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domingo, 8 de noviembre de 2015

Casa de citas / Virgilio Piñera / Tres permanencias en Buenos Aires

Virgilio Piñera

Virgilio Piñera
TRES PERMANENCIAS 
EN BUENOS AIRES
Biografía

Mi primera permanencia en Buenos Aires duró de febrero de 1946 a diciembre de 1947; la segunda de abril de 1950 a 1954; la tercera de enero de 1955 a noviembre de 1958. Si doy tal precisión es por haber vivido diferente las tres etapas.

En la primera fui becario de la Comisión Nacional de Cultura de Buenos Aires; en la segunda empleado administrativo del Consulado de mi país; en la tercera el corresponsal de la revista Ciclón dirigida por José Rodríguez Feo. La economía de la primera etapa fue saneada; la de la segunda irrisoria; la de la tercersa desahogada.


Carlos Espinosa Domínguez
Virgilio Piñera en persona 
Edición del Centenario
Ediciones, La Habana, 2011, p. 128


sábado, 31 de octubre de 2015

Casa de citas / Virgilio Piñera / Tres cosas sucias

Virgilio Piñera

Virgilio Piñera
TRES COSAS SUCIAS
Biografía

No bien tuve la edad exigida para que el pensamiento se traduzca en algo más que soltar la baba y agitar los bracitos, aprendí tres cosas lo bastante sucias como para no poder lavarme jamás de las mismas. Aprendí que era pobre, que era homosexual y que me gustaba el Arte. Lo primero porque un buen día nos dijeron que "no se había podido conseguir nada para el almuerzo". Lo segundo, porque también un buen día sentí que una oleada de rubor me cruzaba el rostro al descubrir palpitante bajo el pantalón el abultado sexo de uno mis numerosos tíos. Lo tercero, porque igualmente un buen día escuché a una prima mía muy gorda que apretando convulsivamente una copa en su mano cantaba el brindis de "Traviata".


Carlos Espinosa Domínguez
Virgilio Piñera en persona 
Edición del Centenario
Ediciones, La Habana, 2011, p. 36


viernes, 30 de octubre de 2015

Casa de citas / Pablo Armando Fernández / Virgilio Piñera

Virgilio Piñera
Ilustración de Triunfo Arciniegas
Pablo Armando Fernández
VIRGILIO PIÑERA
Biografía

Virgilio poseía una personalidad contradictoria. Fue una persona noble, bastante ingenua, que no tiene mucho que ver con ese personaje terrible y diabólico que algunos han querido presentar. En una oportunidad en que charlábamos sobre grandes anhelos, me dijo: "Lo que yo más he deseado en la vida es encontrar a alguien que me dijese: Espérame dentro de cinco años en el banco de este parque, y que al cabo de cinco años yo fuera al parque y lo hallara sentado en el banco esperándome". Ahí comprendí su infinita necesidad de cariño. 

Carlos Espinosa Domínguez
Virgilio Piñera en persona 
Edición del Centenario
Ediciones, La Habana, 2011, p. 222


jueves, 29 de octubre de 2015

Casa de citas / Cabrera Infante / Virgilio Piñera

Virgilio Piñera
Guillermo Cabrera Infante
VIRGILIO PIÑERA
Biografía

Hay que decir que Virgilio, primero en Revolución y después en Lunes, no sólo encontró su nicho, sino que por primera vez en su vida pudo vivir de lo que escribía. Es decir, era, a pesar de las persecusiones que sufrió en el pasado, un verdadero profesional. En Lunes tuvo luego una sección para él solo ( "A partir de cero"), y más tarde fue editor de Ediciones R, que fundó Lunes en 1960. Virgilio era querido por todos en Lunes y en el área de Revolución que importaba, como eran Franqui y Mateo. Franqui, inclusive, se arriesgó a ir a la cárcel y trató de hacer ver a Virgilio que en Cuba peligraba no sólo su trabajo sino también su libertad. Ocurrió en París en 1965, en la pobre habitación de un hotel de tercera en la Porte Maillot, y yo estaba presente. Cuando Franqui le dijo que iban a realizarse redadas de homosexuales que dejarían bien atrás a "La Noche de las Tres Pe" (putas, proxenetas y pederastas), Virgilio se echó a llorar y le comentó que no podía vivir fuera de Cuba, que ya lo había intentado cuando era joven y no pudo, menos podría ahora de viejo. Y regresó a Cuba, no a las UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción), pero sí a un destino peor que la muerte para un escritor: el olvido.

Carlos Espinosa Domínguez
Virgilio Piñera en persona 
Denver, Colorado, Térmido Editorial, Colección Ideas, páginas 171-172