![]() |
| Ilustración de Tom McGrath |
Lean los comentarios sobre los dos robos que le hicieron en Bogotá, en sólo cinco días, al hijo de una actriz colombiana, para que vean la miserableza de la gente y la pobreza de sus razonamientos. Unos se van contra la víctima, como si tuviese la culpa de los robos. O como si solo robaran a los tontos o los pendejos. Otros se preguntan quién es y, como no lo conocen, no les importa. Nos importa a todos.
Otros defienden a los ladrones. En este país hay gente que está de parte de los bandidos y los asesinos. O de sus amigos. Incluso hasta votan por ellos.
Qué vergüenza.

























