lunes, 9 de abril de 2018

Casa de citas / María Félix / A un hombre

María Félix
A UN HOMBRE






Casa de citas / María Félix / Escultura


María Félix


María Félix
ESCULTURA

Un hombre tiene que ser escultura para satisfacer, una mujer para satisfacer solo sonríe, no es lo mismo tener el brazo tendido que la boca abierta.

Casa de citas / María Félix / Amores
Casa de citas / María Félix / El hablar de mí
Casa de citas / María Félix / Consejos
Casa de citas / María Félix / Divina
Casa de citas / María Félix / Escultura

Casa de citas / María Félix / Divina


María Félix
DIVINA

Yo no me creo La Divina Garza. Yo soy la Divina Garza.

domingo, 8 de abril de 2018

Casa de citas / María Félix / Consejos




María Félix
BIOGRAFÍA
CONSEJOS

Yo no doy consejos a nadie porque todo mundo se sabe equivocar solo.


Casa de citas / Maria Félix / El hablar de mí


María Félix

María Félix
BIOGRAFÍA
EL HABLAR DE MÍ





Casa de citas / María Félix / Amores


Marìa Félix
Fotografía de Juan Rulfo
María Félix
BIOGRAFÍA
AMORES

No, todos se me dieron muy bien. Hay algunos que no me convenían, unos por feos, otros porque estaban muy pobres y a mí no me gusta andar pidiendo medias, a mí me gusta tener una gente que trabaje, que se gane su vida, como yo. Siempre he sido independiente, rechacé casarme con algunos para poder ser independiente y hacer lo que yo quisiera. Yo soy liberal porque siempre hago lo que quiero.

sábado, 7 de abril de 2018

Casa de citas / Edith Wharton / No era el bocado que le apetecía


Edith Wharton
NO ERA EL BOCADO QUE LE APETECÍA


Alrededor de las siete, Agnes vino a decirme que fuese a la habitación de la señora; y allí encontré al señor Brympton. Estaba de pie junto a la chimenea. Era un hombre corpulento, de cuello grueso, cada colorada y unos azules furibundos: la clase de hombre que una pánfila podría haber considerado guapo, y después habría pagado caro haberlo juzgado así.

Se dió la vuelta al entrar yo y me miró de arriba abajo en un segundo. Comprendí lo que significaba esa mirada por haberla experimentado una o dos veces en mis anteriores colocaciones. Luego me volvió la espalda y siguió hablando con su esposa; y comprendí lo que eso significaba también: no era el bocado que le apetecía. El tifus me había beneficiado bastante en ese sentido: mantenía a distancia a esa clase de hombres.

Edith Wharton / La campanilla de la doncella


Léa Seydoux
El diario de Célestine
 (2015), de Benoît Jacquot


I was not the kind of morsel he was after
by Edith Wharton

About seven, Agnes called me to my mistress’s room; and there I found Mr. Brympton. He was standing on the hearth; a big fair bull-necked man, with a red face and little bad-tempered blue eyes: the kind of man a young simpleton might have thought handsome, and would have been like to pay dear for thinking it.

He swung about when I came in, and looked me over in a trice. I knew what the look meant, from having experienced it once or twice in my former places. Then he turned his back on me, and went on talking to his wife; and I knew what that meant, too. I was not the kind of morsel he was after. The typhoid had served me well enough in one way: it kept that kind of gentleman at arm’s-length.

The Lady's Maid's Bell by Edith Wharton







Casa de citas / Edith Wharton / No es que la quiera menos


Edith Wharton
NO ES QUE LA QUIERA MENOS



No es que la quiera menos; no puede ser que la quiera menos. Es sólo que todo lo que ocurre entre nosotros parece ocurrir cuando no es el momento.

Edith Wharton / Los niños / La soledad del tiempo perdido

Edith Wharton
Los niños
Traducción de Catalina Martínez Muñoz
Alba. Barcelona, 2005
416 páginas




viernes, 6 de abril de 2018

Casa de citas / Santiago Roncagliolo / Edith Wharton

EDITH WHARTON
Ilustración de Tullio Pericoli



Santiago Roncagliolo

EDITH WHARTON


Nuestras pesadillas van cambiando con los siglos. Y la literatura de terror ha ido retratándolas...

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Pero la revolución de los ingleses, la industrial, creó un lector diferente: escéptico y materialista, con poca paciencia para los súcubos demoniacos. Para él, autores como Oscar Wilde y Henry James cambiaron los monstruos por las pasiones. En "El retrato de Dorian Gray," el verdadero enemigo espeluznante es el narcisismo del protagonista. "Otra vuelta de tuerca" puede entenderse como un brote psicótico de la atormentada institutriz. El enemigo ya no viene del más allá. Lo llevamos dentro. Y eso da más miedo.

La neoyorquina Edith Wharton (1862-1937) admiraba a estos autores. Su novela La casa de la alegría bebe de la ironía aristocrática de Wilde. La edad de la inocencia despliega el mismo amor por el detalle que Retrato de una dama, la misma meticulosidad para retratar el volcánico interior de un personaje a través de su gélida conducta exterior. No es extraño, pues, que Wharton haya probado fortuna con estos Cuentos inquietantes, que navegan entre el cuento de fantasmas y el humor negro.

***

Bisexual, divorciada y esposa engañada, Edith Wharton entendió que la siguiente revolución sería la de las mujeres, y que eso producía pánico en los hombres. De ahí tomó el material para unos cuentos que no inquietan por sus ecos de ultratumba, sino por su sensibilidad para entender los cambios sociales.



jueves, 5 de abril de 2018

Casa de citas / Willem de Kooning / Desesperación


Hombre rojo con bigote, 1971
Willem de Kooning


DESESPERACIÓN

Mi interés por la desesperación está sólo en que a veces me encuentro a mí mismo después de haber caído en la desesperación.

Casa de citas / Willem de Kooning / Sobre la pobreza

Willem de Kooning
Women in Forest_1963-1964

SOBRE LA POBREZA

El problema de ser pobre es que te ocupa todo el tiempo.


miércoles, 4 de abril de 2018

Casa de citas / Tennessee Williams / Una idea romántica



Tennessee Williams
UNA IDEA ROMÁNTICA

Como la mayoría de las personas dotadas de una belleza poco común, la señora Stone se había complacido durante mucho tiempo en la idea romántica de que moriría pronto. 



Tennessee William
La primavera romana de la señora Stone
Bruguera, Barcelona, 2006, p. 92

martes, 3 de abril de 2018

Casa de citas / Alice Munro / Edna O'Brien

Edna O'Brien

Alice Munro
EDNA O'BRIEN

Edna O’Brien escribe las historias más bellas. Ningún escritor o escritora puede compararse a ella, en ningún lugar.



lunes, 2 de abril de 2018

Casa de citas / Mary Oliver / Una caja de oscuridad





Mary Oliver
UNA CAJA DE OSCURIDAD

Alguien a quien una vez amé me regaló una caja llena de oscuridad. Me llevó años comprender que esto también era un regalo.



Mary Oliver
LOS USOS DEL DOLOR

(Este poema lo soñé cuando dormía)

Alguien a quien una vez amé me regaló
una caja llena de oscuridad.
Me llevó años comprender
que esto, también, era un regalo.


THE USES OF SORROW
by Mary Oliver

(In my sleep I dreamed this poem)

Someone I loved once gave me
a box full of darkness.
It took me years to understand
that this, too, was a gift.