martes, 31 de marzo de 2020

Jota Villaza / Tengo sofá


Jota Villaza
TENGO SOFÁ

Esta mañana me levanté (tengo cama), fui a la cocina y preparé café (tengo comida). Le llevé  a mí esposa (tengo amor) y escuché a mí hijo en su habitación (tengo familia). Encendí mi celular y estaba lleno de mensajes y saludos (tengo amigos y amigas). Lavamos la ropa de la semana (tenemos ropa y lavadora), vimos tele  y algo en la computadora (tenemos electrodomésticos),  hice ejercicio (tengo salud), preparé  un texto para la Universidad (tengo trabajo), serví comida al gato y la perrita (tenemos mascotas cariñosas), hice pereza en el sofá...


Casa de citas / Jorge Gómez Pinilla / Religión y coronavirus






Jorge Gómez Pinilla
RELIGIÓN Y CORONAVIRUS

- Te contagiaste de coronavirus: Dios te va a sanar.
- No te dio coronavirus: Dios te protege.
- Te curaste del coronavirus: Dios te sanó.
- Te moriste por culpa del contagio: Dios sabe cómo hace sus cosas.

Lo importante es que no pierdas la Fe porque el día en que la humanidad deje de creer en la existencia de un Dios y sea consciente del engaño, se acaban las religiones y a los jerarcas del catolicismo les toca dedicarse a otra cosa -por ejemplo a casarse y tener hijos- y los pastores de las iglesias “cristianas” dejarán de recibir el diezmo y por tanto perderán sus inmensas riquezas. ¡Y eso no puede ocurrir!






lunes, 30 de marzo de 2020

Triunfo Arciniegas / Diario / El cumpleaños de Vargas Llosa

Mario Vargas Llosa en Londres
Ilustración de Fernando Vicente


Triunfo Arciniegas
El cumpleaños de Vargas Llosa
29 de marzo de 2020


Mario Vargas Llosa, uno de los grandes escritores de nuestro tiempo y tal vez el escritor vivo más famoso del mundo, Premio Nobel entre otras cosas, cumplió ayer 84 años. Y lo hizo como todos los demás en estos tiempos de crisis, en la más absoluta intimidad, recluido en la mansión madrileña de Puerta de Hierro, con Isabel Preysler, lejos de sus hijos y sus nietos. La cocinera Ramona, Isabel y su hija Tamara Falcó, quien perdió a su padre hace unos días debido al coronavirus, le prepararon un pastel. Luego, a través de FaceTime y WhatsApp, nietos e hijos le cantaron las mañanitas. Y eso fue todo.

En año pasado el cumpleaños lo sorprendió en Buenos Aires. El escritor, esta vez sin Isabel Preysler, hacía parte de la comitiva que acompañaba a los reyes en su viaje institucional y terminó cenando en El Papagayo con Joaquín Sabina. 

Sin duda el cumpleaños más sonado fue el 28 de marzo de 2016, cuando Vargas Llosa cumplió ochenta y presentó a su novia con estas palabras: "Y ya sé que la palabra felicidad tiene nombre y apellido: Isabel Presyler". A la fiesta, en el madrileño hotel Villamagna, acudió gente de todas partes: expresidentes de Chile, Perú y Colombia, políticos en ejercicio y jubilados, empresarios, editores, personajes de las revistas del corazón y, por supuesto, escritores como Javier Cercas, Fernando Savater, Álvaro Pombo, Orhan Pamuk, Juan Cruz, Carmen Riera y hasta Boris Izaguirre. En fin, casi cuatrocientos invitados. Como parte del festejo, en la Casa de América se celebró un seminario en torno a su obra. Por esa misma fecha Vargas Llosa publicó Cinco Esquinas, una buena novela y que no digan lo contrario quienes no la hayan leídoy entró a hacer parte de la lujosa colección francesa La Pléiade, toda una consagración, y más tratándose del primer escritor extranjero en hacerlo en vida. ¿Se puede pedir más? Un hombre que a los ochenta consigue novia y publica novela, por lo menos, merece mis respetos y sin duda confirma el dicho de que uno no se muere la víspera.



domingo, 29 de marzo de 2020

Triunfo Arciniegas / Diario / Mester de brevería




Triunfo Arciniegas
MESTER DE BREVERÍA
29 de marzo de 2020

Señoras y señores, mi nuevo libro, Mester de brevería. Aunque llevo como siete años en este proyecto, no puede decirse que lo haya terminado. Esta versión digital y gratuita consta de 29 textos breves o cuentos cortos o minificciones. Es decir, según mis cálculos, se trata apenas de la tercera parte del libro y ojalá me alcance la vida para redondearlo. Soy lento, desesperadamente lento. Noticias de la niebla, mi otro libro de cuentos breves, me costó 37 años y con Dulce animal de compañía, mi novela, se me fueron cuarenta. Qué absurdo, pero tengo pruebas. En fin, no más detalles porque el epílogo da una fugaz cuenta del proceso creativo.

Así que quien desee el libro, me escribe un mensaje a eltriunfoarciniegas@yahoo.com y se lo enviaré. Con dos o tres audios, además, a quien así lo solicite. Ya lo estoy haciendo con algunos amigos. En mi caso y en estos tiempos de crisis, se me antoja una bella forma de solidaridad. Escribir es lo mío, mi oficio, mi salvación. Que de algo les sirva mi escritura.

Mil gracias.


sábado, 28 de marzo de 2020

Triunfo Arciniegas / Diario / Que viva la presidenta


Triunfo Arciniegas
QUE VIVA LA PRESIDENTA
27 de marzo de 2020



En Colombia, con razón, critican las torpezas del presidente Duque, pero por suerte tenemos presidenta. Hay casos peores. En esta crisis de coronavirus tres políticos han sobresalido por su estupidez: Trump, López Obrador y Bolsonaro. Los tres aún no se convencen de las virtudes del encierro y sus torpezas saldrán caras. Ojalá me equivoque, pero en Nueva York y Ciudad de México se avecinan catástrofes. Y a la lista habría que agregar al espantoso inglés Boris Johnson.

Ya está pasando. En virus empieza a hacer estragos en América. Brasil, con casi cien muertos y 3.417 contagiados, y Estados Unidos como el centro mundial de la pandemia, con más de cien mil contagiados. ¿Todavía creerá Bolsonaro que se trata de una "gripita"? ¿Todavía López Obrador, que se ha comportado como un imbécil, pensará que se puede puede proteger con hechicerías religiosas? ¿Todavía creerá Petro, pez que muere por su propia boca, que el coronavirus es una estrategia política? ¿Trump seguirá privilegiando la economía por encima de la vida misma?

¿Qué pensará ahora Boris Johnson, víctima del coronavirus?





viernes, 27 de marzo de 2020

Poemas como heridas / Anne Carson / Yo

Mujer semidesnuda delante de un espejo
Christoffer Wilhelm Eckersberg

Anne Carson
Yo
Oigo pequeños chasquidos dentro de mi sueño.
La noche gotea su taconeo de plata
espalda abajo.
A las cuatro. Me despierto. Pensando
en el hombre que
se marchó en septiembre.
Se llamaba Law.
Mi rostro en el espejo del baño
tiene manchas blancas en la parte baja.
Me enjuago la cara y vuelvo a la cama.
Mañana voy a ver a mi madre.



Casa de citas / Vladdo / Sobre el conocimiento



Vladdo
SOBRE EL CONOCIMIENTO




Casa de citas / Vladdo / Desesperada



Vladdo
DESESPERADA




jueves, 26 de marzo de 2020

Triunfo Arciniegas / Diario / Los días que uno tras otro son la muerte

Sirena calavera
Michelle Bordón

Triunfo Arciniegas

LOS DÍAS QUE UNO TRAS OTRO SON LA MUERTE
25 de marzo de 2020

Qué catástrofe, perdí dos amigos en un solo día, y se pondrá peor. Dos amigos en dos países, en mis dos patrias, México y Colombia, un cuentacuentos y mi profesor de idiomas. Los días que uno tras otro son la vida, según el verso de Aurelio Arturo, se volvieron otra cosa. El ángel de la muerte recorre el mundo.

A Moisés Mendelewicz lo vi pocas veces. Oírlo contar con asombrosa exactitud "El ahogado más hermoso del mundo", de García Márquez, hace mucho más de veinte años en Bucaramanga, fue maravilloso. Sobrio, medido, sin aspavientos: la pura esencia del oficio. Alto, imponente, con un vozarrón que detenía hasta los trenes. Así voy a recordarlo, en su momento de gloria. La última vez que nos vimos, en Ciudad de México, iba con Elia Crotte por Avenida Universidad, cerca de Coyoacán, y coincidimos en el camión, cosa que se agradece en una ciudad de más de veinte millones de amontonados. Estábamos buscando arepas venezolanas. Entusiasmado por Elia, ni me puso cuidado, y con razón, ellos fueron más amigos que él y yo. De todas maneras, luego de una conversación breve y desordenada, tuvo que irse muy pronto. Y la frase ahora funciona en un sentido definitivo. Me queda la certeza de que conversamos muy poco, pero el respeto por su oficio y el aprecio por su persona son más grandes que la luna.

Pedro Nel y yo, en cambio, tuvimos todo el tiempo. Fue un amigo de toda la vida. Nos contábamos secretos. Sobre todo hablábamos de mujeres. Pedro Nel, tan buena vida, se acostaba a las seis de la tarde para que lo atendieran su maravillosa mujer, sus hijos y hasta su suegra. Lo vi con mis propios ojos y no podía creerlo. Experto en el arte de gozar las mieles del mundo y disfrutar los encantos de la intimidad, no se complicaba la vida ni sabía de remordimientos. Todavía no entiendo cómo mantenía tan separados el caos de afuera y su propia casa. Cuando todo el mundo se iba a pasarlo mal en Bogotá, él volvió con plata. No era pendejo. Vivió la vida a su manera y algo se me pegó. Excelente profesor. Me enseñó todo lo que sé sobre la traducción. Si no aprendí más fue torpeza mía. A él, y sólo a él, la Universidad de Pamplona debe el postgrado en traducción. Pero era más que eso. Escribía, además. Cuentos y poemas. Pero era más que eso. No fui su lector sino su amigo. Y eso es más que todo.

martes, 24 de marzo de 2020

Triunfo Arciniegas / Diario / Un buen día



Triunfo Arciniegas
UN BUEN DÍA
23 de marzo de 2020

Fue una jornada de veinticuatro horas, deliciosa. Hoy he estado durmiendo a ratos para recuperarme. Esta mañana salí a la tienda no sólo por el pan sino porque quería contemplar la soledad de las calles. El silencio, qué maravilla. Los vecinos han tenido la prudencia de no encender equipos de sonido. Estamos tranquilos pero se siente la gravedad en el aire.

Así que empecé la jornada a las once de la noche del 21 y terminé a las once de la noche del 22. Estuve en la cama con el celular, leyendo pendejadas sobre todo, y a medianoche empecé a subir los blogs. Con el internet tan lento se me fueron casi tres horas. Estuve trabajando en una ilustración para "Reproches", uno de los textos que recién entró a Mester de brevería: unas piernas de mujer, una foto ajena. No se notan las tres horas que le dediqué. Luego pensé en dormir un rato y desistí. Me concentré en los cinco nuevos textos de Mester de brevería: una cosecha mexicana de finales de 2013 que recogí de una libreta de tapas rojas. Ahora el libro consta de veintinueve. Con esos haremos la edición de Trespies.

He terminado un libro, al menos una primera versión, y lo he terminado en una fecha sagrada: 22 de marzo. Tres mujeres que han sido importantes en mi vida cumplen años.

La libreta de tapas rojas ha sido toda una sorpresa. Seguiré recuperando textos.

Imprimí Mester de brevería y grabé en el celular algunos textos para probarlos. Descubrí este método con Dulce animal de compañía. Grabo y escucho mientras sigo el texto en el papel. Una buena manera de atrapar erratas e incongruencias. Una buena manera de sondear el ritmo. Se los leí a la Chiquita por el celular.

Voy mezclando tareas. Leo, escribo, preparo las comidas, ordeno la biblioteca, barro la azotea, lavo ropa, llamo a la gente que amo. Me sorprendió la cuarentena con crisis de electrodomésticos: sacaron la mano la licuadora, la lavadora, el horno microondas y el televisor. Estoy sin jugos y sin Neflix. 

El registro del trasteo de libros requería un montón de páginas. El rincón japonés, por ejemplo, estaba muy perdido. Pensé en bajarlo a la sala y luego decidí dejarlo a la vista cerca de mi escritorio. Libros mal puestos son libros que no existen. Sándor Márai y  Bohumil Hrabal y Naguib Mahfuz estaban perdidos: se fueron a la sala. Milan Kundera y Orhan Pamuk siguen de un lado a otro. En general, se trata de escritores, maravillosos escritores, que no pertenecen a las grandes literaturas o al menos las grandes literaturas que nos dominan: norteamericana, inglesa, francesa, italiana, rusa, japonesa, latinoamericana, china. Y por eso mismo se dificulta su ubicación. 

Por otra parte, la biblioteca es móvil. La construcción o la adquisición de otra casa, el amontonamiento de libros, las lecturas de cada año, las obras maestras, los libros pendientes, las últimas adquisiciones, todo eso obliga a los cambios. Me gusta que sea así. Disfruto de los trasteos. La contemplación de lomos y tapas es un fin en sí mismo.

Seguí con la nueva lectura de La muerte en Venecia: capítulos tres y cuatro. El primer capítulo describe un paseo aburrido del protagonista, un hombre mayor, escritor reconocido, y el segundo el oficio y la obra. La novela en realidad empieza en el tercero, el más largo de todos, cuando el personaje viaja a Venecia y queda fascinado con el muchacho polaco. El cuarto trata de la contemplación: Venecia y el muchacho. El quinto, la peste. Confieso que leí esta novela con más entusiasmo en la adolescencia y que jamás olvide su trágica atmósfera.

Me resulta difícil recuperar el día en la memoria. Sólo sé que estuve trajinando sin pausa, sin televisión, sin siesta. Que después de las diez de la noche me fui a la cama, terminé de leer La muerte en Venecia y apagué la lámpara.


lunes, 23 de marzo de 2020

Las canciones más bellas del mundo / Una de ésas noches sin final





UNA DE ESAS NOCHES SIN FINAL
Letra: Javier Limón
Voz: Imma Cuesta

Una de esas noches sin final Me trae tu voz cada mañana Y otra vez me vuelve a despertar
suave rumor de tus palabras

Son tus labios dulces como un mar
de leche y miel, canela y cielo Y en tus ojos cada amanecer
parecer arder mi piel de fuego No puedo pensar vivir
sin el ancho de tu espalda
sobre mi sábana inquieta Mirándote sonreír cuando tu boca
se escapa para que yo me la beba

Cuando vuelva amanecer
otra vez te escucharé
decir mi nombre sin miedo Y otra vez te besaré
como besa ésta mujer
antes de decir... te quiero! Pasarán los siglos y quizá
seremos más lentos amando Seguro tardaremos más
en inventar nuevos abrazos Y el relieve sobre nuestra piel
será cruel desobediente Pero al alba yo te cantaré
la misma copla de amor valiente. No puedo pensar vivir
sin el ancho de tu espalda
sobre mi sábana inquieta Mirándote sonreír cuando tu boca
se escapa para que yo me la beba
Cuando vuelva amanecer
otra vez te escucharé
decir mi nombre sin miedo Y otra vez te besaré
como besa esta mujer
antes de decir... te quiero! Lerelerelele de decir te quiero Lerelerelere de decir te quiero De decir te quiero...




domingo, 22 de marzo de 2020

Triunfo Arciniegas / Diario / México lindo y querido


Cruz de madera
México, 2012
Fotografía de Triunfo Arciniegas

Triunfo Arciniegas
MÉXICO LINDO Y QUERIDO
22 de marzo de 2020

Hoy debía viajar y el coronavirus no nos permite salir ni a la esquina. Se supone que a medianoche estaría en México. Me esperaba un viaje maravilloso. Me instalaría en la capital pero visitaría Cuernavaca y Acapulco, Mazatlán y Culiacán. Estaba invitado a una feria del libro norteña. Un mes de dichas se fue a la basura. Dichas que el pudor me impide registrar en estas líneas.

El año pasado no fui a México y los asuntos pendientes se acumulan. Ya no me fascina tanto el país, allá ya no escribo como antes y la comida perdió su encanto. Tengo otros horizontes. Pero no puedo prescindir de México: me va bien. Siempre será México lindo y querido. Hace parte de nuestra cultura. Fue parte de la vida sentimental de nuestros padres: el cine y la música. Para mí mucho más la música que el cine. Y más que la música, la literatura. Y de todos sus escritores, Juan Rulfo, pasión eterna.

Llevo tres o cuatro días ordenando la biblioteca. Compré más tablas y ladrillos. En la ferretería me dijeron que la profesora había puesto a leer mis libros a los niños y terminé haciendo un trueque. El trasteo de libros me entretiene. La contemplación de lomos y tapas a veces es suficiente. Abrir un libro al azar y leer un subrayado, tropezar con un título olvidado o reafirmar el deseo de leer otro son parte de las ceremonias del lector.

Así que en vez de México, en estos días viajo por el inagotable mapa de mi biblioteca. Ya acabará la cuarentena. Ya volveremos a las calles.





sábado, 21 de marzo de 2020

Las canciones más bellas del mundo / Armando Manzanero / No sé tú




Lolita / No sé tú

Armando Manzanero
NO SÉ TÚ


Luis Miguel / No sé tú

(Video Oficial)


Armando Manzanero / No sé tú

Armando Manzanero

No sé tú
No sé tú Pero yo no dejo de pensar Ni un minuto me logro despojar De tus besos, tus abrazos De lo bien que la pasamos la otra vez No sé tú Pero yo quisiera repetir El cansancio que me hiciste sentir Con la noche que me diste Y el momento que con besos construiste No sé tú Pero yo te he comenzado a extrañar En mi almohada no te dejo de pensar Con las gentes mis amigos y las calles Sin testigos No sé tú Pero yo te busco en cada amanecer Mis deseos no los puedo contener En las noches cuando duermo Sin imsomnio yo me enfermo Me haces falta mucha falta No sé tú No sé tú Pero yo te busco en cada amanecer Mis deseos no los puedo contener En las noches cuando duermo Sin insomnio yo me enfermo Me haces falta mucha falta No sé tú



FICCIONES
Las canciones más bellas del mundo / Puñalada trapera
Las canciones más bellas del mundo / Barro tal vez
Las canciones más bellas del mundo / Amor perdido
Las canciones más bellas del mundo / Por qué ahora
Las canciones más bellas del mundo / "Bésame mucho" según Monsieur Periné
Las canciones más bellas del mundo / Joss Stone / The Love Me Had / El amor que tuvimos
Las canciones más bellas del mundo / Joss Stone / It´s A Man's World / Es un mundo de hombres
Las canciones más bellas del mundo / Joss Stone / You Have Me / Me tuviste
Las canciones más bellas del mundo / Joss Stone / Karma
Las canciones más bellas del mundo / Charles Aznavour /Nara Noïan / La bohème
Las canciones más bellas del mundo / Jacques Prevert / Ives Montad / Les feuilles mortes
Las canciones más bellas del mundo / Aretha Franklin / I say a little prayer
Las canciones más bellas del mundo /Aretha Franklin / Cinco canciones gloriosas
Las canciones más bellas del mundo / Aretha Franklin / Son of a Preacher
Las canciones más bellas del mundo / Aretha Franklin / Otis Redding / Respect
Las canciones más bellas del mundo / Elvis Presley / Are You Lonesome Tonight?
Las canciones más tristes de la historia, según Spotify
Las canciones más bellas del mundo / Little Richard / Lucille
Las canciones más bellas del mundo / Georges Moustaki / La Métèque
Las canciones más bellas del mundo / Marlene Dietrich / Milva / Lili Marleen
Las canciones más bellas del mundo / Chuck Berry / Johnny B. Good
Las canciones más bellas del mundo / Charles Aznavour / Hier encore
Las canciones más bellas del mundo / Chuck Berry / You Never Can Tell
Las canciones más bellas del mundo / Little Richard / Good Golly, Miss Molly
Las canciones más bellas del mundo / Can´t take my eyes off you
Las canciones más bellas del mundo / Joss Stone / The High Road
Las canciones más bellas del mundo / Frank Sinatra / Killing me Sofly
Las canciones más bellas del mundo / Frank Sinatra / Fly me to the Moon
Las canciones más bellas del mundo / Frank Sinatra / That´s Life
Las canciones más bellas del mundo / Sting / Shape of my Heart
Las canciones más bellas del mundo / Carlos Gardel / Por una cabeza

DE OTROS MUNDOS
LAS CANCIONES MÁS BELLAS DEL MUNDO

RIMBAUD




viernes, 20 de marzo de 2020

Triunfo Arciniegas / Diario / La felicidad como relámpago

René, Joseth, Amy y Barú
Cuatrovientos, 2020
Foto de Triunfo Arciniegas

Triunfo Arciniegas
LA FELICIDAD COMO RELÁMPAGO
16 de marzo de 2020


La felicidad, en mi vida, es un relámpago. La depresión, en cambio, puede durar meses. Alguna vez estuve jodido más de medio año. Era profesor entonces y había perdido una mujer amada.

Mantener el ánimo se parece a caminar sobre la cuerda floja. El mínimo descuido significa el abismo. Se cae fácil y rápido. Subir, por el contrario, si no se presenta un acontecimiento verdaderamente emocionante, como un premio literario o un encuentro amoroso, es una tarea dispendiosa, lenta e incierta.

Así que la felicidad viene de súbito y no demora más de un minuto. El último ramalazo fue esta mañana mientras lavaba los platos de la cena y pensaba en las visitas de anoche: René y los niños. El fogonazo desapareció y terminé de lavar los platos como si nada.

jueves, 19 de marzo de 2020

Casa de citas / García Márquez / La peste



Gabriel García Márquez
LA PESTE

Cuando José Arcadio Buendía se dio cuenta de que la peste había invadido el pueblo, reunió a los jefes de familia para explicarles lo que sabía de la enfermedad del insomnio, y se acordaron medidas para impedir que el flagelo se propagara a otras poblaciones de la ciénaga. Fue así como les quitaron a los chivos las campanitas que los árabes cambiaban por guacamayas, y se pusieron a la entrada del pueblo a disposición de quienes desatendían los consejos y súplicas de los centinelas e insistían en visitar la población. Todos los forasteros que por aquel tiempo recorrían las calles de Macondo tenían que hacer sonar su campanita para que los enfermos supieran que estaban sanos. No se les permitía comer ni beber nada durante su estancia, pues no había duda de que la enfermedad sólo se transmitía por la boca, y todas las cosas de comer y de beber estaban contaminadas por el insomnio. En esa forma se mantuvo la peste circunscrita al perímetro de la población. Tan eficaz fue la cuarentena, que llegó el día en que la situación de emergencia se tuvo por cosa natural, y se organizó la vida de tal modo que el trabajo recobró su ritmo y nadie volvió a preocuparse por la inútil costumbre de dormir. 

Gabriel García Márquez
Cien años de soledad