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jueves, 23 de octubre de 2025

Los romances de Diane Keaton

 


LOS ROMANCES 
DE DIANE KEATON

Los romances de Diane Keaton: la dupla creativa con Woody Allen, el flechazo con Al Pacino y su amor platónico.

Si bien Diane Keaton nunca tuvo intenciones confesas de casarse, la actriz se atrevió a vivir grandes historias de amor con reconocidas figuras del espectáculo: desde Woody Allen a Warren Beatty, la artista supo tejer vínculos amorosos profundos que a lo largo de su vida reconvirtió en grandes amistades. 

Una actriz / Diane Keaton

 




Norman Seeff
DIANE KEATON
Los Ángeles, 1975

Algunas de las fotografías del icónico photoshoot de Diane Keaton realizado por Norman Seeff en 1975, el cual fue un trabajo de estudio que captura la personalidad de la actriz y que demostró el porque se volvió la chica del momento para toda una generación.

Diane Keaton / Una vida en imágenes

 



Diane Keaton: una vida en imágenes

Tenía un sentido de la moda inconfundible y una presencia singular dentro y fuera de la pantalla.

The New York Times
12 de octubre de 2025



domingo, 12 de octubre de 2025

Una actriz / Diane Keaton

 


DIANE KEATON

Murió Diane Keaton.

Y con ella, se va una parte de lo que hizo del cine algo más que entretenimiento: lo convirtió en verdad.

Fue la mujer que en El Padrino representó el dilema entre el amor y el poder, y la que en Annie Hall redefinió lo que era ser una protagonista. No era la típica actriz de sonrisa perfecta ni la musa obediente de Hollywood. Era extraña, intensa, brillante, y por eso, real. Ganó un Oscar por ser exactamente eso: imperfecta, libre y profundamente humana.

Diane no solo actuaba, desarmaba al espectador. En cada gesto te mostraba lo incómodo que es ser vulnerable, pero también lo hermoso que es atreverse. Su estilo con esos sacos enormes, sombreros y trajes masculinos fue una bofetada a la norma y una declaración silenciosa de independencia. Nadie como ella para demostrar que la elegancia no tiene género ni edad.

Disne Keaton y Al Pacino

Al Pacino y Diane Keaton


Se va una actriz que nunca actuó para gustar, sino para dejar huella. Y lo logró. Nos enseñó que la autenticidad también puede ser un acto de rebeldía, que el amor no siempre salva, y que el cine puede ser espejo, herida y refugio al mismo tiempo.



Diane Keaton no fue solo una actriz: fue una era.

Y aunque hoy el mundo del cine se viste de negro, su legado seguirá vestido de verdad, estilo y libertad.

Lo demás… es historia.


Javibi / Facebook





martes, 26 de mayo de 2020

Casa de citas / Woody Allen / Annie Hall

When Woody Allen's 'Annie Hall' premiered - The Washington Post
Woody Allen y Diane Keaton
Annie Hall

Woody Allen

ANNIE HALL

La primera escena que rodamos juntos, en el día uno de Dos extraños amantes (Annie Hall), fue la escena de la langosta. Diane Keaton, como siempre, estaba llena de brillo. Para aquel entonces Tony Roberts y yo nos habíamos hecho muy buenos amigos y los tres nos divertimos mucho haciendo la película. La terminé a tiempo con mucha confianza, lo cual sólo podía significar que estábamos en problemas. Terminamos el montaje rápidamente y cuando Marshall vio la película que había coescrito la encontró incoherente. El concepto central de que la historia fuera una suerte de “corriente de conciencia” no había funcionado y lo único que sí funcionaba era mi relación con Keaton. Armamos un nuevo montaje. Volví a filmar. Volvimos a editar. Volví a filmar. Teníamos media docena de finales diferentes y eventualmente elegimos el que puede verse en la película. Le pusimos de título “Anhedonia”, que es un síntoma psicológico en el cual uno no puede experimentar placer. A la gente de United Artists, que amaba la película, no le gustaba el título. Elegimos “Sweethearts”, aunque luego nos dimos cuenta de que no podíamos utilizarlo porque ya existía un film con ese título. Marshall sugirió, de manera sardónica, optar por “Doctor Shenanigans”. Me reí; United Artists entró en pánico, temiendo que fuera en serio. Jugamos con la posibilidad de “Alvy y Annie”, pero finalmente opté por Annie Hall, usando el nombre de nacimiento de Keaton. La película se estrenó y rápidamente se transformó en la favorita de todo el mundo. La gente estaba enamorada de ella. Como buen viejo cínico que soy, eso hizo que de inmediato comenzara a sospechar de su calidad. Fue nominada a varios premios Oscar. La noche de la ceremonia estaba tocando jazz en Nueva York. Recuerdo estar tocando “Jackass Blues”, una melodía que hizo famosa King Olivier. Usé ese gig como una excusa, pero no hubiera ido de todas maneras, aunque hubiera estado libre. No me gusta la idea de entregar premios a las cosas artísticas. No son creadas con el propósito de competir; están hechas para satisfacer una comezón artística y, en el mejor de los casos, entretener. No me interesan los pronunciamientos de un grupo respecto de cuál es la mejor película del año o el mejor libro o el jugador más valioso. (…) Esa noche de Oscars toqué el mejor blues que pude, me fui a casa a dormir y a la mañana siguiente, en la primera página del Times, leí que habíamos ganado cuatro premios, incluido el de Mejor Película. Mi reacción fue similar a cuando me enteré del asesinato de JFK. Pensé en ello por un minuto, terminé mi bol de Cheerios, fui hacia la máquina de escribir y me puse a trabajar.

Woody Allen
A propósito de nada