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jueves, 22 de septiembre de 2022

Una foto / Daido Moriyama / Perro callejero

 

Fotografía de Daido Moriyama


LA FOTO MÁS FAMOSA DE DAIDO MORIYAMA

La mayor parte de mi trabajo, ya sea en Japón o en el extranjero, está hecho en la calle. Me gusta fotografiar las ciudades que visito y la gente que encuentro allí. Una de mis imágenes más conocidas, una foto de un perro callejero tomada en 1971, es un ejemplo del tipo de cosas que me llaman la atención. Pero a veces quiero fotografiar escenas con más carga erótica, como una mujer en mallas, o los labios de una mujer.


Daido Moriyama


Most of my work, whether shot in Japan or abroad, is made on the street. I like to photograph the cities I visit and the people I encounter there. One of my best-known images, a shot of a stray dog taken in 1971, is an example of the kind of thing that catches my eye. But sometimes I want to shoot more erotically charged scenes, such as a woman in tights, or a woman's lips.

Daido Moriyama's best photograph: my girlfriend's legs in fishnets


Daido Moriyama

Perro callejero

Oscar Colorado

De la vasta producción de Moriyama, hay una fotografía en particular que, para sorpresa suya, se ha convertido en su obra más icónica y emblemática. Se trata del Perro Callejero que hizo en Misawa, pequeña ciudad ubicada en la región de Tōhoku en el este de Japón.

La anécdota es sencilla al grado de ser simplona: tras el año nuevo de 1971 al salir una mañana del hotel, el fotógrafo se encontró con un perro callejero. Daidō correspondió a la mirada del cánido con una fotografía.

Daido_Moriyama_Stray_Dog_Perro_Callejero

En la imagen se aprecia un perro bronco, raído, con mueca de preparar el gruñido: Está alerta, listo para la provocación. No es una mascota, sino un animal curtido por la realidad: un auténtico sobreviviente. Y no ha logrado superar la existencia de la calle gracias por sus buenos modos.

Este perro de la calle es un reflejo del Moriyama merodeador, solitario, vigilante, siempre en movimiento “hurgando para ver qué encuentra, sopesando cuanto le rodea. Y para él, el mundo es fragmentado, semi-caótico, áspero, implacable y muy pero muy real.”

Daido Moriyama, transit_137

Los paralelismos entre el chucho y el fotógrafo callejero son múltiples. Moriyama decide a dónde ir por el olor de las cosas. Y al cansarse se detiene y se echa en la sombra.  «Perro callejero, paria solitario para la fotografía ideológica de sus contemporáneos y el realismo social de sus predecesores, el trabajo de Moriyama es universal en su mirada de lo urbano y profundamente japonés en su personalidad.”

Daidō es un eco del tuso vagabundo cuando hace fotografías “poseído por un ansia que él considera «animal», propia de un «perro que se deja llevar por el olor de las ciudades. »”

Por su parte Jiae Kim ha encontrado en este Perro Callejero una correspondencia con la película del mismo nombre de Akira Kurosawa de 1949 donde el detective Murakami (interpretado por Toshirô Mifune) rastrea afanoso su pistola que fue robada. El investigador indaga el paradero de su propia arma con la diligencia de un samurái que ha perdido su katana. 

La equiparación entre los distintos perros callejeros es obligada al analizar la obra de Moriyama. Pero cuando se trata de encontrar un significado a Perro Callejero su autor ríe diciendo: “Si existe algún significado eso depende del perro.”

a Journey to Nakaji, Daido Moriyama_28Daidō se niega a esclarecer sus fotografías: “No puedo explicar todas las imágenes que he tomado. Si lo intentara sería una farsa aburrida, incluso una trivialidad. Esa no es mi intención. Cada fotografía se siente, pero no hay un motivo único para disparar; las razones son múltiples incluso en una sola imagen. El acto de fotografiar es una respuesta fisiológica y concreta, aunque definitivamente hay algo de conciencia presente. Cuando tomo fotos, siempre me dejo guiar por el sentimiento, por lo que incluso en ese momento cuando estoy tomando una fotografía es imposible explicar el motivo de por qué la hago.”

Y agrega: “Al hacer una exposición de motivos o significados se mata la fotografía.”




Una foto / Daido Moriyama / Mallas

 

Foto de Daido Moriyama


Daido Moriyama
MALLAS

Esta foto fue tomada en 1986, y lo que ves es lo que hay. La sesión fue bastante natural: le pedí a mi novia que hiciera alguna pose ocasional, pero no la dirigí especialmente. No suelo tener sentimientos ni pensamientos mientras trabajo: Me sumerjo completamente en el mundo visual del sujeto.

Tomé dos rollos de película en menos de una hora, y luego pasé tres horas imprimiendo las fotografías. A partir de ellas, hice un diseño de ocho páginas para una revista de fotografía, colocando arbitrariamente las imágenes en posición vertical y horizontal.




Ese mismo año realicé otra toma, que titulé Cómo crear una bella imagen 3: Azulejos de Aizuwakamatsu. Es una imagen de la esquina de un cuarto de baño, también muy recortada, y el patrón hexagonal, tipo colmena, de los azulejos es una pista para entender la serie de las mallas. Al igual que los azulejos, el cuerpo está confinado, pero quizá no de forma tan violenta como en algunas de mis obras anteriores. Las piernas aquí pueden moverse -casi se puede sentir que están a punto de hacerlo- y por eso son tan eróticas. Las pantorrillas presionan contra la superficie geométrica casi hasta el punto de reventar, pero la tensión está equilibrada, lo que hace que las piernas sean muy poderosas.

Ser fotógrafo es una batalla constante con innumerables fragmentos; la cámara me permite acercarme a un sujeto y captar sus detalles. El mundo parece muy erótico a mis ojos. Las mallas son sólo un ejemplo.



My girlfriend's legs in fishnets

This picture was taken in 1986, and what you see is what you get. The shoot was quite natural: I asked my girlfriend to make an occasional pose, but didn't particularly direct her. I tend not to have feelings or thoughts while I work: I am completely immersed in the visual world of the subject.

I took two rolls of film in under an hour, then spent three hours printing the photographs. From those, I came up with an eight-page layout for a photography magazine, arbitrarily placing the images in vertical and horizontal positions.



I took another shot the same year, which I called How to Create a Beautiful Picture 3: Tiles of Aizuwakamatsu. It's an image of the corner of a bathroom, also closely cropped, and the hexagonal, beehive-like pattern of the tiles is a clue to understanding the tights series. Like the tiles, the body is confined, but perhaps not as violently as in some of my earlier works. The legs here can move – you can almost feel them about to – which is why they are so erotic. The calves press against the geometrical surface almost to the point of bursting, but the tension is balanced, making the legs very powerful.

Being a photographer is a constant battle with countless fragments; the camera allows me to get closer to a subject and capture its detail. The world appears very erotic in my eyes. Tights are only one example.

Daido Moriyama's best photograph: my girlfriend's legs in fishnets