trabajo en los blogs. Debo darle el toque final a un texto, pero retraso el momento. René viene a preparar el almuerzo y se va en bicicleta a sus clases particulares de inglés. Una prima suya y yo somos sus alumnos en estos días de vacaciones. Es profesor de la Universidad de Pamplona desde el año pasado y dejó el Lada rojo de la mala suerte por una bonita Blazer azul. Le hizo oscurecer los vidrios, le instaló alarma y le renovó el equipo de sonido. Nunca lo había visto tan feliz. La vida se porta bien con mi muchacho: tiene nueva novia y empezará una maestría. Alejandra y Verónica viajaron con su madre a Cartagena de Indias. René y yo nos quedamos a cuidar los gatos y los perros. Cuando ellas regresen, será nuestro turno, y entonces ellas responderán por los animalitos.

La única novedad es Negra, una perra de dos meses que unos niños me trajeron una noche a la puerta. Se la encontraron en la calle pero en su casa no les permitieron quedársela. Me la ofrecieron con la promesa de venir a verla. Volvieron al otro día. Volvieron un montón de veces. Se la llevaban unos minutos y me la devolvían, al rato volvían de nuevo, hasta que preferí que se la llevaran de una vez por todas porque no tenía tiempo para atender la puerta. La niña amenazó con regalársela a otra persona. Pero volvieron. “Dejamos que la perrita viva con usted y no lo vamos a molestar más”, dijeron. Y así fue. Ya le mandé vacunar y ya le dimos nombre. Una perra  más en mi vida.

René y Pedrillo
Pamplona, 2012


Durante mi reciente viaje a México se perdió Milú en Pamplona. El año pasado heredé esta perra porque Verónica se fue a vivir a un apartamento pequeño que no le permitía tenerla. Era una perra muy loca pero muy bonita,  fina, de buena familia, y a Pedrillo le gustaba. Entretuvo sus días. En México recibí un correo de Alejandra. Me contaba que salió a caminar con los perros y de pronto Milú se escapó. Un auto estuvo a punto de atropellarla. Milú, asustada, escapó. Nunca volvieron a verla. René la buscó por toda Pamplona y Alejandra fijó avisos en la calle. Tal vez se la llevaron y la mantienen encerrada. Tal vez algún día se libere y vuelva. O tal vez ya se encariñó con sus nuevos dueños: las perras son así. Pedrillo dejó de comer. Con una perra hermosa cualquiera se encariña. René me escribió que el perro lloraba de soledad en la azotea. Ya está viejo, para colmo de males. Arrastra las patas. Sus uñas rastrillan el cemento de la calle. Nunca se recuperó de la segunda caída de la azotea. Cuando vuelve de su paseo diario, ya no quiere subir las escaleras y René tiene que llevarlo a la azotea en sus brazos. Negra será su compañía el resto de sus días. Lo sigue a todas partes, busca su calor. Creo que aún es muy pequeña para su viejo corazón. O tal vez Pedrillo tema que esta perra también lo deje algún día. Le estamos dando unas pastillas. Pero contra los años no hay remedio.