jueves, 18 de julio de 2013

Casa de citas / Juan Cruz / Rayuela 3


CRÓNICA DE UN LECTOR DE RAYUELA 3

LA EDAD DEL LIBRO

Por 
El País, 24 de junio de 2013
Hay gente que pregunta la edad de los libros y decide, en función de los años, qué pasa con ellos, o qué debe pasar, hasta cuándo duraron o hasta cuándo deben durar. Cuando deciden que los libros han envejecido porque ya tienen los años suficientes cometen el mismo error que cuando los arrinconan porque son demasiado jóvenes. Los libros no tienen edad o tienen la que los propios lectores se adjudican. O tienen las edades que uno les adjudique, o tienen todas las edades. Con Rayuela ha pasado desde hace algún tiempo que algunos le toman la temperatura o que otros le toman el pulso o que otros decretan su muerte. Es un libro que fue para adolescentes o para jóvenes, dicen. Entonces, ¿no es viejo? Es viejo pero fue joven para aquellos jóvenes. Ah, ¿y los jóvenes de ahora no podrían tener gustos similares a aquellos que lo leyeron en torno a 1965 como si estuvieran bebiéndose el elixir de la contranovela?
       Esta reticencia que mantengo ante los que decretan con respecto a esta obra mayor de Cortázar la vejez o el envejecimiento viene de un hecho que yo mismo presencié y ante el que sentí el mismo estupor que ahora padezco cuando evocan la edad del libro como argumento para arrinconarlo. Era 1992, cuando en España algunos habían decretado un boicot activo al boom de la literatura latinoamericana; tal día como hoy, 24 de junio, me habían nombrado director de Alfaguara, que era la editorial que mantenía los derechos de Julio Cortázar, y en una de las primeras reuniones que sostuve con mis compañeros de la editorial pregunté a qué se debía la anómala situación que consistía en tener los derechos del autor de Rayuela y ocultar sus libros en los almacenes. He contado en algún otro lugar la respuesta que obtuve: “Es que a Cortázar habría que traducirlo”. La indignación que me produjo esa frase fue el origen del mayor despliegue editorial que yo organicé en aquel entonces: reeditamos los libros de Cortázar, con especial énfasis en Rayuela, montamos una serie de actos en la Fundación March con las marcas Hay que leer a Cortázar yQueremos tanto a Julio, le pedimos al pintor Eduardo Arroyo que hiciera un póster que incluyera el capítulo 7 de Rayuela y nos sentimos muy gratamente sorprendidos cuando vimos entrar en los actos a numerosos jóvenes que querían saber de Cortázar, que querían leerlo y que llenaron aquellas salas de la March como si estuvieran ante una novedad musical de las que levantan masas.



Julio Cortázar

       Aparte de todo ello, pusimos en marcha una colección, la de Cuentos Completos, que inauguramos con los cuentos de Cortázar, acaso lo mejor de su producción general; esos cuentos completos siguen siendo un éxito editorial, igual que Rayuela y como otros libros de Cortázar. No fue una resurrección, fue un justicia que se levantó frente a la incomprensión de los que decretan sin miramientos la muerte de un autor o el envejecimiento prematuro de un libro en concreto.
       Ahora que ha pasado medio siglo de la publicación de Rayuela quiero alertar contra los que la ponen a un lado, en el sitio de los libros viejos. Cuando vi la reedición del cincuenta aniversario, en la Alfaguara que ahora dirige Pilar Reyes, me llevé la alegría que me llevaba en días como hoy, cuando de niño me sentaban en una silla adornada de frutas y de plantas para recibir el día de San Juan. En mi caso, aquella emoción infantil no ha envejecido, igual que la emoción de releer Rayuela sigue intacta. Porque los libros que has amado, y que sigues amando, sólo tienen la edad que tu ánimo tenga en el momento en que los lees. Rayuela es un termómetro de tu tiempo, pero eso no tiene sino la edad del tiempo en el que tú mismo vives.
       ¿Cincuenta años? Quizá, pero habrá quienes lo lean hoy y sientan, como ante Stendhal, o ante Proust, o ante Hemingway, o ante Onetti, que ese libro se escribió ayer y para esa persona en concreto que lo está leyendo. Y será como un regalo de Reyes o como un regalo de San Juan que yo mismo me voy a hacer ahora.



1 comentario:

Coral Palomero Seijas dijo...

Gran entrada! Llevo un año detrás del póster que lanzastéis de Cortázar y no consigo encontrarlo :(
Alguna sugerencia? Muchísimas gracias de antemano.