PETRO
LA ENTREVISTA CON DANIEL CORONELL
El régimen de Nicolás Maduro sigue atrincherado casi un mes después de las elecciones presidenciales de Venezuela: el aún presidente mantiene que ganó las elecciones, pero no publica las actas que lo probarían.
El chavismo ha puesto en marcha la llamada “furia bolivariana”, un conjunto de tácticas para controlar e intimidar a los críticos, al mismo tiempo que ignora la presión internacional:

EL PAÍS
El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, un órgano controlado por el chavismo y que carece de independencia, consumó este jueves la argucia con la que el presidente, Nicolás Maduro, quería revestir de legalidad el supuesto triunfo electoral que obtuvo el pasado 28 de julio y del que aún no ha mostrado una sola prueba. El Supremo no solo validó la victoria del líder chavista, pese a la falta notable de transparencia, sino que pidió responsabilidades al candidato opositor, Edmundo González, y a quienes publicaron las actas que están en poder de la oposición, que contradicen la versión oficial y muestran una victoria de González. La decisión apunta a un recrudecimiento de la represión en Venezuela.
Boric publicó un largo texto en sus redes sociales donde carga contra una sentencia judicial que considera “cargada de infamia”. “No hay duda de que estamos frente a una dictadura que falsea elecciones, reprime al que piensa distinto y es indiferente ante el exilio más grande del mundo, solo comparable con el de Siria producto de una guerra (...) Chile no reconoce este falso triunfo autoproclamado de Maduro y compañía”, escribió Boric. Y llamó a conformar una “izquierda continental profundamente democrática y que respete los derechos humanos sin importar el color de quien los vulnere”.
***
La crítica del presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, también ha sido contundente y, como Boric, ha usado los términos fraude y dictadura. El mandatario uruguayo ha acusado al Supremo de “confirmar el fraude” y ha añadido que “el régimen de Maduro es una dictadura que cierra todas las puertas a una vida institucional y democrática de su pueblo”. Su mensaje termina con un llamamiento a mantener la presión “en defensa de la causa venezolana”.
***
El chavismo ha hecho oídos sordos al clamor internacional para que presente la documentación oficial que probaría su triunfo en las urnas. La decisión del Supremo supone un bofetón a las exigencias de transparencia de Estados Unidos, la Unión Europea, Brasil, Colombia o la ONU, entre otros, además de la oposición.
***
La misión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas para Venezuela ha alertado, antes del fallo que avala una victoria de Maduro, de la complicidad con el chavismo tanto del Supremo como de las autoridades electorales. Ha acusado al TSJ y al CNE de falta de imparcialidad e independencia, además de “haber desempeñado un papel dentro de la máquina represora del Estado”. Ese organismo de la ONU ha recordado que la presidenta del Supremo, Caryslia Rodríguez, es militante del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y ejerció cargos de elección popular; mientras que el jefe del CNE, Elvis Amoroso, también fue diputado oficialista y responsable en enero pasado de la inhabilitación de la líder de la oposición, María Corina Machado.
Gabriel Boric: “El Supremo de Venezuela termina de consolidar el fraude”
El País, 22 de agosto de 2024
Frente a esta cruda crisis que atraviesa el país, es importante poder entender cómo funciona el hambre en la psicología del venezolano, por lo que en una entrevista exclusiva para El Nacional Web, Mikhael Iglesias, psicólogo e investigador social de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), explicó cómo el hambre se convierte en un instrumento de poder y control.
El 3 de abril de 2016, el gobierno de Nicolás Maduro creó Los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) como una medida para paliar el desabastecimiento que se aunaba a la creciente crisis económica y alimentaria en el país. Esta iniciativa se encargaría de la distribución de comidas, productos de higiene personal y limpieza del hogar de manos de las instituciones del Estado.
Ante este método, Iglesias explicó que solo se ha generado una relación de dependencia del Estado, donde se pierde la autonomía individual y colectiva. Dicha relación tiene su fundamento en el poder y el individuo queda completamente a merced de las políticas establecidas por el ente de poder, en este caso, el gobierno, que todo lo decide y lo controla.
El especialista explica que las necesidades básicas quedan atadas al que controla todos sus aspectos, es decir, el Estado. “Ellos son los que tienen el poder de decidir cuándo, dónde y qué comer”, afirmó.
“Una simple mención de esto hace ruido en la autonomía y en la libertad de los ciudadanos de nuestro país, Venezuela”, agregó.
El problema que atraviesan los venezolanos es agudo y se hace notar en casi todos los espacios de la sociedad. El psicólogo detalló que el hambre consigue atravesar todas las actividades de una persona y las altera, hecho que tiene un gran impacto en las relaciones interpersonales. El tejido social comienza a fracturarse y eso que caracteriza al venezolano, como ofrecer café o comida a algún invitado, se vuelve una tarea imposible y de alguna manera la cultura comienza a desintegrarse.
¿Cómo actuar ante estos métodos de control?, es la pregunta que se plantea el investigador social. “Todo puede ser impredecible”, indicó.
Alertó que cuando el hambre se asienta, actúa como un narcótico, como un sedante, y sin notarlo, despacio, se naturaliza la miseria y la ceguera aparece. Hacer cola para comprar, comer a medias, todo se vuelve algo “normal”. Poco a poco se va perdiendo la capacidad de soñar y de pensar en otras posibilidades para el país.
![]() |
| Nicolás Maduro |
Iglesias indicó que el conflicto entre querer vivir una libertad y una democracia plena y sobrevivir está latente. A su juicio, hay que optar por fortalecer los vínculos comunitarios, familiares, laborales, escolares y todos los que sean necesarios.
“Si perdemos nuestros vínculos y se pierden las cosas que nos aglutinan como sociedad, ahí es cuando realmente se pierde el país, se pierde el norte”, expresó.
![]() |
| Seis bebés dormidos (2016) Hospital Domingo Guzmán Lander, Estado de Anzoátegui, Venezuela |