martes, 19 de noviembre de 2019

lunes, 18 de noviembre de 2019

Casa de citas / Juan Cruz / Antonio Muñoz Molina

Antonio Muñoz Molina

La raíz literaria de Antonio Muñoz Molina

08 de junio de 2013
Vale para describir la raíz literaria de Antonio Muñoz Molina, desde esta semana premio Príncipe de Asturias de las Letras 2013, aquello que dijo Samuel Beckett sobre la raíz y el destino del hombre isleño: la isla siempre va con él, porque él, además, es la isla, lo será siempre, vaya donde vaya. Y Antonio Muñoz Molina es su isla personal, la que va con él, la que nació con él en Úbeda y la que vivió, en el principio de su dedicación a la ficción, frente a la sierra de Mágina.
En el triunfo y en la espera, en la melancolía y en los árboles de la memoria que ha ido tejiendo, ese lugar, la casa, la calle, el barrio, la biblioteca, el maestro, los padres, la familia, el eco de aquel tiempo así como el encuentro de esa época con el tiempo nuevo, con Elvira, con Madrid, con Nueva York y con la época que vive ya mirando por las ventanas de un universo que le gusta y que le disgusta sucesivamente, ha sido la raíz geográfica y humana que lo ha impulsado.
Hasta ahora y siempre. Ese sitio que ha sido sucesivamente muchos sitios y el mismo sitio es el sustento de su pura alegría de leer, y de escribir, y es evidentemente el sustento de su memoria, la que sigue asomando, como en Proust o como en el propio Beckett, a sus libros aunque en ellos no toque ese filamento del que por otra parte surgen algunos de sus textos más hermosos, y sobre todo el emocionante El viento de la luna.
       Esa es, me parece, la raíz de su literatura; esa raíz viene a mi mente cada vez que pienso en él, y por eso antes que La Alhambra, adonde me llevó cuando lo conocí, a finales de los años 80, después de que publicara Beatus Ille, lo recuerdo algún tiempo después caminando con Elvira y con sus padres por el territorio de Úbeda, las calles empedradas, las casas viejas, los recodos que fueron, quizá, los escenarios de sus primeros ejercicios de ficción. Allí y después lo vi mirar hacia el suelo, ensimismado y risueño, como en Madrid a veces, y como en Nueva York, buscando acaso en la propia identidad de los pies sobre el camino la metáfora de la que viene todo: de mirar, de mirar a la raíz, y de mirarlo todo.
       La otra raíz está ligada a esos tiempos y es la lectura, los comienzos de Muñoz Molina como lector, su libro imprescindible y su imprescindible cuaderno. Su letra formada para quedar y para ser legible: si un día él abandona en el metro uno de esos cuadernos un calígrafo diestro, un lector atento que lo hubiera encontrado escribiendo en alguna biblioteca, sabría que esa es la letra de Muñoz Molina. Y lo iría a buscar a otra biblioteca. Ahí vive su corazón, fuera de las tinieblas, acogiéndose a la luz brillante de los libros. De ahí viene. De Úbeda y de los libros. Esas son las sombras que lo acogen y que lo alientan como escritor.
Así pues, no puede concebirse esa obra que ha hecho hasta ahora sin señalar lo más puro y decisivo de su formación de lector. A lo largo del tiempo esa experiencia que no cesa se ha convertido en el trasunto metafórico de su manera de mirar, en los ensayos sobre pintura o sobre música, en su interpretación de lo que ocurre en la calle (aquellos reportajes sobre el 11S en Nueva York, aquellos paseos del Robinson urbano que fueron la raíz de su periodismo literario en Granada…) e incluso en sus más serenos pero rabiosos ensayos sobre lo que le pasa a este país para que en un momento determinado se adscribiera a la locura.
La obra de Antonio Muñoz Molina es la obra de un lector. Y de un hombre que mira la pintura o que escucha la música o que camina precedido por el aprendizaje que viene de los libros. Pura alegría se llama su libro de lector feliz, su apuesta por el libro como principio de toda aventura y de cualquier compromiso. El escenario de la batalla de las ideas. Hasta su libro más combativo hasta ahora, Todo lo que era sólido, que ha sido leído como una carta de batalla, es una narración que mira al suelo del que viene y a la raíz literaria de la que procede. “El presente era una niebla de palabras arcaicas”. No hay en esa literatura, por muy contingente que sea, ni una línea que no sea consecuencia de la cultura que le fue comunicando el libro incesante y del cuaderno con el que convive.
En 1981 ganó el primer premio Príncipe de Asturias de las Letras el poeta José Hierro. Si ahora se rastrea lo que escribió aquel autor combativo de Réquiem, y se ve asimismo lo que le dijo al Príncipe que le da nombre a estos premios en circunstancias francamente anormales en la historia democrática de España hallaremos, me parece, que esa metáfora por la que ahora transita la preocupación civil de Muñoz Molina no se aleja demasiado de la que entonces estaba en el aire y que Hierro empuñó como una declaración de principios. Por eso, y por la literatura que el galardón celebra, me ha alegrado tanto el premio que un jurado del que me gustó formar parte le concedió al escritor que desde hace más de medio siglo vive desde su raíz en Úbeda. 



domingo, 17 de noviembre de 2019

Lecciones de semántica / Viaje

Agim Sulaj

LECCIONES DE SEMÁNTICA
 VIAJE

Olga Jeno
21 de septiembre de 2014
El viaje supone un cambio de lugar de las personas, que puede ser a pie o través de cualquier medio de transporte. Sus motivos son muy variados: ocio (turismo) y visitas familiares, cuestiones académicas o laborales, etc.
La palabra viaje viene del catalán viatge, que a su vez procede del latín viaticum(de via, camino)
Y echando un vistazo a la RAE, tenemos lo siguiente:
(Del dialect. y cat. viatge).
1. m. Acción y efecto de viajar.
2. m. Traslado que se hace de una parte a otra por aire, mar o tierra.
3. m. Camino por donde se hace.
4. m. Ida a cualquier parte, aunque no sea jornada, especialmente cuando se lleva una carga.
5. m. Carga o peso que se lleva de un lugar a otro de una vez.
6. m. Agua que por acueductos o cañerías se conduce desde un manantial o depósito, para el consumo de una población.
7. m. jerg. Estado resultante de haberse administrado una droga alucinógena.
8. m. Mar. Arrancada o velocidad de una embarcación.
9. m. coloq. Ven. Multitud de cosas de un mismo grupo.
En cuanto a la multiplicidad de acepciones en su significado, nada que añadir, pero.. ¿qué quieren decir con la anotación etimológica “del dialectal y catalán..”? ¿Dialectal? La RAE.. siempre dispuesta a sorprendernos.


sábado, 16 de noviembre de 2019

Miguel García Posada / Federico


Federico García Lorca
SCIAMMARELLA

FEDERICO


MIGUEL GARCÍA POSADA
5 JUN 1998


Quienes lo hemos amado durante muchos años, en los que ha sido una presencia y una ausencia, una voz viva pero de remoto rostro diluido, tenemos derecho a llamarlo así, por su nombre de pila, y sin trivializarlo, al cumplirse los cien años de su nacimiento. Porque nos ha acompañado a través de tiempos oscuros y nos ha recordado siempre el difícil y mágico equilibrio que es la vida. Él dijo que nunca sería viejo, y la insurrección fascista se empeñó en darle la razón de una manera inesperada. Sus asesinos -importa subrayarlo- sabían a quién mataban y lo que mataban. Su asesinato no es un oscuro episodio de la retaguardia nacionalista sino un suceso tan fatal como transparente. Lo anómalo hubiera sido que hubiese escapado a la represión. Él representaba, en su persona y en su obra, todo lo contrario de sus matadores . Significaba el ansia y la voluntad de libertad: libertad en la sociedad, libertad en el amor, libertad para que cada uno fuera dueño de su propio destino.Su obra habla mucho de la muerte porque ésta es la enemiga de la vida y la vida está siempre amenazada: vivimos en la amenaza. Nunca ha sido tan verdad como en este criminalísimo siglo que ahora termina. Murió víctima de la deslealtad y la traición: «Entre tus propias gentes y por las propias manos que un día servilmente te halagarán», dejó dicho para siempre Luis Cernuda en el mejor poema que se ha escrito sobre su muerte. Los asesinos quisieron tapar, prohibir, envilecer incluso, su memoria. No lo han conseguido. Su voz -poesía, teatro, prosa- está más viva que nunca. Pudo aparecer en un momento como el último resplandor de la España romántica; hoy sabemos que es bastante más.
De los ocho finos tomitos de la benemérita edición de las obras completas de Losada (1931-1946) hemos pasado a los cuatro gruesos tomos de la última edición del Círculo de Lectores (1996-1997). Lorca -un Lorca sin Federico, como escribió Jorge Guillén- ha sido el gran vengador del ultraje a que su persona fue sometida. Terminada la guerra civil, aparecía -en México y en Nueva York y casi a la vez- su libro más ambicioso, Poeta en Nueva York. Cinco años después, la compañía de Margarita Xirgu estrenaba en el teatro Avenida de Buenos Aires -escenario de sus apoteosis de dramaturgo entre 1933 y 1934- La casa de Bernarda Alba, que había concluido un mes antes de la sublevación militar. Mientras tanto, la edición Losada había seguido recogiendo poemas y prosas. Y luego siguieron apareciendo más textos: versos de juventud, cartas -incandescentes cartas llenas de sangre y de verdad-, algún manuscrito dramático, dibujos... En 1954 el tirano decidió autorizar la edición en España de sus obras completas; ya superaban en extensión a la edición Losada. Pero eran un grueso volumen de piel y costaba caro. A lo mejor, el tirano pensó que lo leería poca gente; pero el hecho es que se convirtió en el gran éxito de la editorial Aguilar, que fue agotando impresión tras impresión. Vendedores anónimos llevaban el libro por pueblos y ciudades, y la gente lo compraba; vendedores anónimos y en muchos casos represaliados de la guerra civil. La edición fue creciendo, y con el tiempo se convirtió en dos volúmenes, y luego en tres.
El gran ultrajado eran un manantial sin fondo. Brotaban poemas y textos por todas partes. Y no eran secundarios. En 1975 aparecía el gran drama de la subversión existencial y teatral, El público, una de las piezas capitales del siglo. Un año más tarde se daba a conocer el primer acto de una pieza inconclusa -El público seguramente está completo-, Comedia sin título. En los años ochenta veía la luz la prodigiosa serie de los Sonetos del amor oscuro, hasta entonces sólo muy parcialmente conocida, así como el libro de Suites, cerca de tres mil versos, donde hay momentos memorables. También en esa década se publicaba el pasmoso guión de cine Viaje a la Luna, y otros versos y otras prosas y otros textos dramáticos. Un Lorca casi siempre fundamental. Por fin, en los noventa se ha editado, junto a otras y diversas expresiones de su talento, la obra juvenil, que él no quiso publicar pero que, a la luz de su gran obra canónica, anticipa señales, vislumbres, intuiciones, que demuestran la fatalidad de su terrestre escritura de diamante.
La voz de ese manantial es ante todo la de una criatura iluminada por el fuego de la palabra original y poblada a la vez de todos los sonidos de la cultura judeocristiana, y aún más: de los sonidos oscuros, negros, fulgurantes, que vienen del fondo de los tiempos, de los elementos primarios de la conciencia humana. El gran vanguardista es el más antiguo de nuestros grandes creadores, el más arcaico de todos. Su obra hunde sus raíces en el mito, en los grandes arquetipos del inconsciente humano, siendo tan audaz como es de formas y de estilos. De ahí su extraordinaria complejidad. Por eso, siendo tan español de instinto creador y de lengua, es Lorca tan traducible. Porque habla de lo permanente y porque es, al mismo tiempo, el más solidario de los poetas: solidario con todos los humillados de este mundo, pero solidario también con la tierra y con el cielo, «con los animalitos que se olvidan» y que nuestra civilización escarnece y aplasta. Ecologista, franciscano, panteísta, él, Federico, previó en Poeta en Nueva York el fracaso de la sociedad industrial cuando tantos amantes de la modernidad, incluidos los poetas soviéticos, se extasiaban con su triunfo: recordemos el fervor de Mayakovski ante el puente de Brooklyn. «Y la vida no es noble, ni buena, ni sagrada», cantó él, Federico, sumido en el «Nueva York de cieno». Y su voz suena cada vez más desligada, más honda, más verdadera.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de junio de 1998

viernes, 15 de noviembre de 2019

Triunfo Arciniegas / Filósofo de semáforo / La vejez




Triunfo Aciniegas
Filósofo de semáforo
La vejez

Una vez entras, la vejez es una casa con una sola puerta de salida, y esa puerta es la muerte.





jueves, 14 de noviembre de 2019

Casa de citas / Jorge Carrión / Subrayar





Jorge Carrión
SUBRAYAR


Subrayar un libro es una forma de trabajar la memoria. Yo recuerdo lo que he subrayado, lo que he tocado, lo que he doblado. Utilizo todas las formas posibles de convertir el libro en memoria manual.


miércoles, 13 de noviembre de 2019

Sting / Shape of My Heart



https://www.youtube.com/watch?v=dvcyUfvMFjM

Sting
SHAPE OF MY HEART

He deals the cards as a meditation
And those he plays never suspect
He doesn't play for the money he wins
He don't play for respect
He deals the cards to find the answer
The sacred geometry of chance
The hidden law of a probable outcome
The numbers lead a dance
I know that the spades are the swords of a soldier
I know that the clubs are weapons of war
I know that diamonds mean money for this art
But that's not the shape of my heart
He may play the jack of diamonds
He may lay the queen of spades
He may conceal a king in his hand
While the memory of it fades
I know that the spades are the swords of a soldier
I know that the clubs are weapons of war
I know that diamonds mean money for this art
But that's not the shape of my heart
That's not the shape
The shape
TRADUCIR AL ESPAÑOL



https://www.youtube.com/watch?v=QK-Z1K67uaA

Natalie Portman and Jean Reno

Sting

Shape of My Heart

martes, 12 de noviembre de 2019

Casa de citas / Vikingos / Las profecías




El Profeta (John Kavanagh)


VIKINGOS
LAS PROFECÍAS
(El Profeta a Lagertha)
Así son las profecías. Sólo se entienden cuando suceden y es demasiado tarde para cambiarlas.

Neflix, Vikingos
Temporada 3, Episodio 1

lunes, 11 de noviembre de 2019

Casa de citas / Harold Kremer / Tres o cuatro cosas





Harold Kremer
TRES O CUATRO COSAS


Había llegado a esa edad en la que se tienen tres o cuatro cosas definidas en la vida: una de ellas era vivir para siempre con Milena.


Harold Kremer / "Mazo de naipes"
Rumor de mar
Carlos Valencia Editores, Bogotá, 1989, p. 19


domingo, 10 de noviembre de 2019

Casa de citas / Enrique Jardiel Poncela / Sobre los necios


Enrique Jardiel Poncela
SOBRE LOS NECIOS

El fin de la religión, de la moral, de la política, del arte, no viene siendo desde hace cuarenta siglos más que ocultar la verdad a ojos de los necios.

Enrique Jardiel Poncela, Libro del convaleciente.


sábado, 9 de noviembre de 2019

Casa de citas / Enrique Jardiel Poncela / Políticos


Enrique Jardiel Poncela
POLÍTICOS

I

Los políticos son como los cines de barrio, primero te hacen entrar y después te cambian el programa. 


II

El que no se atreve a ser inteligente se hace político.


Enrique Jardiel Poncela, Libro del convaleciente.



viernes, 8 de noviembre de 2019

Casa de citas / Vikingos / Sobre el conocimiento


El Profeta (John Kavanagh)

VIKINGOS
SOBRE EL CONOCIMIENTO
(El Profeta a Lagertha)
Demasiado conocimiento es una agonía.

Neflix, Vikingos
Temporada 5, Episodio 4

jueves, 7 de noviembre de 2019

Casa de citas / Sian Cain / Un bálsamo





Sian Cain

UN BÁLSAMO
Si la literatura no es el remedio de todos los males, es al menos un bálsamo para algunas ansiedades, un elixir para algunas preocupaciones.




Sian Cain
A BALM

If literature is not the cure for all ills, it is at least a balm for some anxieties, an elixir for a few worries.

Books to give you hope / Gilead by Marilynne Robinson



miércoles, 6 de noviembre de 2019

Casa de citas / Danny DeVito / Madrileños


Danny DeVito


Danny DeVito

MADRILEÑOS

Espero que los madrileños encuentren el tesoro.


Durante una visita promocional a Madrid en 2001, el actor estadounidense Danny DeVito comentó que la capital era “una bonita ciudad, pero será aún mejor cuando encuentren el tesoro”. La broma hacía referencia a las continuas obras que sufría la capital durante el gobierno municipal de José María Álvarez del Manzano.

¿Qué consecuencias tuvo? El comentario del actor estadounidense no hizo que el gobierno municipal cesase en su afán por horadar Madrid. Sin embargo, años después, Ahora Madrid hizo uso de la anécdota para escribirle una carta DeVito. En ella le confirmaban que por fin habían encontrado el famoso tesoro, que no era otro que el enriquecimiento fraudulento de las obras realizadas en el subsuelo de la ciudad por los Ayuntamientos anteriores. “Ya hemos encontrado el botín, más o menos”, decía Ahora Madrid, que anunciaba que iba a poner en marcha una comisión de investigación para “esclarecer dónde está el tesoro de Madrid, quién lo tiene y para qué se usó”, por considerar que había indicios de corrupción.

EL PAÍS

martes, 5 de noviembre de 2019