martes, 9 de abril de 2024

Casa de citas / Cioran / Delirios y pensamientos

 




Cioran

DELIRIOS Y PENSAMIENTOS


Nadie se mata, como se piensa comúnmente, en un acceso de demencia, sino más bien en un acceso de insoportable lucidez, en un paroxismo que puede, si se empeña uno, ser asimilado a la locura, pues una clarividencia excesiva, llevada hasta su límite y de la que quisiera uno desembarazarse a cualquier precio rebasa el cuadro de la razón. El momento culminante de la decisión no testimonia, pese a todo, ningún embotamiento: los idiotas no se matan prácticamente nunca; pero puede uno matarse por miedo, por presentimiento de la idiotez. El acto mismo se confunde entonces con el último sobresalto del espíritu que se recoge , que reúne todos sus poderes y todas sus facultades antes de anularse. En el umbral de la última derrota se prueba a sí mismo que no está completamente perdido. Y se pierde, en plena posesión instantánea de todos sus medios.

lunes, 8 de abril de 2024

Triunfo Arciniegas / Diario / Tres

 

Ilustración de Juan Brufel

TRES

Son tres sueños en uno. O uno solo, muy caótico, con tres espacios. El escenario del primero es una habitación con una ventana inmensa y ahora mismo tengo un viaje. Se acerca la hora pero no me decido a preparar el equipaje. No soy capaz de moverme. Ya debería estar en el aeropuerto. En vez de salir corriendo con lo que tengo puesto, espero que pasen unos minutos más para dar por perdido el vuelo.

Ahora voy conduciendo la camioneta con René y el resto de la familia. Se acerca el tramo más peligroso de la vía, donde tantos se han desbocado. Esquivo un camión y en la maniobra se desprende una llanta. La vemos acercarse al abismo. De pronto, como por arte de magia, gira en el aire y regresa al vehículo, desinflada. No es posible continuar: hay dos llantas pinchadas y un solo repuesto. En los alrededores no hay nadie que pueda auxiliarnos: ni montallantas ni taller de mecánica. Polvo y calor, como una película del Oeste. René dice que tendremos que tenemos que volver el lunes. Pienso en el otro viaje, el que dejé perder.

Estoy en casa de Lucy, una mansión muy acogedora, con ventanas de madera y muchas plantas. No recuerdo qué ha pasado antes ni cómo llegué. Sé que no nos hemos visto en años pero las cosas fluyen. Estamos muy relajados. Muy juntos. La madre de Lucy llega del mercado, asombrada por los precios. Unos niños se pelean por unos caramelos. Lucy dice que me quede a comer, pero no me parece. No quiero abusar. Nos sentamos fuera de la casa, frente a un amplio jardín, y Lucy me pide que no vuelva a perderme tanto tiempo. Estoy de acuerdo: no es bueno estar solo. “Sobre todos los domingos”, precisa Lucy. Debemos asegurar una manera de pasar juntos los domingos, no sólo los domingos, por supuesto, pero sobre todo los domingos. Está decidido. Le digo que hagamos un contrato por veinte años. “Treinta”, dice Lucy.

8 de abril de 2024






domingo, 7 de abril de 2024

Casa de citas / María Isabel Rueda / ¿Tiro en el pie?

 



¿Tiro en el pie?



Nos vamos acercando a la estatización de la salud, una pesadilla que creímos superada hace 30 años.


María Isabel Rueda

7 de abril de 2024


Luego de que se hizo el feliz anuncio de que la reforma de la salud había sido archivada; de que vimos al ministro de Salud tomándose la cabeza a dos manos; de que escuchamos al del Interior confesando que faltó concertación, pues poco duró la fiesta: ya había comenzado la predicción de Petro de que las EPS caerían como fichas de ajedrez, unas encima de otras.

Casa de citas / Mauricio Vargas / La gorra del autócrata

 



La gorra del autócrata


Petro quebró las EPS al no girarles lo debido, y ahora las interviene porque dice que se quebraron.


Mauricio Vargas

7 de abril de 2024


Solo aquellos ingenuos u oportunistas que, sin ser petristas, decidieron acompañar la candidatura del Presidente –y luego su gabinete o sus embajadas– se creyeron el cuento de que Gustavo Petro era un demócrata que respetaría las reglas de la Constitución de 1991, que el propio M-19 de Petro ayudó a redactar.

sábado, 6 de abril de 2024

Triunfo Arciniegas / Diario / Petro y los cerdos policías



Triunfo Arciniegas
PETRO Y LOS CERDOS POLICÍAS
5 de abril de 2024

Cuando Petro estaba en campaña les dijo a los jóvenes que estudiaran o terminarían como policías. Palabras más, palabras menos, pero muy mal recibidas. También dijo que los policías no estaban para sacar ojos, pero lo hizo ver como si fuera un oficio, como si los policías no se dedicaran a nada más.

“Cerdos policías”, reza Gustavo Bolívar, financiador de la Prima Línea, tan alabada y defendida por este Gobierno.

Y ahora Petro dice en público y ante los mismos uniformados que todo policía sabe dónde está la olla. Que la olla le paga al policía. Cierto o no, no es la manera. ¿Por qué Petro siente la necesidad de humillar una institución tan importante? Qué tipo tan espantoso es Petro. Se alaba en público y se regaña en privado.

Es la policía de Colombia, del Gobierno de Petro. Son las ollas y los policías de su mandato. La corrupción, las drogas, el hambre, el desorden, la carestía, la malparidez, son de su Gobierno.

Petro también sabe quiénes financiaron su campaña. ¿Para dónde iban los mil millones de pesos que se robó su hijo Nicolás? Para la campaña de Petro. La pregunta es si se robó todo lo que recibió o entregó alguna parte. Petro sabe que los devaneos de su “Dama” suman más de mil millones de pesos y que sus propios viajes cuestan un ojo de la cara. También sabe dónde está y qué hizo el corrupto y drogadicto Armando Benedetti, quien dirá que también sabe dónde y qué hace Petro. Sabe quién es Roy Barreras y quién fue la difunta Piedad Córdoba. Bellísimas personas. Petro sabe que se alió con bandidos de todas las calañas para llegar al poder. Petro sabe dónde está su olla. Lo que no sabe es dónde se toman los trenes voladores ni dónde anda la pregonada paz total.

En todo caso, joderse en todo un país es peor que vender cachitos de marihuana.



viernes, 5 de abril de 2024

Un personaje / Sting en La Toscana

 


STING EN LA TOSCANA

En la finca del vino de la Toscana, de la estrella de rock Sting,

Puedes alquilar habitaciones para unas vacaciones pagadas

El cantante y músico Sting y su esposa, la productora y actriz de cine Trudie Styler, compraron una finca de viñedo de la Toscana del siglo XVI, Il Palagio (el nombre palagio significa palacio en dialecto florentino), ubicada 45 minutos al sur de Florencia, en 1997 del duque Simone Vincenzo Velluti Zati di San Clemente.

jueves, 4 de abril de 2024

Triunfo Arciniegas / Diario / Errata de Excélsior

 






Triunfo Arciniegas
ERRATA DE EXCÉLSIOR
3 de abril de 2024

Dice Excélsior, periódico mexicano: “Condé comenzó a escribir desde muy joven, publicando su primera novela a los 11 años”. Aparte de mal escrita, la frase no es cierta. ¿Quién publica una novela a los once años? ¿Qué aprendiz se encarga de redactar las noticias en este periódico? ¿No hay un pinche corrector de pruebas? ¿Con qué confianza se puede leer un texto así?

No es el único desastre. Otro párrafo del mismo texto es material suficiente para una sesión de un taller de escritura. Dos frases espantosas, dos frases largas sin pies ni cabeza, donde el lector debe ingeniárselas para adivinar el significado. Anexo prueba: no voy a desperdiciar el día desmenuzando el espanto.

Por accidente leí en este mismo periódico la noticia sobre una mujer linchada por la comunidad, y el desastre es peor. Todo un linchamiento gramatical. 

No soy lector habitual de Excélsior, por suerte. Ni creo que lo seré.









miércoles, 3 de abril de 2024

Última hora / Senado hundió la Reforma a la Salud del Gobierno de Gustavo Petro


Última hora: Senado hundió la Reforma a la Salud del Gobierno de Gustavo Petro

Se impuso la ponencia que pedía el archivo con 9 a favor y 5 en contra.


Diego Perdomo

3 de abril de 2024


La Comisión Séptima del Senado de la República, después de más de siete horas de debate, decidió hundir el proyecto de reforma a la salud que presentó el Gobierno de Gustavo Petro al Congreso de la República. 

Un libro / Maryse Condé / La vida sin maquillaje

 



A los dieciséis dejó Guadalupe, su tierra natal, para estudiar en Francia. A los 19 años tuvo su primer hijo: «Me quedé sola en París, incapaz de hacerme a la idea de que el padre de mi bebé me había abandonado». Luego se casó con Mamadou Condé, un actor guineano, con el único objetivo de «reconquistar, gracias al matrimonio, un cierto estatus en la sociedad». Con él tuvo tres hijas, antes de decidir que le extirparan las trompas de falopio: «¡Se acabó! –pensó cuando despertó de la operación– ¡Se acabaron el miedo y la angustia en cada relación sexual!». Este periodo de su vida es el que Condé destripa en « La vida sin maquillaje» (Impedimenta, 2019).

Jaime G. Mora, ABC Cultural

Maryse Condé / Tapas

 



 Maryse Condé

TAPAS











lunes, 1 de abril de 2024

Triunfo Arciniegas / Diario / La aventuras infinita

 

Ilustración de Juan Brufal


Triunfo Arciniegas
LA AVENTURA INFINITA
1 de abril de 2024

Hay lectores que no pueden con un libro y dan por hecho que el libro es malo. No siempre es así. Puede que no sea el momento, que el lector descubra el libro en las circunstancias menos favorables o que el malo sea el lector. Siempre hay que darle una nueva oportunidad al libro. Hay lectores soberbios que se creen superiores a los libros que rechazan y que suelen dar lecciones sobre cómo debió escribirse. No saben ni redactar y pretenden dar lecciones de escritura. Nunca tendrán la suerte de escribir un libro y van por el mundo buscando la oportunidad de destrozar los que encuentren. O han escrito libros pésimos y morirán sin saberlo.

Leer es un ejercicio de libertad. Abandonar un libro es parte del mismo ejercicio. Pero denigrar sobre lo que no se conoce es un acto de estupidez. No se puede juzgar un libro si no se ha leído. No se puede juzgar un libro por la biografía del autor como no se puede condenar a un autor por el comportamiento de sus personajes.

No he podido con Ulises, de Joyce, pero no he caído en la tontería de menospreciar la obra. Prefiero Dublineses, un libro delicioso, una maravilla. Cualquier crítico dirá que el primero es más importante, pero me interesa más el disfrute de la lectura. Por suerte no tengo que preparar una clase para universitarios ni me propongo escribir un ensayo sobre Joyce.

En esta vida le he hecho tres intentos a ese monumento llamado Guerra y paz. La última vez llegué a la mitad. Pero leí con regocijo Anna Karenina y La muerte de Iván Illich. Tolstoi es una exquisitez. Como el ruso es una de las lenguas que no domino, y de hecho no domino ninguna, me resigno con el consuelo de las traducciones, algunas de verdad espantosas. Alguna vez escribí sobre los atropellos cometidos con Guerra y paz.

He tenido más suerte con En busca del tiempo perdido. No he leído la obra de principio a fin, pero es una dulce compañía desde la misma adolescencia. He vuelto cuatro o cinco veces a las grandiosas doscientas páginas de Un amor de Swann. He ido de aquí para allá como supongo que han hecho otros lectores, de asombro en asombro.

Todo lo anterior no significa la ausencia del sentido crítico ni que todas las obras sean obras maestra. Sino que tal vez con menos soberbia y más humildad se obtengan mejores resultados. Tampoco es obligatorio leer todo el tiempo a los grandes autores, que a menudo requieren mayor esfuerzo. El poeta León de Greiff se pasaba el tiempo leyendo novelitas de vaqueros.

Frecuento autores que la crítica no consideraría fundamentales: Stephen King, George R. R. Martin, Mario Puzo. Para mí son importantes.

La lista personal de autores es otro de los derechos del lector. Una lista que cambia con frecuencia. Hay autores y libros que nos fascinaron en una época y ahora apenas soportamos. O lo contrario: libros y autores que crecen con el tiempo, con cada lectura. El reposo de un libro en un estante es aparente: se está transformando a una velocidad vertiginosa. Jamás se lee un libro dos veces, como nunca se atraviesa el río dos veces: ni las aguas ni las páginas son las mismas ni tampoco las personas que se sumergen en las aguas o las páginas.

La lectura es una aventura infinita y, por lo mismo, inagotable. Que suerte que así sea.





domingo, 31 de marzo de 2024

Triunfo Arciniegas / Diario / Noticias del fin del mundo


El fin del mundo
René Magritte


Triunfo Arciniegas
NOTICIAS DEL FIN DEL MUNDO
30 de marzo de 2024

Del fin del mundo sabíamos hasta la hora. No había nada que hacer. Así que nos quedamos en casa, sin dramatismos, contemplando el vacío en absoluto silencio. Primero fueron los truenos y los relámpagos y luego vimos la lava que descendía de las montañas, humeante y roja, como una serpiente. Llegó a las calles e invadió las casas. Cambiábamos de cuarto para evitar que nos devorara. En el último segundo, una pareja de japoneses saltó de un cuarto invadido. Habían estado mirando por una ventana sin advertir que la lava venía por otro lado. Los sostuvimos de sus ropas para mantenerlos a salvo.

La naturaleza nos concedió una tregua y salimos a recorrer los escombros. Habían descubierto numerosas cuevas que conducían a unos abismos sin fondo. Ya estábamos dentro de una, como si nada, porque en los sueños no hay respeto por el espacio ni el tiempo ni la coherencia. En este caso, no había olores ni gases mortales. Ni toses ni lágrimas. ¿La lava se enfrió de un momento a otro? ¿Cómo atravesamos las calles? No tengo memoria. ¿Nadie murió? No se veían cuerpos. ¿Era o no era el fin del mundo?

Las preguntas surgen en la vigilia. Nadie parece extrañado durante los sueños. Soñando, nunca me he preguntado si estoy en un sueño.

Aleteamos para mantener el equilibrio en el terreno pedregoso de la cueva y nos asomamos a las profundidades. Arrojamos piedras que no hicieron ningún ruido. Siguieron cayendo sin encontrar el fondo.

La lava demoraría una eternidad en llenar semejantes abismos. Nos atuvimos a eso. Sabíamos que la lava volvería a aparecer.


sábado, 30 de marzo de 2024

Un personaje / Gene Hackman

 


Gene Hackman, 94 años, y su esposa Betsy Arakawa, 62 años, son vistos juntos por primera vez en dos décadas.


viernes, 29 de marzo de 2024

Triunfo Arciniegas / Diario / La siesta

 




Triunfo Arciniegas
LA SIESTA
29 de marzo de 2024

Íbamos a pie porque la carretera era una trocha. Me acompañaba un amigo de Jaime Fernández. No conocía al resto. La maltrecha vía se metía al patio de una casa. Le sugerí a la dueña un trazado que no la perjudicara pero, al parecer, no había nada que hacer. Un animal descabezado, con las patas amarradas, se desangraba en un platón. Le pregunté al amigo si era un perro y lo negó. “Por acá se los comen”, explicó.

Pájaros sin nombre oscurecían los árboles.

Pasamos por un caserío que creo que reconocí. Más adelante distinguí una especie de centro comercial. El amigo dijo que yo había estado ahí antes. No nos detuvimos. La carretera se veía mejor pero muy poco transitada. Los pájaros armaron un tremendo alboroto en los árboles.

Empezaba a oscurecer. Llegamos a la ciudad donde nos encontraríamos con Jaime, que tenía cita con una mujer. Según el amigo, habíamos caminado todo el día con el único propósito de hacer parte de la estrategia de Jaime para pasar la noche fuera de casa. Al otro día viajaríamos todos a Villavicencio. Me sentí solo y triste. Me hubiera gustado tener a alguien para divertirme esa noche.

Dimos con un montón de gente. Alguien conocido por su habilidad para escribir versos estaba tocando con evidente virtuosismo un extraño instrumento, como un nido de barro, y aunque improvisaba, encajaba muy bien con el resto del conjunto. Estábamos embobados contemplando el espectáculo. Jaime no aparecía por ninguna parte. Una vez terminada la pieza, me acerqué al director del grupo para proponerle que escribiéramos canciones.




Casa de citas / Cocaína