Entre noviembre de 1985 y enero de 1986, el corregimiento de Tacueyó, en el municipio de Toribío, Cauca, se convirtió en el escenario de una de las demostraciones más crudas y deshumanizadas de la paranoia ideológica marxista. Los cabecillas del Frente Ricardo Franco —una facción disidente de las FARC—, encabezados por los criminales Javier Delgado (alias "El Monstruo de los Andes") y Hernando Pizarro Leongómez, ordenaron el cierre perimetral de sus campamentos en el terreno para iniciar una purga masiva y sistemática dentro de sus propias filas subversivas.












