Ernesto Che Guevara
HOMOFOBIA
Hoy, 17 de mayo, por mandato del la ONU desde el 2004, el mundo occidental celebra el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia. Se llenan las redes de discursos sobre inclusión, diversidad y empatía.
Sin embargo, en una de las mayores muestras de esquizofrenia ideológica y patética ignorancia, muchos de esos mismos defensores de los derechos LGBTQI marcharán hoy o celebrarán la fecha usando una camiseta con el rostro de Ernesto "Che" Guevara.
¡Es el equivalente histórico a que un judío marche con una esvástica en el pecho!
Hoy en #ElMatarrelatos, por puro honor a la verdad y para demoler la hipocresía de cierta izquierda de cafetín, vamos a destrozar ese póster. Te voy a contar cómo el "héroe" trataba realmente a los homosexuales, basándonos en una anécdota brutal narrada por el gigante de la literatura cubana Guillermo Cabrera Infante en su libro "Vidas para leerlas".
1. EL ESCENARIO: LA EMBAJADA EN ARGELIA
El Che Guevara se encontraba en Argelia en una visita oficial. Revisando la pequeña biblioteca de la embajada cubana, el argentino se topó con un verdadero tesoro literario: el Teatro completo de Virgilio Piñera, uno de los escritores y dramaturgos más brillantes en la historia de Cuba. Virgilio, además de ser un genio de las letras, era abiertamente homosexual.
2. LA EXPLOSIÓN HOMOFÓBICA
¿Qué hizo el "culto" y "empático" revolucionario al ver la obra de su compatriota? Cabrera Infante lo describe a la perfección: el Che sacó el libro como para hojearlo, pero inmediatamente se giró hacia el embajador (un comandante de menor rango) y le espetó con asco y veneno:
—“¡Cómo tienes el libro de este maricón en la embajada!”
3. EL MACHISMO COMO POLÍTICA DE ESTADO
Sin decir una palabra más, el Che Guevara lanzó el tomo violentamente al otro extremo del cuarto, estrellándolo contra la pared "como un huevo huero que era purulento, virulento".
El embajador, muerto de miedo ante la furia del matón, se disculpó por su "error" y agarró la obra maestra de Piñera para echarla directamente al cesto de la basura.
Como bien sentenció Cabrera Infante, esto no fue un simple exabrupto; fue un ataque de "machismo como manifestación política".
Para el Che, la genialidad literaria no valía nada; si eras homosexual, eras una aberración que debía ser estrellada contra la pared y tirada a la basura.
DE LA PARED A LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN
Esta anécdota es el reflejo exacto de la ideología que él y Fidel Castro implantaron en Cuba.
Esta misma homofobia de Estado fue la que poco después se materializó en las infames UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción): verdaderos campos de concentración donde el castrismo encerró a miles de jóvenes homosexuales bajo el lema fascista de "El trabajo los hará hombres".
El Che no solo tiraba libros; construía cárceles para "maricones". Algo en lo que fue el pionero en Cuba cuando en 1960 mandó y supervisó la construcción del infame primer campo de concentración castrista ubicado en la pinareña península de Guanahacabibes.
LA ESTAFA DE LA "NUEVA IZQUIERDA" (La tesis Laje-Márquez)
Si el comunismo odiaba, estrellaba libros y encarcelaba a los homosexuales, ¿por qué hoy el movimiento LGBT idolatra al Che?
No es solo ignorancia, es ingeniería social. Como explican magistralmente Agustín Laje y Nicolás Márquez en su obra "El Libro Negro de la Nueva Izquierda", cuando el marxismo clásico fracasó económicamente y el obrero se negó a hacer la revolución, la izquierda quedó huérfana de seguidores.
Para sobrevivir, mutaron.
Diseñaron una "guerra cultural" y crearon nuevos sujetos revolucionarios. Secuestraron cínicamente a los movimientos feministas y, sobre todo, a la comunidad LGBTQI, usándolos como nueva "carne de cañón" para destruir a Occidente desde adentro.
El nivel de lavado de cerebro es tan perfecto y maquiavélico, que lograron que algunas de las antiguas víctimas de las UMAP marchasen años más tarde en Cuba y en el resto del mundo defendiendo a sus propios verdugos.
CODA Y LA PREGUNTA DEL MILLÓN
Hoy, en pleno #17DeMayo, mientras la izquierda te vende su falsa solidaridad, yo te pregunto a ti, que defiendes los derechos de la comunidad LGBTQI y quizás aún tienes x ahí guardada una camiseta o póster del Che:
¿Crees que puedes celebrar el Día contra la Homofobia llevando en el pecho el rostro del monstruo que te habría quemado tus libros, humillado públicamente y mandado a picar piedra en un campo de concentración por "maricón"?
Si la respuesta es sí, eres simplemente un ignorante sirviendo de "idiota útil" al marxismo cultural.
Si la respuesta es no, hoy es un buen día para darle mejor uso a ese pedazo de tela. Honor a la verdad. Honor a Virgilio Piñera.
FUENTES
Cabrera Infante, Guillermo (1998). "Vidas para leerlas". Editorial Alfaguara; Márquez, N. y Laje, A. (2016).
“El Libro Negro de la Nueva Izquierda". Grupo Unión.

No hay comentarios:
Publicar un comentario