Javier Rodríguez Marcos
ESCRITORES
Escritores locuaces / Editores lacónicos
Para un escritor solo hay algo casi tan malo como no tener un editor: tener demasiados. Cuando un autor desperdiga sus libros por más de dos catálogos es que algo sucede. O bien escribe tanto que no hay quien le siga el ritmo o bien sus lectores no acaban de ser bastantes como para que un sello repita con él (tras no recuperar, muchas veces, el anticipo negociado con su agente). Entre la torre de marfil y la torre de control suele haber buena conexión pero no siempre hay pasajeros para tantos aviones.
Escritores locuaces / Editores lacónicos
No hay comentarios:
Publicar un comentario