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miércoles, 10 de junio de 2026

Mi lista / Las diez grandes obras de la literatura



Mi lista
LAS DIEZ GRANDES OBRAS DE LA LITERATURA


001
En busca del tiempo perdido
de Marcel Proust

002
Don Quijote
de Miguel de Cervantes

003
Cien años de soledad
de Gabriel García Márquez

004
Madame Bovary
de Gustave Flaubert

005
La novela de Genji
de Musaraki Shikibu

006
Pedro Páramo
de Juan Rulfo

007
La carretera
de Cormac McCarthy

008
La metamorfosis
de Franz Kafka

009
Lolita
de Vladimir Nabokov

010
Drácula
de Bram Stoker


domingo, 31 de mayo de 2026

Triunfo Arciniegas / Pecados




Joop Moesman (1909-1988)
The Rumour, 1941


Triunfo Arciniegas
PECADOS

1

Una mujer salió desnuda a la calle y quienes la miraron, hombres y mujeres, fueron condenados a muerte.

2

Apedrearon a la mujer y volvieron a casa a esconder sus propios pecados.

3

Una voz le ordenó a Abraham matar a su hijo y nadie se lo impidió.


30 de marzo de 2026





lunes, 18 de mayo de 2026

Triunfo Arciniegas / Míster Tigre, de Davide Cali y Miguel Tanco




Triunfo Arciniegas
MÍSTER TIGRE
17 de mayo de 2026

De los 188 libros que traje de la Filbo 2026 hay uno especial, muy especial, Míster Tigre, de Davide Calí y y Miguel Tanco. Un álbum para niños editado por Cataplum y traducido por Maité Dautant.

domingo, 10 de mayo de 2026

Días de caza 7 / Bogotá, 9 de mayo de 2026


DÍAS DE CAZA 7

Bogotá, 9 de mayo de 2026

Masters of Drawing
Tormod Haugen / Una misión peligrosa
Peter Steinbach / Benni no habla
Sempé / Goscinny / Los recreos del pequeño Nicolás
Peter Härtling / Cuentos de la guerra y otros relatos
Toni Ungerer / Emil

***

Antonina Valentín / Goya
Naipul / Un camino en el mundo
Willem Frederik Hermans / No dormir nunca más
Leonardo Padura / Aquellos estaba deseando ocurrir
Almudena Grandes / Castillos de cartón
Darin Strauss / Más me duele a mí
Hugh Prather / The little book of letting go
Dan Brown / Inferno

***

Rafael Alberti / La arboleda perdida
Pedro Juan Gutiérrez/ El nido de la serpiente
Álvaro Pombo / La fortuna de Matilda Turpin

***

Gianni Rodari / Los enanos de Mantua
Bernardo Atxaga / Memorias de una vaca
Jon Scieszka / Los caballeros de la mesa de la cocina
Juan Muñoz Martín / Fray Perico y su borrico
Isol / Tener un patito es útil

viernes, 8 de mayo de 2026

Días de caza 6 / Bogotá, 7 de mayo de 2026



Días de caza 6
Bogotá, 7 de mayo de 2026

Gabriel García Márquez / El general en su laberinto
Alberto Salcedo Ramos / De un hombre obligado a levantarse con el pie derecho
Mette Norgaard / El patio feo se va a trabajar
Norma Manea / El té de Proust

***

Álvaro Mutis / La nieve del almirante
Álvaro Mutis / Álbum de Maqroll El Gavillero
Juanita Samper / María Félix, María bonita. María del alma
J.J. Junieles / El amor también es una ciencia

***

Manuel Hidalgo / Otro final
Stevenson / La isla del tesoro
Philipe Lechermeir / Rébecca Dautremer / El diario secreto de Pulgarcito

***

Anónimo / Kamasutra y Ananga Ranga
Anónimo / Lazarillo de Tormes
Sofi Oksanen / Las vacas de Stalin
Sófocles / Edipo rey
Cuentos de fantasmas

***

Pilar Molina Llorente / La visita de la condesa
Carlo Collodi / Las aventuras de Pinocho
Natsiki Kizu / Given
Lucho Rodríguez / Abrazo

miércoles, 6 de mayo de 2026

Días de caza 5 / Bogotá, 6 de mayo de 2026




DÍAS DE CAZA 5
Bogotá, 6 de mayo de 2026

Christian Mauro / In the Act
John le Carré / una verdad delicada
Elia Kazan / Los asesinos
Gabriel Fonnegra / Gramática Simpática
Opuestos / Opposites
Fernando Ávila / Cómo se escribe
Ivor Culler / El desayuno
Chris van Allsburg / El higo más dulce
Stevenson / Kidnapped
Jaime Manrique / Nuestras vidas son los ríos
El nuevo cuento latinoamericano
Juan Francisco Ferré / El Rey del Juego
The Scriptures
Bécquer / Rimas
Graham Green / Brighton Rock
Vamos a recuperar muebles

***

Einar Turkowski / La montaña
Si ves un monte de espumas y otros poemas
Alfredo Gómez Cerda / El mago del paso del subterráneo
Manual de redacción

***

Philip Pullman / La materia oscura
Perrault / Roberto Innocenti / La cenicienta
Darin Strauss / Chang y Eng
Ivar Da Coll / Pies para la princesa
Rafael Rivero Oramas / El mundo de Tío Conejo
George Simenon / Tres habitaciones en Manhattan

martes, 5 de mayo de 2026

Días de caza 4 / 3 de mayo de 2026

 


DÍAS DE CAZA 4
3 de mayo de 2026


Maggie O’ Farrell / La distancia que nos separa
Maya Angelou / Ya sé por qué canta el pájaro enjaulado
Beatrice Alemagna / Mi amor
Oscar Pantoja / Rulfo, una vida gráfica

***

Gisèle Pelicot / Himno a la vida
Bukowski / La enfermedad de escribir
Ariana Harwicz / Perder el juicio
Héctor Abad / Ahora y en la hora
Visitar el Louvre
Patricia Highsmith / Pequeños Cuentos misóginos
Tomás González / Vista del abismo
Ida Vitale / El abc de Byobu

***

Caravaggio
Jim Carrie / Recuerdos y desinformación
Jaime Salinas / Cuando editar era una fiesta
Juan Fernando Merino / Hijos del trueno
Juan Antonio Rosa y Darío Jaramillo / Del ojo a la aguja
Las Mujeres de Obregón (4)
Stevenson / La flecha negra

***
El artista de acrílico y Gouche
Cómo dibujar en perspectiva
Así se dibuja
Así se compone un cuadro
Así se pinta con aerógrafo

Días de caza 3 / 1 de mayo de 2026

 



DÍAS DE CAZA 3
1 de mayo de 2026

Voces que te han cantado

Kamasutra

Leonardo Padura / Agua por todas partes

Alberto Montt / Solo necesito un gato

 Canizalez / Qué miedo la noche, Jaguar

Akimo Yoshida / Banana Fish

David Toscana / El ejército ciego

Pedro Mairal / La uruguaya

Nona Fernández / Marciano

Eudora Welty / Cuentos completos

Taiye Selasi / Lejos de Ghana

Florence Knapp / Los nombres

Hiromi Kawakami / Bajo el ojo del gran pájaro

***

Jon Klassen / Tu bosque

Jon Klassen / Tu isla

Jon Klassen /  La calavera

viernes, 1 de mayo de 2026

Darío Jaramillo Agudelo / Las batallas de Rosalino, de Triunfo Arciniegas





Darío Jaramillo Agudelo
Triunfo Arciniegas
Las batallas de Rosalino
(Enlace Editorial) 


Con Las batallas de Rosalino Triunfo Arciniegas ganó el premio Enka de 1989. Era un desconocido y éste es su primer libro, dato que se vuelve relevante al leerlo ahora, pues es asombroso que un estilo tan rico, tan recursivo, una imaginación tan, pero tan desbordante correspondan a lo que es un primer libro, casi siempre notoriamente tímido, hasta torpe a veces. Pero no, éste es un hermoso libro que resulta la mejor prueba que existe para un libro destinado a lectores de alrededor de diez años de edad. Esa prueba es paradójica: lo que muestra que un libro para niños es bueno es que un lector adulto lo lea con deleite, con placer. Y eso ocurre aquí, con Las batallas de Rosalino.
 
La edición que leo es reciente y trae dos regalos de excepción, uno es un texto del mismo Arciniegas datado en 2002 que refiere a la elaboración de este libro: “escribí de una sola sentada la primera versión en Meissen, un barrio del sur de Bogotá en 1988. Una noche me despertaron las mujeres de la casa porque se habían entrado los ladrones y como era el único hombre en ese momento, me correspondía enfrentar el peligro, me armé con una escoba y, seguido por las temblorosas mujeres, esculqué todos los rincones de los tres pisos. ‘Que no haya nadie, que no haya nadie’, me decía. Por fortuna no había nadie. Amanecimos conversando en la sala (...) cuando… mis amigas… se fueron a dormir, entones me senté a trabajar en una idea que me rondaba desde el año anterior, dichoso porque había salvado las doncellas de los peligros de la noche. Escribí durante más de treinta horas sin parar. Durante el día sólo hacía una pausa para bajar a comer, pero durante la noche ya no había necesidad. El rumor de la máquina inundaba la casa. ‘Anoche dormí tan tranquila sabiendo que usted estaba despierto’, me dijo una de las mujeres”. Cuenta que el personaje principal es un herrero, como su padre, y cuenta que en los catorce años que llevaba el libro escrito hizo veinticuatro versiones distintas de Las batallas de Rosalino.

La historia que cuenta está resumida en el capítulo 2: Rosalino “se hizo famoso por las tres grandes batallas y la naturaleza de los tres terribles contendores: el zancudo que horrorizaba a las pulgas, la bruja que perseguía al gato y el dragón de Chíchira que robaba muchachas. Los bandidos hacían y deshacían en su reino. Ya casi no quedaban pulgas en el vecindario; el zancudo, que se creía invencible. De la bruja, gorda y melindrosa, se decía que solo se alimentaba con caldo de gato negro. Ya casi no quedaban gatos en el vecindario. Y, en cuanto al dragón, no respetaba muchacha bonita, ojalá fuese negra y de pasito tun tun”.

Mi personaje favorito de Las batallas de Rosalino es Clodoveo Tatatá, el árbol, sí, un árbol, que está en la casa de Rosalino: “Clodoveo, el árbol que sombrea la casa de Rosalino, se estremece y suspira su cosecha de pájaros. Por la ventana espía la ceremonia matutina del maestro, que se endereza entonces para evitarse la joroba aunque hace como setenta años que nació. Pero ‘es mejor prevenir que lamentar’, Clodoveo, corazón de pájaro, se estira hacia allá, al otro lado de la casa, como anhelando otros aires. Temblor de hojas en la música del viento. Lamenta que no sea domingo, cuando Rosalino descabeza una siesta debajo de la conversación de los pájaros, y suspira: ‘el que a buen árbol se arrima, buen sombra lo cobija’. Clodoveo, repleto de pájaros y hojas multicolores, se siente nube, viento, pájaro, estremecido por un pensamiento todavía mejor: ‘el que con pájaros anda, al fin vuela’. Clodoveo entonces, tan tierno, parece flotar: se come los pájaros, la casa, los tréboles. Se come las nubes que pasan, el viento perfumado, los caminos, y es feliz hasta las mismas raíces. La tierra se endulza y la savia es pura miel. Se dicen cosas de Clodoveo Tatatá, el árbol que sombrea la casa de Rosalino, la más bonita de Monteadentro. Que de noche viaja a otros países con su cosecha de pájaros. Que se pone de camisa una nube gris y se pinta bigotes, habla lenguas extrañas y las hojas se alborotan como borrachas. Que a medianoche baila junto a la luna y al amanecer se queda quieto en su lugar de siempre, lleno de viento y música. Eso se dice de Clodoveo Tatatá”.


Darío Jaramillo Agudelo / Muertas de amor, de Triunfo Arciniegas

 



Triunfo Arciniegas, Muertas de amor (Tusquets) 

Dije alguna vez que la manera de medir la calidad de un texto para niños es que los adultos lo disfruten con placer. Añado, sí, que si esta ley es atinada, su inversa no lo es: hay textos para adultos que aburrirían a un niño porque se refieren a temas que no son parte de la vida de los niños. Precisamente cuando un individuo –¡o una individua!– comienza a interesarse en el amor físico, en el sexo, esto significa que ha dejado de ser niño.
Pero no dudo de que un individuo –¡o una individua!– disfrutará enormemente de Muertas de amor. Aquí el amor no es precisamente un sentimiento, una forma de la nostalgia o el título de un bolero lleno de infelicidad y suspiros. No. El amor es una actividad física, una forma de actuar de los cuerpos desnudos casi siempre de a dos, pero no necesariamente. El amor no es un sentimiento, no se siente, sino que el amor se hace. El amor es Eros. Y a él se puede llegar por cualquier sinsentido. O por cualquier sentido, por ejemplo el olfato: en el primer cuento la voz narradora es la de una chica, casi una niña, que comienza diciendo: “mamá cree que todavía soy virgen. Sabe muy pocas cosas de su niña linda. Sabe de las visitas del vampiro y los botones de mis senos, pero no imagina que el olor de un hombre me atrapó en el mercado (...). Pasó por mi lado y su olor me impregnó cuando ni siquiera había visto su cara. Levanté los ojos porque era más alto y vi sus bigotes espesos, sus cejas despeinadas, su nariz colorada, y el olor no me dejó pensar. Me gustó el hombre, calculé que me llevaba por lo menos veinte años aunque todavía no era viejo”. Lo huele, lo quiere seguir oliendo, y ese olor la lleva al deseo y el deseo a la cama. Muchas páginas más adelante, otros son los personajes pero reaparece el olor. El tipo es un poeta que le escribe a ella un poema en sus nalgas: “el más breve, aunque tengo espacio de sobra. Qué loco. Ese hombre olía a bosque, sabía a bosque. Su olor permanecía en mi piel durante días. Me embadurné con su sustancia en ese bendito hotel de la frontera”.

Los –y las– protagonistas de los cuentos saltan de cuento a cuento, lo que –en este caso– quiere decir que saltan de cama a cama. Todo es fiesta, todo es rumba, lo que es mismo que decir que todo es tiempo presente, sin pasado de arrepentimientos, sin futuro de promesas, todo es ahora y es rumba, hasta los entierros: “era lo menos parecido a un entierro. Una parranda de locos fuera de carnaval. Arrastramos a medio mundo. Íbamos bailando, cantando, quemando pólvora, por calles polvorientas y destartaladas, de cantina en cantina. Coplas obscenas contaban la vida de Roberto. En algún momento tuvimos que devolvernos, aunque no recordábamos bien por dónde habíamos venido, porque alguien olvidó que se nos había olvidado el cajón. Entre tanto desorden, los de adelante pensamos que el cajón venía atrás, y los de atrás pensaron lo contrario”.

Lo esencial es el contacto físico, insaciable, total: “volvimos a tirar, volvimos al café y las películas. La lamí toda y seguí sediento. Mordí sus nalgas, mordí sus teticas. Mordí sus labios. Esculqué con mi lengua ansiosa todos sus agujeros. Le pedí que trajera sus cosas, pocas, por cierto, y que viviéramos juntos de tiempo completo”.

Hay cuentos que suceden en Bogotá o en Medellín, o en Venezuela, pero la mayoría se localizan en una geografía que va de Pamplona a Málaga. Está también San José, que debe corresponder a San José de Cúcuta. Hay lugares, de ese mismo entorno, que se nombran como Lejanías, como Sacramento, o como Numancia, donde “supe de un hombre que se arrancaba la cabeza por las mañanas y la llevaba al mercado en una cesta de mimbre”. Ah, y hay un cronista que aparece en algunos cuentos sin nombre de pila, sólo con su apellido, Arciniegas, que no se priva de hacer alusiones literarias o de exhibir, aquí otra de sus virtudes, un formidable y desopilante sentido del humor.

Darío Jaramillo Agudelo
GOZAR LEYENDO
Abril de 2026

Darío Jaramillo Agudelo / Noticias de la niebla, de Triunfo Arciniegas

 





Darío Jaramillo Agudelo


Abril de 2016

Triunfo Arciniegas, Noticias de la niebla (Pluma de Mompox) 

El aforismo, el poema breve, el cuento corto: he aquí tres géneros que son parientes entre sí. Cuentan con pocas líneas para producir una explosión, una eclosión, un cambio inesperado, un asombro por estrenar. Y Triunfo Arciniegas (Málaga, Colombia, 1957) es un escritor especialmente dotado para los tres –aforismo, poema o cuento breve–, como lo muestran los muy poéticos textos de este libro suyo casi secreto, en el que aparecen los muy divertidos, muy significativos juegos de palabras “en coitos circuitos me electroputas” al lado de hermosas historias de poco más de una sola línea: “al brincar, la sombra del caballo se engarzó en el alambre de púas de la cerca, donde permaneció hasta desteñirse”.
Colombia es tierra de minicuentos y a ello han contribuido de manera significativa Guillermo Bustamante y Harold Kremer, quienes hace años dirigen la publicación –ahora virtual– llamada e-Kuóreo, en la que han aparecido –ellos cuentan su cuenta– 2.125 cuentos. Pasearse por esa página es una dicha. Y en ella aparece Arciniegas con algunos de los cuentos de Noticias de la niebla. Observando lo bien que escribe, observando el dominio que tiene de varios géneros, no dudo en reconocer a Triunfo Arciniegas como uno de los más notables escritores colombianos de hoy.

Gozar leyendo

viernes, 6 de marzo de 2026

Triunfo Arciniegas / Las manos de Demi Moore

 



Triunfo Arciniegas
LAS MANOS DE DEMI MOORE
5 de marzo de 2026

Sólo las manos de Demi Moore delatan sus 63 años. Al parecer, no las trabajó el cirujano. Me espanta esta mujer, ahora tan esquelética y empeñada en conservar la esquiva juventud, con las senos como dos pelotas adheridas a las costillas y su boca como una reciente herida del cuchillo. He leído montones de alabanzas, pero nadie menciona al cirujano ni la cantidad de dinero que se requiere para mantener “la belleza”, esa monstruosidad de nuestro tiempo. 

Ya se cumplieron más de cien años de una de las profesiones más rentables de estos tiempos de vanidad, la cirugía plástica, un ejercicio que arrancó con los horrores de la Primera Guerra Mundial. En un principio se trató de remendar un rostro destrozado por las balas, y luego de perpetuar una belleza herida por los años.

En la alfombra roja, con sus productos, deberían desfilar los artesanos, los millonarios cirujanos. Pero ni siquiera los mencionan. Ningún periodista se atreve a preguntar a quién le pertenece esa nariz ni quién moldeó esos pómulos o quién extrajo los kilos de grasa.

En diez o veinte años, si la vida se lo permite, con las futuras cirugías, Demi Moore mantendrá la apariencia, pero se moverá como vieja. Tendrá el caminado de todos los octogenarios. Hasta el momento no se puede hacer nada para mejorar el esqueleto.

Hasta el momento. Toda cambia ahora con una velocidad vertiginosa.

No hay duda que el hombre alcanzará la eternidad, pero sólo la disfrutarán quienes tengan el dinero necesario.


viernes, 13 de febrero de 2026

El sueño americano



EL SUEÑO AMERICANO

Querida madre, por fin, el sueño americano. Fui uno de los árboles del espectáculo de Bad Bunny. Tuve que oírlo cantar una y otra vez sus pendejadas porque ensayamos más de una semana. Pero pagaron bien. Mucho mejor que cuando vendía empanadas en las afueras del estadio y vomitaba fuego en los semáforos. Nos divertimos más que el mismo público y me puse al día con el alquiler. Parece que Ricky Martin va a necesitar florecitas muy pronto. Deséame suerte, madrecita. Te extraño mucho. Un beso de tu hijo que tanto te quiere.












domingo, 1 de febrero de 2026

Triunfo Arciniegas / Un payaso en la presidencia




Triunfo Arciniegas
UN PAYASO EN LA PRESIDENCIA
31 de enero de 2026

Patán, grosero, blasfemo, payaso, así llamó a Petro un ofendido cura en una iglesia, y con razón, porque el presidente intergaláctico con ínfulas de teólogo se metió en una zona vedada, la fe. Uno tiene la libertad de creer o no, pero también la obligación de respetar las creencias ajenas.

Sabemos que considerar mujeriego a Cristo es una más de las burradas de Petro, quien el mismo día afirmó con desfachatez que se vive mejor en La Habana que en Miami y que en la cama es inolvidable. Patético. Quienes siguieron el discurso o vieron algunas partes, recordarán su paradito en una sola pierna y con la punta del otro pie tocando el piso, como si fuese un actor o un modelo cuando no es más que un payaso ridículo.

Una burrada que le duele a la gente. Petro se acostumbró a ofender. Pelea con medio mundo y cosecha enemigos sin compasión. Su necesidad de hacerse notar es tan terrible y su ego del tamaño de una catedral. En fin, qué más se puede esperar una persona miserable y absolutamente infeliz.






domingo, 26 de octubre de 2025

Siete libros que valen la pena

 



LEER

No desperdicie su vida leyendo obras mediocres. Acá no se trata de nacionalismo o feminismo. La vida no alcanza sino para las exquisiteces, sin caer en las trampas de la publicidad ni en los descarados elogios de las casas editoriales, que pretenden presentar como manjares los libros más insulsos.

Ya no estamos en el bachillerato, donde profesores que nunca leían nos obligaban a leer libros destinados al olvido. Una cosa es la historia de la literatura y otra los libros que valen la pena.

Si un libro no lo convence, déjelo. No hay que leer un libro porque está de moda o porque se trata de una novedad. Leer no es una obligación. Es un placer.


T. A.


SIETE LIBROS QUE VALEN LA PENA

Un verdor terrible

Un verdor terrible

Benjamín Labatut
Editorial Anagrama

Una de las grandes revelaciones literarias de esta década desde que Librotea echó a andar es el chileno Benjamín Labatut, capaz de hacernos llegar la vida y los hallazgos de los científicos cruciales del siglo XX de una manera a la vez profunda y accesible. Un verdor terrible, la novela con la que se dio a conocer, ha sido recomendada por autores tan diferentes como Paolo Giordano, Gioconda Belli, Juan José Millás o José Carlos Somoza, pero son muchos más si sumásemos los que también han recomendado su más reciente MANIAC.


Hamnet

Hamnet

Maggie O'Farrell
Libros del Asteroide

A veces surgen libros que comienzan a crecer gracias al poder de la recomendación hasta convertirse en obras aclamadas. El caso de Hamnet, de Maggie O’Farrell, es uno de ellos. La novela en la que nos narra la historia del hijo fallecido de William Shakespeare y su esposa tiene todo: sorpresa, una recreación brillante y, sobre todo, una forma de narrar que cala hasta los huesos. Rosa Montero, Elia Barceló o el mismo Pedro Sánchez fueron algunos de los inspiradores que se dejaron seducir por él.


Nuestra parte de noche

Nuestra parte de noche

Mariana Enriquez
Editorial Anagrama

En esta década hemos visto como numerosas autoras, en especial desde latinoamérica, parten desde la literatura de terror para explicar el mundo actual. Entre ellas, el éxito más notable fue el de Mariana Enriquez, que con Nuestra parte de noche consiguió a la vez una novela de culto y un long seller que no para de agotar ediciones. Sociedades secretas, casas encantadas y, de fondo, la historia reciente de Argentina.


Temporada de huracanes (Mapa de las lenguas)

Temporada de huracanes (Mapa de las lenguas)

Fernanda Melchor
Random House


Cruda, dura y que te sumerge en su mundo, la novela de Fernanda Melchor es una de las pruebas del gran estado de salud de la literatura latinoamericana reciente. A nosotros nos la recomendaron Guillermo Arriaga, Luisgé Martín o Gustavo Rodríguez.


Apegos feroces

Apegos feroces

Vivian Gornick
Editorial Sexto Piso


La autoficción, que ha ido perdiendo fuelle desde 2015 hasta ahora, sin embargo nos ha dejado grandes obras. Una de ellas tiene que ver con las relaciones entre madres e hijas, lo que las separa y lo que las une. La obra de Vivian Gornick ha sido crucial para muchos escritores recientes, como nos contaron Elvira Lindo, Piedad Bonnett o Rodrigo Muñoz Avia.


Las malas

Las malas

Camila Sosa Villada
Tusquets Editores S.A.

La dureza con la que vive todo un colectivo, contada con profunda humanidad. En Las malas, Camila Sosa Villada pone la luz sobre la vida en los márgenes para reivindicar el valor de la comunidad. Bárbara Blasco, David Uclés o Laura Alcoba lo refrendan.


El infinito en un junco

El infinito en un junco

Irene Vallejo y Irene Vallejo
DEBOLSILLO

Uno de esos fenómenos editoriales insólitos: un ensayo ambicioso y extenso que se lee como un best seller, y que acaba siéndolo. La obra de Irene Vallejo sigue ganando lectores con su historia de la transmisión de la palabra escrita, y tiene a Dolores Redondo, Rosa Montero o Sergio del Molino como algunos de sus grandes admiradores.


Lucía Rojas
Librotea
5 de octubre de 2025