domingo, 11 de julio de 2021

Casa de citas / Gilles Lipovestsky / Las drogas


Gilles Lipovetsky
LAS DROGAS
En esencia, pertenecen a la modernidad, con los artistas. Están los textos de Baudelaire. Hay ciertas manifestaciones en el mundo moderno, ciertos artistas que vieron en las drogas el medio de la creatividad, para estimular la imaginación. Pero en la hipermodernidad, hay dos cosas que cambiaron respecto de esta actitud inicial: primeramente, se trata de un puro nivel de hedonismo, no a nivel del arte. La gente se mete cocaína para divertirse, para pasársela bien, no para escribir un poema. Es simplemente para el gozo. Y en segundo lugar, se ha vuelto hipermoderno porque se ha hecho un fenómeno de masas. Antes eran un pequeño número de artistas e intelectuales, muy restringido; hoy las proporciones son gigantescas.

Gilles Lipovetsky / Hasta los 17 años no leía nada


sábado, 10 de julio de 2021

Casa de citas / Gilles Lipovetsky / El papel del filósofo

 


Gilles Lipovetsky



Gilles Lipovetsky
EL PAPEL DEL FILÓSOFO
El filósofo reflexiona sobre cosas que no necesariamente son útiles, pero que le dan un sentido a las cosas y que el ser humano también necesita. Puedes mirar la publicidad, las películas, sin preguntarte muchas cosas. Pero también puedes mirar una película, ir al supermercado e intentar comprender cómo es todo eso. El pensamiento es el lujo del sentido.

Gilles Lipovetsky / Hasta los 17 años no leía nada




viernes, 9 de julio de 2021

Casa de citas / Gilles Lipovetsky / Sobre la lectura


Gilles Lipovetsky
SOBRE LA LECTURA

La lectura no te va a hacer feliz, pero te puede brindar un momento de felicidad al comprender algunas cosas. No te va a cambiar la vida: sigues con tus problemas, con tus hijos, con tu trabajo, nada cambia. Pero hay un placer casi estético al decir “sí, ya entiendo”.

Gilles Lipovetsky / Hasta los 17 años no leía nada




jueves, 8 de julio de 2021

martes, 6 de julio de 2021

Poemas como heridas / Jaime Gil de Biedma / Mañana de ayer, de hoy


Jaime Gil de Biedma
Mañana de ayer, de hoy

Es la lluvia sobre el mar.
En la abierta ventana,
contemplándola, descansas
la sien en el cristal.

Imagen de unos segundos,
quieto en el contraluz
tu cuerpo distinto, aún
de la noche desnudo.

Y te vuelves hacia mí,
sonriéndome. Yo pienso
en cómo ha pasado el tiempo,
y te recuerdo así.






lunes, 5 de julio de 2021

Poemas como heridas / Garcilaso de la Vega / Soneto XXXII



Garcilaso de la Vega
SONETO XXXII

Estoy contino en lágrimas bañado, rompiendo el aire siempre con sospiros; y más me duele no osar deciros que he llegado por vos a tal estado;

que viéndome do estoy y lo que he andado por el camino estrecho de seguiros, si me quiero tornar para huiros, desmayo, viendo atrás lo que he dejado;

y si quiero subir a la alta cumbre, a cada paso espántanme en la vía ejemplos tristes de los que han caído;

Y sobre todo, fáltame la lumbre de la esperanza, con que andar solía por la oscura región de vuestro olvido.





domingo, 4 de julio de 2021

Triunfo Arciniegas / Diario / Posdata

 

Fotografía de Triunfo Arciniegas


Triunfo Arciniegas
POSDATA
3 de julio de 221


No hay velorio. Porque no hay cuerpo. Entregan las cenizas tres o cuatro días después, cumpliendo con el protocolo de las víctimas del coronavirus.

En la tarde fui a la misa de cenizas de mi amigo Edgar Suárez en la catedral y le oí esta frase al cura: "Dios no es Dios de los vivos sino Dios de los muertos". ¿Dijo eso? ¿Nos dijo eso? Estábamos en el lugar equivocado entonces. El único muerto no podía oírlo. Los demás, con tan contundente revelación, nos quedamos como una piedra, mudos, pobres vivos sin Dios

La verdad, no creo en nada de lo que dijo el cura. Ni en las puertas del paraíso que se abren para mi amigo ni en la compañía de los santos. ¿Qué va a hacer Edgar con un montón de santos aburridos?

Los curas no son santos de mi devoción. Detesto los intermediarios. Los asuntos se resuelven directamente con el jefe y no con los mandos medios.

De niño fui creyente. Las lecturas me acabaron la fe y otras supersticiones. Leer sobre las atrocidades de la Iglesia en la Edad Media, sobre sus refinamientos en cuestiones de tortura y sus desmedidas ambiciones terrenales me marcó para siempre. Los curas fueron más sádicos que los militares. Aunque perdió todo su siniestro poder, no me interesa una Iglesia a la vez homofóbica y pedófila. En fin, perdí la fe y no gané nada. Quedarse sin el cielo es la peor de las soledades.

Se me hace difícil pensar que Edgar Suárez está muerto y mucho más difícil creer que va a resucitar. ¿Volverá deteriorado o con los pulmones intactos? ¿Con más o menos cabello? Con menos, imposible. ¿Renegará o se gozará la experiencia? Y en cuanto a las mujeres, ¿se quedará con la última si no le han buscado reemplazo? ¿Y si las otras exigen derecho de antigüedad? Y sobre todo, ¿cuándo? Ese asunto de la resurrección ya parece promesa de político en campaña. Imagino que mi amigo aparece de pronto y dice: "Tenaz morirse, hombre, pero mucho peor resucitar." Y uno con esas ganas de saber. Con ese morbo. No se ahorre detalles, Edgar, Lázaro Edgar Suárez. Y él, todo venenoso: "Ya les tocará, para qué les cuento".

Es apenas natural pensar, en estas circunstancias, que tarde o temprano le llegará a uno su turno. Por mí, que se ahorren el gasto del cura y el trío de músicos entonando cánticos religiosos que parecen rancheras. Que le prohíban la entrada a los políticos de porquería y sus discursos forjados por escritores fantasmas. Que nadie se atreva a decir vuela alto porque a duras penas aprendí a nadar. Y que siempre te recordaremos porque voy a sospechar.

El cura habló de sacrificio y humildad. Sangre y humillación son las materias del edificio de la Iglesia. La religión, en vez de exaltación y gozo, nos sumerge en la culpa y el menosprecio. No somos nada. Polvo eres y en polvo te has de convertir. Polvo, cenizas, nada. ¿De ahí surge la vida eterna?

Aunque nadie se detiene a pensarlo, la misa es una ceremonia sangrienta. "Comed y bebed", dice el cura. Nos comemos y nos bebemos a alguien, y todavía nos horrorizamos porque los aztecas, con un cuchillo de pedernal, le extraían el palpitante corazón a un infeliz para ofrecérselo a los dioses y lo arrojaban pirámide abajo, como un perro.

El cura hizo su misa, repitió como loro el sabido libreto, y se perdió. No se bajó de su altar, no expresó una sola palabra que no estuviese libreteada. Y la gente se quedó ahí abajo con las cenizas y la foto, las flores y la vela, como sin saber qué hacer. Me acordé de cuando se murió mi madre y un tipo pretendió que volviéramos con el cajón hasta la puerta de la iglesia cuando ya íbamos a mitad de camino. Una cosa ridícula: un ataúd en reversa. Seguimos adelante. "Es la primera vez que muere mi mamá", le dije al hombre, para que entendiera que no teníamos ensayos previos.

Hablé con Saúl Hernández, el mejor amigo de Edgar, frente a la catedral. Le pregunté por la viuda y por los hijos. La viuda (la segunda mujer de Edgar) quedó enterita: alcanza a enterrar otros dos por lo menos. Y los hijos, como suele suceder, ya están peleando por lo que dejó el finado.

Nos despedimos. Nos vemos pronto para tomarnos un café y escupir veneno.

La gente se fue con las cenizas al cementerio y yo volví a casa por un sendero de lágrimas. De pronto imaginé a Edgar diciendo, muerto de risa: "Pero miren a este pendejo llorando por mí".



viernes, 2 de julio de 2021

Poemas como heridas / Garcilaso de la Vega / Soneto X



Garcilaso de la Vega

- X -


   ¡Oh dulces prendas por mí mal halladas,
dulces y alegres, cuando Dios quería!
Juntas estáis en la memoria mía,
y con ella en mi muerte conjuradas.

   ¿Quién me dijera, cuando en las pasadas 
horas en tanto bien por vos me vía,
que me habíades de ser en algún día
con tan grave dolor representadas?

   Pues en un hora junto me llevaste
todo el bien que por términos me distes,
llevadme junto al mal que dejaste.

   Si no, sospecharé que me pusiste
en tantos bienes, porque deseaste
verme morir entre memorias tristes.



jueves, 1 de julio de 2021

Lecciones de semántica / Utopía





LECCIONES DE SEMÁNTICA

¿Qué es la utopía?


Como utopía se denomina la idea, ideación o representación de una civilización ideal, fantástica, imaginaria e irrealizable, paralela o alternativa al mundo actual.

El término utopía también puede designar aquel proyecto o doctrina que se considera idóneo, pero inviable o de difícil puesta en práctica: “utopía comunista”, “utopía anarquista”.

En este sentido, como utopía también se puede considerar un modo optimista de concebir cómo nos gustaría que fuera el mundo y las cosas: “Sé que es una utopía la manera en que propongo que funcione el país”.

Debido a su importante carga idealista, la utopía ofrece el suelo para formular y diseñar sistemas de vida en sociedad alternativos, más justos, coherentes y éticos.

Por ello, se ha hecho extensiva a distintas áreas de la vida humana, y se habla de utopías económicas, políticas, sociales, religiosas, educativas, tecnológicas, y ecologistas o ambientalistas.

El libro de filosofía más importante por su contenido utópico es La República de Platón, donde este formula su pensamiento político y sus ideas en torno a cómo debería funcionar una sociedad para alcanzar la perfección.

Como tal, el término utopía fue inventado por el escritor y humanista inglés Thomas More o Tomás Moro en español, a partir de los vocablos griegos οὐ (ou), que significa ‘no’, y τόπος (tópos), que traduce ‘lugar’, es decir: ‘lugar que no existe’.

Utopía de Tomás Moro

Utopía es el nombre con el cual se conoce comúnmente el libro de Tomás Moro que se titula De optima republicae, doque nova insula Utopia, libellus vere aureus, nec minus salutaris quam festivus, que traduce “Libro áureo, no menos saludable que festivo, de la mejor de las Repúblicas y de la Nueva Isla de Utopía”, publicado originalmente en 1516.

Tomás Moro, impresionado por las narraciones extraordinarias de Américo Vespucio sobre la isla de Fernando de Noronha, que fue avistada por los europeos en 1503, consideró que en esa misma isla se podría construir una civilización perfecta.

Para Tomás Moro, la utopía era una sociedad comunal, racionalmente organizada, donde las casas y los bienes serían propiedad colectiva y no individual, y las personas pasarían su tiempo libre en la lectura y en el arte, pues no serían enviadas a la guerra, excepto en situaciones extremas; por lo tanto, esta sociedad viviría en paz, felicidad, justicia y en plena armonía de intereses.

En este sentido, la Utopía de Tomás Moro también guarda, dentro de su formulación idealista, un fuerte mensaje de contenido crítico hacia los regímenes que gobernaban en Europa durante su época.


Utopía y distopía

La distopía, como tal, es la antiutopía o la cara opuesta, negativa, de la utopía. Si bien la utopía idealiza y proyecta sistemas y doctrinas de sociedades perfectas, funcionales e idóneas, la distopía lleva las consecuencias de los planteamientos utópicos disciplinantes, como el de Tomás Moro, a extremos indeseables.

En este sentido, la distopía explora la realidad para anticipar cómo ciertos métodos de conducción de la sociedad podrían derivar en sistemas totalitarios, injustos y terribles. Libros distópico por excelencia son 1984 de George Orwell y Fahrenheit de Ray Bradbury.

Andrea Imaginario
SIGNIFICADOS


miércoles, 30 de junio de 2021

Poemas como heridas / Charles Bukowski / Chicas tranquilas y limpias con vestidos a cuadros



Charles Bukowski 

chicas tranquilas y limpias con vestidos a cuadros

Traducción de Griselda García




todas las que conocí son putas, ex prostitutas
locas. veo hombres con mujeres
tranquilas y amables, los veo en supermercados,
los veo caminando por la calle juntos,
los veo en sus departamentos: gente en
paz, viviendo juntos. sé que su 
paz es solo parcial, pero hay
paz, a menudo horas y días de paz.

todas las que conocí son maniáticas de las pastillas, alcóholicas,
putas, ex prostitutas, locas.

cuando una se va
otra llega
peor que su predecesora.

veo tantos hombres con tranquilas chicas con 
vestidos a cuadros
chicas con caras que no son de lobo o
depredador.

“no traigan una puta nunca más”, les digo a mis
pocos amigos, “me enamoraría de ella”.

“no soportarías una buena mujer, Bukowski”.

necesito una buena mujer. necesito una buena mujer
más de lo que necesito esta máquina de escribir, más de lo que
necesito mi automóvil, más de lo que necesito a
Mozart; necesito tanto una buena mujer que
la puedo saborear en el aire, puedo sentirla
en la punta de mis dedos, puedo ver veredas construidas
para que sus pies las pisen,
puedo ver almohadas para su cabeza,
puedo sentir carcajada que espera,
puedo verla acariciando a un gato,
puedo verla durmiendo,
puedo ver sus pantuflas en el piso. 

sé que existe
pero ¿dónde está ella en esta tierra
mientras las putas me siguen encontrando?




martes, 29 de junio de 2021

Triunfo Arciniegas / Diario / Cuando muere un amigo

 

Fotografía de Triunfo Arciniegas

Triunfo Arciniegas
CUANDO MUERE UN AMIGO
29 de junio de 2021

Acaba de morir, debido al coronavirus, uno de mis mejores amigos, Edgar Suárez, uno de mis pocos amigos en Pamplona. Era un caballero. Eso lo dice todo. Entre tanto profe mediocre y envidioso, sobresalía por su franqueza y honestidad. Sabía de pedagogía más que nadie y navegaba con una destreza que nunca le aprendí en el difícil mar de tiburones del magisterio. Hacía milagros con su salario y sacó adelante tres muchachos, de quienes fue papá y mamá a la vez. Le consultaba sobre todo asuntos cotidianos: con quién arreglar un baño o dónde reparar la biblioteca. Una de mis últimas llamadas fue para preguntarle por la construcción de su casa en Cúcuta. En la primera etapa trabajó con gente local. "Me tumbaron", dijo. Y desde entonces se llevó los obreros de Pamplona, una lección que aprovecho ahora que levanto casa en Cuatrovientos. Siempre pensé que con su inteligencia y su corazón, hubiera sido un gran médico. Pero fuimos demasiado pobres y nos agarramos de la primera rama que contramos.

Alguna vez dejó a una novia porque se le empelotó encima de una mesa en una discoteca. "Tan delicado", le dijimos. Él mismo contaba la historia con lujo de detalles, enriqueciéndola a través de los años.

Desde que los problemas de salud lo obligaron a dejar el magisterio, hace unos cinco años, pasaba sus días en Cúcuta. Tres meses atrás su anciana madre se enfermó y entre idas y venidas del hospital toda la familia se contagió de coronavirus. Clínicas y hospitales se convirtieron en territorios de espanto. Uno acude con un hueso fracturado, por ejemplo, y sale en una bolsa negra.

El padre de Edgar, aunque había sido vacunado, murió. "Estaba entero", me dijo Édgar para explicar que su padre gozaba de buena salud antes del contagio. La madre, también vacunada, pasó días difíciles pero, por suerte se salvó. Y también sus hermanos. El último en contagiarse fue Edgar, y le dio muy duro. Sus pulmones colapsaron.

En estos días hablamos dos veces por teléfono. "Casi me muero", dijo la última vez. Se le oía débil y cansado. Abrevié la conversación y eso fue todo. La negra Eufemia, ahora huérfana de padre y madre, me dio la noticia llorando. Son más de veinte años de amistad sin mancha. Ha muerto una gran persona, una persona honrada e inteligente, un padre ejemplar, un amigo.

Un hombre bueno.

Qué día tan amargo.


sábado, 26 de junio de 2021

El perfume del viento, de Triunfo Arciniegas, en la Lista de Honor de IBBY

 


El perfume del viento, de Triunfo Arciniegas,
en la Lista de Honor de IBBY

Después de Letras robadas en 2016, vuelvo a The IBBY Honour List con El perfume del viento. La lista, que incluye 68 escritores en 48 lenguas de 60 países, será presentada oficialmente en el Congreso IBBY en Moscú, en septiembre de 2021.