viernes, 17 de agosto de 2012

Casa de citas / Adolfo Bioy Casares / Infinidad de mujeres


Adolfo Bioy Casares
INFINIDAD DE MUJERES



Un día que íbamos en mi auto, por Figueroa Alcorta, hacia Palermo, Silvina (Ocampo) dijo unos versos muy hermosos que serían después una estrofa de Enumeración de la patria; intuí que eran suyos y le dije que era una gran poeta.

En el Rincón Viejo, un día le anuncié a mi querido amigo Oscar Pardo:

        –Prepárate. Nos vamos a casar.

Corrió a su cuarto y volvió con una escopeta en mano. Entendió que íbamos a cazar. El casamiento fue en Las Flores y los testigos, además del mencionado Óscar, Drago Mitre y Borges. Ese día, en el estudio fotográfico Vetere, de aquella ciudad, nos fotografiamos. A veces me he preguntado, a lo largo de mi vida, si no he sido muchas veces cruel con Silvina, porque por ella no me privé de otros amores. Un día en que le dije que la quería mucho, exclamó:

–Lo sé. Has tenido una infinidad de mujeres, pero has vuelto siempre a mí. Creo que eso es una prueba de amor.


Adolfo Bioy Casares 
Memorias 
Buenos Aires, Tusquets, 1994, págs. 87 y 88



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jueves, 16 de agosto de 2012

Casa de citas / Bioy Casares / Dos o tres mujeres para ser feliz


 Bioy Casares 

Dos o tres mujeres para ser feliz


Sin despeinarse nunca Adolfo Bioy llevó una vida muy atareada: tenis por la mañana, amores por la tarde, lecturas y literatura a cualquier hora y para cenar, como plato único, Borges en su propia salsa. Cazar mujeres al ojeo y ser muy querido, al margen de los libros, fue su primer oficio. En una reunión de amigos una noche en casa del escritor Mastronardi, exclamó: "Genca está poderosísima". Se trataba de Silvia Angélica, una adolescente, sobrina del propio Bioy. Él reparó por primera vez en su extraordinaria belleza y al día siguiente la hizo su amante. Fue una historia de tantas, sin duda la más obsesiva, pero Bioy estaba siempre con el arma cargada en estado de revista y por sus brazos pasaron innumerables mujeres, casadas y solteras, unas muy finas y otras bataclanas. El escritor en el descapotable en la puerta trasera del teatro, con un cigarrillo Lucky Strike en los labios, esperando a la primera actriz o a una hermosa corista, es uno de sus perfiles. A veces jugaba una simultánea, como en el ajedrez, con dos o tres amores al mismo tiempo. En una partida avanzaba un peón, en otra se comía un alfil, en otra hacía jaque mate.
-Cuando tuve una sola mujer, realmente fui muy infeliz. Con dos o tres me iba mejor. Parece que lo adivinaban y me mimaban para no perderme. No me considero un hombre inmaduro. Tal vez he sido un donjuán para protegerme. Cuando jugué a la verdad, a entregarme del todo a la persona que quería, esa persona inmediatamente me dominaba y me castigaba.
..



Manuel Vicent
Póquer de ases
Madrid, Alfaguara, 2009, págs. 65 y 66


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miércoles, 15 de agosto de 2012

Casa de citas / Chavela Vargas / Últimas líneas



Chavela Vargas
ÚLTIMAS LÍNEAS

Detener el camino va a ser hermoso. Y no quiero lágrimas ni tragedias. Si nadie ha vuelto de allí, será porque el lugar es maravilloso. En México, en los años de la bohemia, se decía que había que morir joven o morir borracho. Yo, ninguna de las dos cosas. Por llevar la contraria, más que nada. No sean egoístas. Tengo derecho a descansar. Tengo derecho a ir con los míos; tengo derecho a ser el jaguar que les observa desde la espesura de la selva.


Chavela Vargas
Y si quieres saber de mi pasado
Madrid, Aguilar, 2002, pags. 290 - 291




martes, 14 de agosto de 2012

Casa de citas / Chavela Vargas / Lo peor



Chavela Vargas
Biografía
LO PEOR

Y esto era lo peor: tantos años de tequileo y pachanga acabaron por derrotarme. Me desgracié, lo eché todo a perder. He leído muchas veces que mi enfermedad –mi borrachera– se debía a una incapacidad para asumir la fama, para asumir mi homosexualidad o para asumir no sé qué cosas. La única razón de mi desgracia fue que me gustaba beber y quise beber. Y me lo bebí todo.
            Cuando fui a España, en los primeros años de los setenta, ya todo estaba perdido. Actué en el Florida Park: pachanga, recital sin ningún interés. Actué en la televisión, en un programa de José María Íñigo, y canté La llorona tres veces.
            Me dio tanta vergüenza que, de regreso, no quise saber nada del mundo: me encerré con una botella de tequila y así pasaron quince años largos. Comenzaba entonces, como dice Joaquín Sabina, mi particular travesía del desierto.



Chavela Vargas
Y si quieres saber de mi pasado





lunes, 13 de agosto de 2012

Casa de citas / Chavela Vargas / Cosas del tequila



Chavela Vargas
Biografía
COSAS DEL TEQUILA


Ha venido Marta a casa y me ha dicho que se ha muerto doña Amalita. Doña Amalita tenía más de cien años, y acabó por morirse. Había sido coronela en la revolución de Zapata.
—Pues vámonos a casa de la finada.
Y allí nos hemos presentado. Nos dieron un vasote de tequila, como corresponde en un velorio mexicano. Y luego otro. Y otro más. Venga lamentaciones, lloros y alegría. Y más tequila. Y así hasta las siete de la mañana. Ya había amanecido cuando nos fuimos todos en pachanga para el cementerio. Había que ver las lágrimas de los presentes. Eran lágrimas tequileras, porque estábamos con un cuete tremendo. La hija de doña Amalita decía:
—¡Adiós, madrecita, que nunca te volveré a ver!
Y así iba todo. Hasta que le pregunté a Marta.
—Pues ¿dónde está la muerta, que no la veo?
—¡Ay, señora! ¡Pues que no la trajimos, que se quedó allá en la casa!



Chavela Vargas
Y si quieres saber de mi pasado
Madrid, Aguilar, 2002, p. 208


domingo, 12 de agosto de 2012

Casa de citas / Chavela Vargas / Mi amor era dulce y suave


 
Chavela Vargas

MI AMOR ERA DULCE Y SUAVE
  
         Me han dicho algunas veces que mi amor era dulce y suave. La leyenda negra supone que mi amor era fuerte y violento. No niego que hubo alguna agarrada, y que en alguna despedida se dijeron palabras bien altas. Era celosa, es verdad. Pero es que casi todas me ponían los cuernos. Parecía yo un venado, no podía entrar por ninguna puerta. Tal vez se asombren ustedes, pero yo no los he puesto nunca –otra cosa que no aparece escrita en la leyenda negra–. Cuando he estado con una mujer, he estado con una sola mujer. Nunca fui promiscua, ni me gustó jugar a lesbiana, ni jamás jugué con los amores. Me gustaban y me gustan todas, por supuesto, pero no. Yo soy muy respetuosa. Si una gente me quiere, yo tengo que respetarla porque es mi deber como ser humano. Y muy agradecida de que alguien me ame. Quizá porque, como no he sido muy afortunada con el cariño de los demás, siempre agradezco que me quieran. Y siempre me resulta fascinante y maravilloso que alguien ponga sus ojos en mí.

Chavela Vargas
Y si quieres saber de mi pasado
Madrid, Aguilar, 2002, p. 176 




miércoles, 8 de agosto de 2012

Casa de citas / Marilyn Monroe / Cuando era niña



Marilyn Monroe
CUANDO ERA NIÑA

No one ever called me pretty when I was a little girl.

marilyn monroe signature

Nadie me llamó bonita cuando era niña.




martes, 7 de agosto de 2012

Casa de citas / Marilyn Monroe / Cuando tenía nueve años

Marilyn Monroe en 1933

Marilyn Monroe
CUANDO TENÍA NUEVE AÑOS

Más adelante descubrí qué era el sexo sin hacer ninguna pregunta. Casi tenía nueve años y vivía con una familia que alquilaba una habitación a un tipo llamado Kimmel. Era un hombre de aspecto serio: todos lo respetaban y lo llamaban señor Kimmel. Pasaba un día por delante de su cuarto cuando se abrió la puerta y me dijo con tranquilidad: —Pasa, Norma, por favor. Creía que iba a pedirme algún encargo. —¿Dónde quiere que vaya, señor Kimmel? —pregunté. —A ningún sitio —dijo cerrando la puerta; me sonrió y echó la llave—. Ahora no puedes salir —añadió como si estuviéramos jugando.



Marilyn Monroe, My Story





lunes, 6 de agosto de 2012

Casa de citas / Marilyn Monroe / Hollywood


Marilyn Monroe
HOLLYWOOD

La virtud de una chica es mucho menos importante en Hollywood que su peinado. Se te juzga por tu aspecto, no por lo que eres. Hollywood es un lugar donde te pagan mil dólares por un beso y cincuenta centavos por tu alma. Lo sé porque rechacé la primera oferta bastante a menudo y cobré siempre los cincuenta centavos.


Marilyn Monroe, My Story




domingo, 5 de agosto de 2012

Casa de citas / Marilyn Monroe / Esa chica


50 anos sin marilyn monroe
Los Angeles Times
6 de agosto de 1962

Marilyn Monroe
(1 de junio de 1926 - 5 de agosto de 1962)


Para leer BIOGRAFÍA DE MARILYN MONROE

ESA CHICA

File:Marilyn Monroe Signature.svg
Sí, había algo especial en mí y sabía de qué se trataba. Yo era el tipo de chica a la que encuentran muerta en su dormitorio con un frasco de somníferos en la mano.


Marilyn Monroe, My Story








sábado, 4 de agosto de 2012

Casa de citas / Héctor Tizón / Las mujeres


Héctor Tizón
LAS MUJERES

Mi abuela decía: "Las mujeres pueden enamorarse pero en secreto".


Graciela Speranza
Primera persona
Conversaciones con quince narradores argentinos
Bogotá, Grupo Editorial Norma, 1995, p. 33