Mostrando entradas con la etiqueta Casa de citas / Socorro Oliveros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Casa de citas / Socorro Oliveros. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de junio de 2022

Casa de citas / Socorro Oliveros / La calumnia del machismo

 

Rodolfo Oliveros y Socorro Hernández



Socorro Oliveros
LA CALUMNIA DEL MACHISMO

SEMANA: ¿Quién manda en su casa?

Susana Oliveros: Yo.

SEMANA: Si usted manda en su casa, ¿de dónde sacan que él es machista?

Susana Oliveros: El que dijo eso es un idiota, él de machista no tiene nada. Yo me casé con él a los 19 años y siempre he tenido mi lugar. Rodolfo siempre ha estado rodeado de mujeres y les tiene un aprecio muy grande. A mí me mandan fotos de él con muchas mujeres al lado, lo quieren mucho, lo aceptan por su forma de ser y porque es muy respetuoso. En su Alcaldía, la mayoría eran mujeres, en su empresa ocurre igual, en la campaña. Le cuento una infidencia: cuando la familia va a la finca los fines de semana, él es quien cocina, el que hace los asados y sirve la mesa. Yo quisiera saber más de cocina porque él me gana cocinando.

El impresionante relato de Socorro Oliveros, esposa de Rodolfo Hernández, sobre la desaparición de su hija


Casa de citas / Socorro Oliveros / Rodolfo

 

Rodolfo Hernández


Socorro Oliveros
RODOLFO

Yo tenía un amigo con el que salía, era un ingeniero, me gustaba mucho, pero no éramos novios. Un día me invitó a un paseo a conocer un trapiche. Llegamos a la finca y era la casa de los papás de Rodolfo. Fuimos a la piscina, pero no tenía agua. Llegamos a un río que estaba cerca y luego terminamos bailando en un sitio, Rodolfo con su amiga y yo con mi amigo. Desde ese día él me empezó a buscar y a hablar.

Empezó a buscarme, a llamarme y me invitó a comer. A mí, al comienzo, no me cayó muy bien porque me parecía grosero. Era mal hablado, así como es hoy, tenía 23, 24 años. Cuando empezamos a charlar, yo le dije que por qué era tan grosero, pero él lo tomaba con diversión, como un juego. Es su forma de ser. Sin embargo, desde que lo conocí lo vi como un hombre demasiado inteligente, visionario y con futuro. Cogía una hoja y me pintaba sus objetivos, las carreteras, las obras que quería construir. Yo les contaba a mis papás, y ellos, al principio, no eran muy gustosos de él, pero terminaron amándolo. Tengo seis hermanos, de ellos tres mujeres. En la época, recuerdo, el comedor era de los sitios especiales en la casa y, cuando Rodolfo llegaba, mi papi se levantaba de su sitio en la mesa y le daba su lugar. Era un signo de mucha admiración.

El impresionante relato de Socorro Oliveros, esposa de Rodolfo Hernández, sobre la desaparición de su hija






Casa de citas / Socorro Oliveros / Rodolfo y el caballo


Susana Oliveros


Socorro Oliveros
RODOLFO Y EL CABALLO


SEMANA: ¿Y cómo así que él le regaló un caballo?

Socorro Oliveros: Sí, porque nos ennoviamos. Él hizo una carretera en Santander y el día que la inauguró le regalaron un caballo. Él tenía una yegua, y el caballo me lo regaló. Le cuento que él me conquistó más que todo por el caballo porque yo tenía como 18 años y sentí que ese animalito nos unió mucho. Yo empecé a ir a la casa finca de su familia todos los fines de semana a ver el regalo, a limpiarlo y montarlo.

SEMANA: Era la excusa perfecta para ver al ingeniero mono y de ojos claros…

Socorro Oliveros: Sí, claro, empezamos a salir, éramos afines en muchas cosas. No duramos ni un año de novios. Es más, a mí me tumbó el caballo y me fregó la rodilla (risas). Un día, Rodolfo, al verme con las muletas y al escuchar que mi padre le decía “casi me mata mi hija”, me afirmó: “Sabe qué, casémonos”. Lo hizo como para arreglar el lío de la tumbada del animal. Casi me caso con muletas.

El impresionante relato de Socorro Oliveros, esposa de Rodolfo Hernández, sobre la desaparición de su hija