viernes, 16 de diciembre de 2011

Esteban Dublín / Breve entrevista a Triunfo Arciniegas

Conversando con Carlos Drummond de Andrade
Copacabana, Rio de Janeiro, 2011

Esteban Dublín

Breve entrevista a Triunfo Arciniegas

Internacional Microcuentística

Revista de Microrrelatos y otras brevedades 

15 de diciembre de 2011


Triunfo Arciniegas es un escritor colombiano, nacido en Málaga. Magíster en Literatura (Pontificia Universidad Javeriana) y Especialista en Traducción (Universidad de Pamplona). Ha publicado El jardín del unicornio y otros lugares para hombres solos (2002), Noticias de la niebla (2003), Mujeres muertas de amor (2008), Cuerpo de amor herido (2010) y Mujeres (2011). Su obra para niños sobrepasa los cuarenta títulos.

Obtuvo el VII Premio Enka de Literatura Infantil en 1989, el Premio Comfamiliar del Atlántico en 1991, el Premio Nacional de Literatura de Colcultura en 1993, el Premio Nacional de Dramaturgia para la Niñez en 1998, el Premio de Literatura Infantil Parker en 2003 y el Premio Nacional de Cuento Jorge Gaitán Durán 2007.

IM: Escribes cuentos y microrrelatos con periodicidad y disciplina. ¿Cuáles crees que sean las diferencias esenciales entre ambos géneros más allá de la extensión?
TA: Quisiera escribir microrrelatos con periocidad y disciplina pero no siempre ocurren. Estoy atento. Atrapo la imagen por las orejas y trato de hacer funcionar la magia. Los microrrelatos se parecen a los poemas, tanto por su sólida estructura como por su naturaleza de relámpago. Un microrrelato es una iluminación. En cambio, el cuento es el desarrollo de una anécdota.

IM: En tu blog, Mester de brevería, publicas microrrelatos de diversos autores del mundo. ¿Cuáles son tus parámetros para elegirlos?
TA: En primer lugar, en Mester de brevería publico textos que me gustan. Que estén bien escritos. Que valgan la pena. Que me sorprendan. También depende del azar.

IM: Tienes diferentes blogs donde abordas la literatura desde diferentes ángulos. ¿Cómo crees que contribuyen las herramientas digitales a la literatura de hoy?
TA: Los tiempos cambian. Vengo de las cartas y los telegramas y ahora estoy con el correo electrónico y Facebook. Los tiempos cambian a una velocidad vertiginosa. El vicio de leer es el mismo pero otros son los soportes, y otras las maneras de llegar al lector. Estoy en perpetua cacería del lector.
    Los blogs me divierten, me integran al mundo. Estoy montando una biblioteca personal de uso colectivo. Quiero tenerla a la mano donde vaya, ya que los libros pesan tanto. Los libros se quedan en casa pero los blogs viajan conmigo.

IM: ¿Cuáles son los autores infaltables en la biblioteca de un escritor que quiera dedicarse al microrrelato?
TA: Monterroso, Arreola, Ana María Shua, Kafka, Cortázar, Borges.

IM: ¿Hacia dónde va el microrrelato en Colombia? ¿Crees que haya un futuro editorial?
TA: No sé hacia dónde va el microrrelato y su futuro editorial es muy incierto. No veo a las editoriales muy interesadas en este tipo de literatura. La novela ocupa el lugar de privilegio.

Un libro: Madame Bovary.
Una película: Pulp Fiction.
Un autor: Raymond Carver
Una comida: Camarones al ajillo.
Un aroma: la mujer amada.
Un deseo: París.
Un amor platónico: Claudia.
Un odio: Los políticos.
Un equipo de fútbol: Ninguno. No me apasiona el fútbol.
Una frivolidad: las revistas de vanidades.

***
Aguas profundas, Triunfo Arciniegas
Dicen cosas siniestras del hombre que lee en la mesa del fondo mientras se enfría el café. Dicen que vive en aguas profundas. Que las mujeres desaparecen en sus entrañas. Me pregunto cómo lo saben si el hombre no determina a nadie. Fuma con la brasa dentro de la boca y se rasca sin pudor donde sea, viene y se va sin avisar, cuando le da la gana, como si el resto del mundo no existiera. Huele a eucalipto. Apenas percibo el olor, uno o dos minutos antes de su entrada, preparo el café tal como le gusta, cargado y sin azúcar, aunque apenas lo prueba. Nunca agradece el servicio. No me importan sus modales ni su biografía porque deja generosas propinas. En realidad, no hay altanería en sus gestos, como podría pensarse. Sus suaves ademanes pretenden el olvido. El olor se desvanece en dos o tres horas. Arrojo el café al lavaplatos, cuelgo aparte el pocillo y luego barro las escamas alrededor de la silla.
http://revistamicrorrelatos.blogspot.com/2011/12/breve-entrevista-triunfo-arciniegas.html
  

jueves, 15 de diciembre de 2011

Triunfo Arciniegas / Dulce jueves

Nude
by Robert Hannaford
 Triunfo Arciniegas
DULCE JUEVES

Esta mañana, para Dulce Jueves, el escritor colombiano Esteban Carlos Mejía seleccionó ocho textos de Noticias de la niebla. El autor le envía una vez más su agradecimiento.

Triunfo Arciniegas
Bogotá, 15 de diciembre de 2011

Reclining Nude
by Robert Hannaford

Corazón de menta

Sentí la tibieza mientras la muchacha me exploraba, primero con sus dedos, luego con sus dientes, luego con sus uñas, destrozándome el traje, haciéndome crujir como las hojas secas bajo los zapatos, y la mano empuñada, conmigo dentro, descendió, me soltó junto a una sandalia vacía y un pie desnudo, en la oscuridad del teatro, sin mi perseguido corazón de menta, el mismo que la muchacha revolcaba con su lengua.


Sirena

1
Por Facebook me pide fotos desnuda, y sólo he podido enviarle algunas de la cintura para arriba.

2
Le fascinan mis pechos. ¿Qué dirá del resto de mi cuerpo?

3
Me duele que, cuando le enseño mis tesoros a través de la cámara del Messenger, se le escurra la baba imaginando la belleza de mis piernas.


El hombre bala

Detesto esa manía de confundir los espacios. Su arrojo, su velocidad, su puntería, arrancan merecidos aplausos en el circo. Mi marido no entiende que en casa debe tomarse las cosas con calma. Entra y estalla dentro de mí en cuestión de segundos.


Devoción conyugal

Se me ofreció como una perra y saciamos hasta el sudor los más oscuros deseos, pero se fue temprano porque, según dijo, debía prepararle el desayuno a su marido.


Corrientes alternas

En coitos circuitos me electroputas.


Bolero según Gregorio Samsa

Ya sé que sólo soy un insecto en tu vida.


Fetichista

Adoraba hasta los pies de página.


El tamaño del infierno

Al parecer, estoy en el cielo. Me rodean los ángeles. Quiero decir, acosado por una lujuria que nadie comparte, persigo a los ángeles, bellos, de largas piernas, vientre terso y senos al aire. Se ríen de mí cuando les explico mis pretensiones.


De Noticias de la niebla, 2003


Reclining Nude 2
by Robert Hannaford


Triunfo Arciniegas, escritor colombiano, nacido en Málaga (Santander). Magíster en Literatura y Especialista en Traducción.
            Ha publicado El jardín del unicornio y otros lugares para hombres solos  (2002), Noticias de la niebla  (2003),  Mujeres muertas de amor (2008), Cuerpo de amor herido (2010) y Mujeres (2011).
             VII Premio Enka de Literatura Infantil, 1989, con Las batallas de Rosalino. Premio Comfamiliar del Atlántico, 1991, con Caperucita Roja y otras historias perversas. Premio Nacional de Literatura, Colcultura, 1993, con La muchacha de Transilvania y otras historias de amor. Premio Nacional de Dramaturgia, 1998, con Torcuato es un león viejo. Premio de Literatura Infantil Parker, 2003, y Premio Nacional de Cuento Jorge Gaitán Durán, 2007 con Mujeres muertas de amor.


Esteban Carlos Mejía
¡Dulce jueves!

















miércoles, 14 de diciembre de 2011

Diario / Visa USA



Triunfo Arciniegas
VISA USA
9 de diciembre de 2011

Ya no me duele la espalda. O al menos no me duele tanto. La dicha alivia el cuerpo. Me desperté antes de las cuatro de la mañana y leí a Murakami durante casi dos horas. Me alisté y salí del apartamento después de las seis. Tomé un taxi y a las siete en punto estaba haciendo fila frente a la Embajada Americana. Llamaron a la gente de los turnos de las siete y las siete y media a otra fila. Yo seguí en la cuatro hasta las ocho más o menos. Luego pasé a la fila dos y finalmente a la fila uno, según nos iban indicando. A esa hora ya teníamos chuleado la hoja de confirmación y nos habían pegado con un gancho la foto de cinco por cinco. Solo deberíamos tener a la mano esta hoja y el pasaporte. De lo contrario, seríamos devueltos al final de la fila. Allí todo se hace con absoluta precisión. Entré a la embajada a las ocho y media: la hora exacta de mi cita. Nos registraron con los respectivos aparatos, nos revisaron los bolsos y entregamos el celular. Entonces hice cola frente a una de las ventanillas donde verifican la autenticidad del pasaporte. No fue una fila muy larga pero sí muy lenta. Me tocó con la mujer más minuciosa. Mi reciente y flamante pasaporte no tuvo problemas, por supuesto. Luego fui a otra fila para la toma de las huellas. Habían pasado tres horas y media de espera cuando hice la cola de la entrevista. Me asignaron la ventanilla siete y esperé exactamente una hora más. Estaba en situación de privilegio para ver los favorecidos y los rechazados y, según mis estadísticas, los primeros son menos que los segundos. Si a uno le niegan la visa, le entregan de inmediato el pasaporte. Si no, se lo quedan unos diez días. Uno ve los derrotados con su pasaporte en la mano y la desilusión en la cara. Más que derrotados, humillados, después de tanto trámite, de tantas horas de internet, de los ciento cuarenta dólares en Helms y de los sueños de la tierra prometida. Todo se va al carajo en cuestión de minutos. Tuve un pequeño incidente a la hora de pasar a la ventanilla. Creí que era mi turno, pero otra persona aseguró que era el suyo y pasó. Tuve que dejarlo. Al fin y al cabo, pensé con maldad, le van a negar la visa. Y me conviene porque el hombre de la ventanilla siete niega una y concede la siguiente. Observé su pinta: se había traído su vieja chaqueta de cuero, sus vaqueros desgastados y sus tenis viejos. Que se vista como se le dé la gana, pero no este día, por Dios. El hombre estuvo casi diez minutos y, por supuesto, le negaron la visa. Disimuló muy bien la rabia y se alejó con su pasaporte en la mano. Entonces llegó mi hora. Me acerqué con paso firme y en traje ajeno. Me despacharon en cuestión de tres o cuatro minutos. Me pidieron el pasaporte  y la hoja con el código de barras y me preguntaron a qué iba. “Voy a Nueva York a ver pintura”, dije. O: “Quiero conocer Nueva York y quiero ver pintura”. Algo así dije. Me preguntaron dónde me quedaría y cuánto tiempo. Me preguntaron el estado civil, me preguntaron si tenía hijos, me preguntaron si había viajado a otros países. Enumeré con regocijo los países que he visitado en estos diez años y entregué  mi antiguo pasaporte para que vieran las visas y los sellos de entrada y salida. Me preguntaron a qué fui a Chile. “A un congreso de escritores”, dije. “Ah, usted es escritor”, dijo el hombre del otro lado del vidrio. Le dije que había publicado cincuenta y dos libros y estaba tan acelerado que le hubiera contado el argumento de todos y me hubiera quedado parado ahí por lo menos hora y media y le hubiera respondido todo cuando hubiera querido sin intercalar una sola mentira (porque mentir es la peor brutalidad que uno puede cometer en este caso), hubiéramos tomado un café y hasta nos hubiéramos fumado un cigarrillo, pero hizo un gesto con la mano, algo así como cálmese por favor y dijo las palabras mágica: “Su visa ha sido aprobada”. Algo así dijo, en español y con una pronunciación perfecta. Me precisó que en diez días me entregarían el pasaporte y empecé a reírme, tal como había visto a otros, y le dije: “Usted no sabe lo feliz que me ha hecho”. Lo vi sonreír y me alejé de la ventanilla y así, riéndome, salí de la embajada. Eran las once y media. Llamé a Alejandra y a otros habitantes de mi corazón mientras volvía al apartamento a pie, bajo un sol inclemente, sudando como un caballo pero absolutamente feliz y, según Hemingway, “con todos los sueños intactos”.





martes, 13 de diciembre de 2011

Diario / En traje ajeno

Autorretrato con traje ajeno
Bogotá, 9 de diciembre de 2011

Triunfo Arciniegas
EN TRAJE AJENO
5 de diciembre de 2011

La lluvia baja la temperatura de este infierno: San José de Cúcuta. He completado sin tropiezos la primera etapa de mi viaje a Bogotá. Vengo de Pamplona y tengo el último vuelo de mañana: ocho y cuarenta y cinco de la noche. Tengo casi dos días para volver a leer Una soledad demasiado ruidosa, de Bohumil Hrabal. Si acabo antes, traigo de reserva El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon.
Iré a la entrevista de la embajada con traje prestado: saco, pantalón, camisa, corbata, zapatos. Todo es de René. Tengo que encontrar a alguien que sepa hacer el nudo de la corbata. Hace unos veinte años que no me disfrazo de señor. Voy con traje porque la pinta influye. Dicen que aunque la mona se vista de seda mona se queda, pero siempre le irá mejor de seda. No puedo presentarme con mi habitual pinta de vagabundo en una embajada: estaría perdiendo de entrada. No puedo llegar con botas y morral, con jean y chaqueta de cuero. Además, en cuestión de minutos, debo hacer que vean al escritor y no al maestro de escuela, al tipo cuyos libros se distribuyen por Latinoamérica y no al pobre hombre perdido en la niebla de las montañas de Pamplona.
El asunto del traje ajeno no es novedad en mi vida y me hace acordar de un cuento de Ray Bradbury sobre unos tipos pobres que se turnan un traje para seducir mujeres o algo así. Jorge Eliécer Pardo me heredó su ropa en mis tiempos de miseria bogotana. Es más: me gradué como maestro de escuela con ropa regalada. El profesor Yañez le consiguió a mamá un pantalón y una camisa en uno de los almacenes de la Calle Real de Pamplona y le advirtió que no me dijera nada. Pensaba que el orgullo me impediría usar la ropa. Lo supe muchos años después y aun ahora, cuando veo al profesor Yañez, siento una oleada de agradecimiento. La última vez le regalé uno de mis libros. Cuando yo era estudiante de la Escuela Normal y él un prefecto de disciplina muy estricto, se enteró de los problemas que tenía con mi padre. No nos hablábamos sencillamente. El profe me dijo: “Qué, ¿usted salió de mejor familia que su taita?” No he podido olvidar esta frase. Y es verdad: los hijos vienen no con el pan debajo del brazo sino con dos o tres estratos más.



lunes, 12 de diciembre de 2011

Diario / 300


Triunfo Arciniegas
300
4 de diciembre de 2011

Con el menú de Mick Jagger en Lima, De otros mundos llega a las 300 entradas. En total, sumando las siete cabezas, las entradas alcanzan la bonita cifra de 882. Los días no alcanzan para el material que se presenta para De otros mundos: tengo casi dos años listos para subir. Aunque la literatura es su principal alimento, la música ha entrado con fuerza. La tipografía y la moda han hecho presencia. Y la publicidad y la gastronomía vienen en camino. Con los otros blogs, en cambio, me veo a gatas. El más difícil de todos es Biografías. Preparar una biografía puede significar tres o cinco días de trabajo. La biografía de Cortázar me ocupó casi una semana. Hice por lo menos cinco borradores. Pero Biografías y Biographies dan orden a los otros blogs (De otros mundos y Mester de brevería en el primer caso, Kiss y Dragon en el otro). El lector puede buscar al autor que le interese tanto en español como en inglés y averiguar qué materiales hay disponibles en los blogs. En Biografías figuran hasta el momento 38 autores, y en Biographies, 31. El panorama tendrá más sentido cuando llegan a cien o algo así. Tarde o temprano todos mis autores favoritos tendrán una magnífica galería y esta biblioteca virtual será una maravilla. Dos o tres años más de trabajo, supongo.



sábado, 10 de diciembre de 2011

Diario / El invierno de nuestro descontento

Perro en la niebla
Chíchira, 2008
Fotografía de Triunfo Arciniegas

Triunfo Arciniegas
EL INVIERNO DE NUESTRO DESCONTENTO
3 de diciembre de 2011


Después de dos enredadas semanas (ahora que todo se hace por internet), conseguí cita en la embajada americana para el viernes 9 de diciembre. Tengo vuelo a Bogotá el martes en la noche. Con este invierno creo que por tierra llegaría el año próximo.
Me voy el lunes temprano para Cúcuta. Espero que logre llegar en el transcurso del día porque hay derrumbes: a veces no hay paso durante diez o doce horas. He destinado un día para un trayecto de hora y cuarto. Para miserables setenta y cinco kilómetros.
Estamos aislados en Pamplona, condenados a la niebla, pues tampoco hay paso para Bucaramanga, la otra ciudad con aeropuerto más o menos cercana.
           Creo que se puede viajar a Málaga. ¿Pero qué voy a hacer por allá? La abuela murió hace más de veinte años y la infancia queda cada vez más lejos.
El estado de las vías en Colombia es absolutamente precario, calamitoso y mortal. La gente muere en esos derrumbes, bajo toneladas de tierra. O le cae una roca encima. Parece un cuento de Arreola.
En el gobierno se echan la culpa unos a otros, y todo sigue tal cual. Los ricos van por el aire. Y los ricos están en el gobierno. El gobierno vuela, el pueblo echa pata.
El estado de las vías es espantoso y la corrupción lo es todavía más. Roban aquí y roban allá. Los Nule, encargados de las vías bogotanas, hicieron su agosto con la plata de los colombianos y ahora están en la cárcel. Pero la platica ya nunca aparecerá. Roban aquí, roban allá. De cuando en cuando cae un político que, por supuesto, siempre es inocente y objeto de la persecución de sus enemigos. Roban aquí, roban allá. Roban en el sector de la salud: juegan con la vida. Si por casualidad alguno cae pagará tres o cinco años y saldrá a disfrutar del botín el resto de vida. Los Nule y otros de la misma calaña. Roban aquí, roban allá. Algunas cosas se saben, otras no se sabrán nunca. Se destapa un escándalo y pasa. Todo pasa. Cada semana pasamos a otro escándalo. Los mismos ladrones dicen: “El escándalo pasa y la platica queda”. Cínicos, ladrones, políticos. En este caso, sinónimos. Me pregunto por qué tanta ambición. Tal vez pensarán que cuando mueran les echarán en el cajón todo el dinero que se robaron.
Un político decía en campaña: "Dios no me ha permitido hacer todo lo que he querido". Lo oí: no me lo contaron. Es decir, con nuestro voto, y Dios mediante, hará de todo. Dan ganas de llorar.
Pasa el invierno y todo sigue tal cual.
Hasta el próximo invierno, en dos o tres meses.


viernes, 9 de diciembre de 2011

Philip Glass / Glassworks


Philip Glass por Antonis Art Heart

Philip Glass
GLASSWORKS


1. Opening (6:25)
2. Floe (6:00)
3. Islands (7:41)
4. Rubric (6:05)
5. Facades (7:22)
6. Closing (5:59)

Glassworks, grabado en el ahora lejanísimo1982, interpretado por Philips Glass Ensemble y conducido por Michael Riesman, convirtió a Philip Glass en el compositor contemporáneo de música clasica con todas las de la ley, reconocido como tal por la crítica y en los ambientes más exigentes.


Glassworks es también la obra perfecta para iniciarse tanto en la música de Glass como en el minimalismo en general. Es sencilla, fácil de digerir y no demasiado larga. No se excede aquí el compositor con sus habituales adornos y  reiteraciones mareantes, y todo el trabajo tiene una cualidad límpida y cristalina que le da un aire clásico indiscutible. Philip Glass explora al máximo cada una de las piezas, buscando todos los efectos anímicos posibles mediante el uso de sutiles cambios de tonalidad. Opening, el tema inicial, nos recordará algún anuncio de la teve, porque se ha usado muchísimas veces para reportajes, documentales y otros asuntos. De hecho, es parte esencial de Sin aliento (Breathless, 1983),de Jim McBride, con Richard Gere como el bandido Jesse Lujack y Valerie Kaprisky  como su amante. Richard Gere, que nunca fue de los grandes, logra en Sin aliento una interpretación magistral. Valerie Kaprisky no está nada mal. Es difícil olvidar la escena del apartamento, en una tarde calurosa, mientras el sudor cubre su torso desnudo, mientras decide si se queda con el profesor o con el bandido, mientras se escucha Opening. En la escena de la piscina, cuando el bandido se desliza desde el balcón por un bejuco para acercarse a la amada que se desliza deliciosamente en el agua, vuelven a escucharse las notas de Philip Glass. Se le agrega un inspirado saxo y el momento se vuelve inolvidable. La historia puede desdibujarse pero la música permanece en el corazón.

En la misma línea suave encontramos Facades y Closing, siendo la segunda igual a Opening, pero con instrumentos de viento. Otras piezas son más movidas, como Floe o Rubric. En fin, que hay que quitarse los prejuicios ante el supuesto esnobismo que supone abrirse a esta música, porque disfrutar de una forma artística tan sorprendente como el minimalismo está al alcance de cualquiera.



jueves, 8 de diciembre de 2011

Casa de citas / Bohumil Hrabal / Momento




Bohumil Hrabal
MOMENTO

Siempre me ha gustado la caída del día, me parece el único momento en que puede pasar algo importante.



Bohumil Hrabal
Una soledad demasiado ruidosa
Buenos Aires, Ediciones Destino, 1990.
Página 98.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Casa de citas / Bohumil Hrabal / Sobre la dicha de leer



Bohumil Hrabal
SOBRE LA DICHA DE LEER


…cuando leo, de hecho no leo, sino que tomo una frase bella en el pico y la chupo como un caramelo, la sorbo como una copita de licor, la saboreo hasta que, como el alcohol, se disuelve en mí, la saboreo durante tanto tiempo que acaba no sólo penetrando mi cerebro y mi corazón, sino que circula por mis venas hasta las raíces mismas de los vasos sanguíneos.



Bohumil Hrabal
Una soledad demasiado ruidosa
Buenos Aires, Ediciones Destino, 1990.
Página 8.







martes, 6 de diciembre de 2011

Casa de citas / Bohumil Hrabal / Una jarra

Bohumil Hrabal

Bohumil Hrabal
UNA JARRA

… soy una jarra llena de agua viva y agua muerta, basta que me incline un poco para que me rebosen los más bellos pensamientos…


Bohumil Hrabal
Una soledad demasiado ruidosa
Buenos Aires, Ediciones Destino, 1990.
Página 7.



lunes, 5 de diciembre de 2011

Casa de citas / Bohumil Hrabal / Una soledad demasiado ruidosa


Bohumil Hrabal
FRAGMENTOS

Me venían a la memoria fragmentos de poemas de Sanburg que dicen algo así como que del hombre, al final, apenas queda nada más que el fósforo suficiente para una caja de cerillas, y el hierro suficiente para forjar un clavo donde colgarse.


Bohumil Hrabal
Título original: Prílis hluoná samota
Una soledad demasiado ruidosa
Buenos Aires, Ediciones Destino, 1990.
Página 26




domingo, 4 de diciembre de 2011

Casa de citas / Bohumil Hrabal / Los libros

Bohumil Hrabal
Bohumil Hrabal
CITA
Los libros me han enseñado el placer y la voluptuosidad de la devastación…


Bohumil Hrabal
Título original: Prílis hluoná samota
Una soledad demasiado ruidosa
Buenos Aires, Ediciones Destino, 1990.
Página 11




sábado, 3 de diciembre de 2011

Casa de citas / Antón Chéjov / Sobre la escritura


Anton Chejov
BIOGRAFÍA

SOBRE LA ESCRITURA

De la escritura del cuento
…el inicio me parece siempre muy prometedor, como si empezase una novela; la parte central es incierta, chapucera; y el final, una especie de fuegos de artificio, como en un cuento breve. Involuntariamente, cuando se escribe un cuento, uno se preocupa ante todo de sus límites; del conjunto de protagonistas y semiprotagonistas se toma un solo personaje –marido o mujer-, se lo sitúa en el fondo y se resalta sólo a ese; los otros, en cambio, se distribuyen en ese fondo como monedas menudas, formando algo que se asemeja a la bóveda celeste: una luna grande rodeada de una multitud de estrellas muy pequeñas. No obstante, la luna no acaba de quedar bien, porque sólo es posible entenderla si se comprenden también las estrellas; pero éstas no están perfiladas. […] ¿Qué hacer? La verdad es que no lo sé. Confío en el tiempo, que cura todos los males.
(en carta a Alekséi Suvorin, Moscú, 27 de octubre de 1888)

Del arte de reescribir
Preparo el material para mi tercer libro y tacho sin piedad. Es extraño, ahora tengo la manía de la brevedad; nada de lo que leo, mío o ajeno, me parece lo bastante breve.
(A Alekséi Suvorin, 6 de febrero de 1889)

No existe una policía que pueda considerarse competente en cuestiones literarias. Sí, estoy de acuerdo, es imposible no recurrir al freno y al bastón, ya que los bribones se entrometen también en la literatura; pero, por mucho que se haga, será imposible encontrar para la literatura una policía más eficaz que la crítica y la conciencia personal del autor.
(A María Kiseliova, Moscú, 14 de enero de 1887)

Escriba una novela. Escríbala durante un año entero, luego acórtela durante medio año y después publíquela. Usted lima poco, y un escritor, más que escribir, debe bordar sobre el papel; que el trabajo sea minucioso, elaborado.
(A Lidia Avílova, San Petersburgo, 15 de febrero de 1895)


viernes, 2 de diciembre de 2011

Casa de citas / James Joyce / El desayuno de Leopold Bloom


James Joyce
EL DESAYUNO DE LEOPOLD BLOOM
Traducción de J. Salas Subirat

Seguro que está hirviendo: un penacho de vapor del pico. Escaldó y enjuagó la tetera y puso en ella cuatro cucharadas llenas de té, inclinando luego la pava para que el agua cayera adentro. Habiendo dejado que se hiciera la infusión, sacó la pava, aplastó la sartén sobre los carbones vivos y observó el pedazo de manteca deslizarse y derretirse. Mientras desenvolvía el riñón la gata aullaba hambrienta hacia él. Déle demasiada carne y no cazará ratones. Dicen que no comen cerdo. Kosher. Toma. Dejó caer el papel embadurnado en sangre y envió el riñón a la chirriante salsa de manteca. Pimienta. La desparramó en círculos a través de los dedos tomándola del posahuevos quebrado.


James Joyce
Ulises
Ed. Santiago Rueda, Buenos Aires, 1972


Lea, además
BIOGRAFÍA DE JAMES JOYCE

jueves, 1 de diciembre de 2011