James Ellroy, en Valencia en mayo de 2022.EUROPA PRESS NEWS (GETTY IMAGES)
James Ellroy, en Valencia en mayo de 2022.EUROPA PRESS NEWS (GETTY IMAGES)
Novela que cierra la trilogía iniciada con Ciudad en llamas y continuada con Ciudad de los sueños, ambas protagonizadas por Danny Ryan, el particular Eneas con el que el autor de El poder del perro ha decidido poner fin a su carrera literaria. El envite, por tanto, era enorme y durante las primeras 100 páginas asistimos a una presentación del estado de la cuestión: sirve para que se pueda leer independientemente de las otras y para que el lector entienda algo: de la mafia no se sale, el pasado siempre vuelve, la ambición desmedida exige decisiones al mismo nivel. Es divertido ver cómo Winslow extiende el catalejo y mira los escombros de las anteriores entregas: familias destrozadas, vidas destrozadas, mafiosos retirados o desorientados, odio a raudales. Pero todo esto tiene que encontrar un sentido y lo hace con la aparición de Regina Moneta, agente del FBI que odia a Ryan, y con razón. Y, sin embargo, el lector va con el antihéroe (el más legal de los malos, el más guapo, el más listo, el más intenso también) y eso es mérito de Winslow. Cuando el desastre inevitable llega el ritmo acelera de forma tan natural… Y ahí todos pagan, casi todos mueren, todos sufren. Es tan bueno, que le podemos perdonar el epílogo consolador y reparador. Una despedida por todo lo alto. Gracias, Mr. Winslow.