lunes, 15 de junio de 2026

Si suena Shakira, empieza el Mundial


Shakira interpreta 'Dai Dai', en la inauguración del Mundial de Fútbol en el estadio Azteca de México.KAI PFAFFENBACH (REUTERS)

Si suena Shakira, empieza el Mundial: el amuleto de la FIFA para amplificar el alcance de la competición

La cantante se convierte en la primera artista en sumar tres canciones para la Copa. ‘Dai Dai’ enfila el camino del éxito con una fórmula de ritmos latinos y africanos en varios idiomas



Ana Marcos
ANA MARCOS
Madrid - 14 JUN 2026 - 22:30 COT

Circula estos días esta analogía en redes sociales que alcanza a las conversaciones de bar: “Cuando oyes a Mariah Carey sabes que llega la Navidad; si suena Shakira, que empieza un mundial de fútbol”. La cantante colombiana se ha convertido en la única artista que ha firmado en tres ocasiones la canción de esta competición. En la memoria de los aficionados a este deporte y de aquellos que, quieran o no, acaban sepultados en las maquinarias de marketingque envuelven estos eventos, está fijado el tema Waka Waka, de la Copa de Sudáfrica en 2010. Desde aquel momento, se produjo un punto de inflexión en la carrera de Shakira. Acostumbrada a sumar hits,amplificó su público potencial y se convirtió en el amuleto de la FIFA para contribuir al relato de que el Mundial es ese punto de encuentro para una celebración compartida, y en el que las diferencias (de todo tipo) se diluyen durante unas semanas.

El pasado jueves, Shakira saltó al estadio Azteca de México, uno de los tres países anfitriones de este Mundial, e interpretó Dai Dai, con el artista nigeriano Burna Boy. La canción comparte códigos similares con Waka Waka y La La La, símbolo de la cita en Brasil en 2014 que cantó con Carlinhos Brown. Se trata de un tema pop contagioso, con un lema que se pronuncia igual en cualquier idioma y que apela a emociones universales: el juego en equipo, el esfuerzo, la tolerancia, la integración y un largo listado de jugadores de fútbol que o bien se mencionan en la letra o aparecen en el vídeo que acompaña a la canción.

“Shakira puede empaquetar todas estas ideas en un producto de pop global cantando en varios idiomas con un lenguaje muy genérico que entiende cualquiera y gusta a una mayoría”, opina Eduardo Herrera, profesor asociado de etnomusicología en la Universidad de Indiana (Bloomington), que estudia la intersección entre música y fútbol, en concreto la historia de los himnos mundialistas y la dimensión sociopolítica de las canciones de la FIFA. “En este caso, además canta con uno de los artistas africanos más importantes que forma parte de la industria musical de Lagos, una de las más grandes del mundo”, añade el experto.

La FIFA y Shakira han encontrado una fórmula mágica y efectiva en la fusión de los ritmos latinos, en concreto caribeños, y las bases africanas que se conocen popularmente como afrobeats y que desde el confinamiento han tenido un crecimiento exponencial en plataformas como SpotifyWaka Waka la interpretó con la agrupación sudafricana Freshlyground, y el origen del tema estaba basado en las marchas militares de Camerún. La La La, que fue una de las canciones del mundial brasileño, sumó las batucadas de ese país a otros sonidos africanos.

Dai Dai es la tercera versión de esta combinación musical multicultural que, por el momento, enfila el mismo camino de éxito con más de 120 millones de reproducciones solo en YouTube, en dos semanas desde su estreno. Por ahora convence, incluso, al público estadounidense, “un mercado soñado para la FIFA”, como apunta Herrera, porque les permite ampliar el público y, a la vez, “darle una parte de la conversación al mercado latino”, en el que la organización del Mundial sigue muy interesada desde que en los noventa un puertorriqueño convirtió la canción oficial en un fenómeno global.

Con Ricky Martin empezó todo

En 1998, Ricky Martin interpretó La copa de la vida en el Mundial de Francia. La canción, en inglés y español, desplazó la temática futbolera a esos valores más universales y recurrió al pop para su inoculación. El resultado: más de 10 millones de copias vendidas y el número 1 en las listas de éxitos musicales en 20 países. Aquel verano, se impuso un nuevo estándar en los himnos mundialistas y colocó a los artistas latinos, que ya pugnaban por esos primeros puestos en el mercado musical global, entre los favoritos de la FIFA.

Shakira supo coger el relevo en 2010 y pulverizó las cifras de Martin con 15 millones de copias vendidas de Waka Waka y más de 4.000 millones de visualizaciones en YouTube, posicionándose entre los vídeos musicales más vistos de la historia de esta plataforma, además de obtener el Récord Guinness como la canción del Mundial más reproducida en Spotify.

La canción le cambió la vida de otra manera; también fue el Mundial en el que el mundo conoció que la artista era la novia de uno de los ganadores de la competición, el jugador español Gerard Piqué. “Si no fuera por esa canción, no hubiera conocido al papá de mis hijos. Me cambió la vida”, dijo en una radio de Los Ángeles en 2014. En aquel momento, a Milan y Sasha se les conocía como los wakabebés. La canción tenía un doble final feliz: el del éxito mundial y el del cuento de hadas.

Más de una década después, tras la polémica separación del exjugador de fútbol y sus importantes problemas con la Hacienda españolaDai Dai se vuelve a incrustar en la biografía de Shakira en busca de mayor apelación emocional con cualquier tipo de oyente. “Siempre pensé que era más frágil o débil de lo que la vida me demostró”, ha explicado la cantante en una entrevista en la revista People en la que se remitía al verso de su canción: “Lo que te rompió una vez te hizo fuerte”.

Hay una lectura más que la FIFA apareja a las canciones del Mundial y que le permite sortear las críticas por la elección de las sedes para la celebración de estas competiciones. Dai Dai tiene fines benéficos: el 100% de las ganancias se destinará al Fondo de Educación de esta entidad. El objetivo es recaudar 100 millones de dólares para “proporcionar acceso a la educación de calidad y al deporte a niños de todo el mundo”, según la organización. A lo que Shakira añade: “Va a ser el más especial de todos porque esta edición planea dejar un legado importante para todos aquellos niños que no tienen visibilidad, que viven en condiciones de vulnerabilidad”.

Es la guinda del pastel para una competición que ha sido capaz de inmunizarse contra las duras críticas que se generaron la pasada edición en Qatar. “Asumimos aquel Mundial con normalidad. Ahora viene el de Estados Unidos con Trump y luego el de Arabia Saudí”, enumera Mónica Marchante, periodista deportiva de Movistar Plus. “Hace tiempo ya que la FIFA vive de espaldas a este tipo de cuestiones. Desgraciadamente, no tiene ningún tipo de sensibilidad. Hacen lo que más les conviene económicamente y ya está”. 

EL PAÍS


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