lunes, 16 de febrero de 2026

Ancianas japonesas

 


ANCIANAS JAPONESAS

En Japón, un fenómeno preocupante ha surgido en los últimos años: un número creciente de mujeres mayores comete delitos menores con el objetivo de ser encarceladas.

Cuervos y antibióticos



CUERVOS Y ANTIBIÓTICOS 

 Los cuervos descubrieron los antibióticos millones de años antes que los humanos.

Margaret Atwood / “Estoy muy vieja para escribir con escrúpulos”



La también poeta de 86 años añadió sobre sus memorias: “no tienes que hacer tanta investigación”, comentario que fue respondido con carcajadas de los asistentes. “Lo que puedes recordar son las catástrofes, las tragedias, lo malo que te hicieron, no lo que hiciste”.
La también poeta de 86 años añadió sobre sus memorias: “no tienes que hacer tanta investigación”, comentario que fue respondido con carcajadas de los asistentes. “Lo que puedes recordar son las catástrofes, las tragedias, lo malo que te hicieron, no lo que hiciste”. Foto: Roberto García
“Estoy muy vieja para escribir con escrúpulos”: afirma Margaret Atwood sobre su autobiografía, 'Libro de mis vidas'
Foto autor
Reyes Martínez Torrijos
15 de febrero de 2026 19:26

San Miguel de Allende, Gto. La escritora canadiense, Margaret Atwood, explicó a propósito de su autobiografía Libro de mis vidas: “estoy muy vieja para escribir con escrúpulos, remordimientos, dudas, inquietudes. Ya no tengo de esas”.

domingo, 15 de febrero de 2026

Maggie O’Farrell / Sobre la escritura



Maggie O’Farrell

Maggie O’Farrell

SOBRE LA ESCRITURA

 La mayoría de los escritores trabajan cuando están lejos de sus escritorios, cuando hacen la vista gorda, cuando están ocupados con alguna otra tarea mundana: fregar, doblar la ropa, llevar a los niños al colegio, la discusión con un niño pequeño sobre las ventajas y desventajas de usar un abrigo en diciembre.

sábado, 14 de febrero de 2026

Cees Nooteboom / La memoria

 



Memory is like a dog that lies down where it pleases.
Cees Nooteboom, Rituals

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El recuerdo es como un perro, que se echa donde le apetece.

Cees Nooteboom, Rituales


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La memoria es como un perro que se acuesta donde le place.
Cees Nooteboom, Rituales







Casa de citas / Cees Nooteboom / Verano

 


Cees Nooteboom
VERANO

    Es verano. Me despido del calor voluptuoso de Berlín, lo abandonaré por el otro verano, el mediterráneo. Y regresaré luego, en otoño. La ciudad parece haberse abandonado al placer, en los exuberantes prados tras el palacio de Charlottenburg o en el parque de Kreuzberg yacen mujeres semidesnudas como si estuviesen a la espera de una orgía. En dos ocasiones veo cómo una de esas teutonas monta sobre un pobre intelectual sumiso tendido en la hierba, le quita los anteojos y regala una profusión de caricias a su escuálida persona, un poco como lo haría un San Bernardo con la víctima de un alud. Los grandes senos blancos relucen al sol, el hombre patalea un poco pero sucumbe a esa desbordante muestra de afecto. La era del matriarcado ha dado comienzo, los que están a su alrededor ni se inmutan, fuman sus porros, empollan voluminosos libros, dejan que la cerveza les corra por la barba o hablan a su perro. La hierba reverdea, la ciudad dibuja un círculo de ruido en torno a estos enclaves, es verano y el smog fustiga los sentidos.

    En medio de esta fiesta pagana, intento recordar mi llegada en febrero, las caras pálidas, la ropa blindada, pero me es imposible. Esta ciudad se rinde sin condiciones al verano, como si las otras estaciones ya no contaran y solo sirvieran de larga antesala a estos momentos en los que se celebra una libertad que en otros momentos resulta invisible. Las estatuas barrocas del palacio de Charlottenburg resultan igualmente voluptuosas en su grácil petrificación, tan solo tras mirar detenidamente me doy cuenta de que algunas de ellas carecen de rostro bajo los cabellos ondulados, son óvalos lisos sin ojos y sin boca, como las pinturas de Malevich y De Chirico. Representan a la Retórica, o a las Matemáticas, pero eso no justifica que hayan de ir por la vida sin ojos. Eso confiere algo moderno y por tanto incongruente y ominoso a su gracia dieciochesca, una ausencia de alma que no le va a su aire libidinoso. Las caras no han sido mutiladas por algún que otro movimiento iconoclasta, sino que han sido esculpidas así, superficies alargadas y vacías, blasones sin emblemas. Sigo sin saber la razón y me temo que la explicación habrá de esperar hasta el otoño, al igual que habrá de esperar la visita al museo egipcio que vigilan las estatuas con sus cabezas huecas.


    Las familias turcas han buscado su propio rincón en el parque. Las chicas llevan pañuelo y juegan con los pequeños, las mujeres están sentadas en la tienda de sus muchos ropajes; los hombres, en cuclillas, fuman o charlan. De hecho, un apartheid elegido por ellos mismos. Estas familias no están tumbadas al sol, sino sentadas. Así, hay aquí dos tipos de campos elíseos, uno en el que la gente, en distintos grados de desnudez, se estira, se somete y se entrega al sol, y otro en el que la gente, en posición horizontal o semihorizontal, sencillamente está fuera, al sol. Eso es otra cosa. También es más antiguo. Me es imposible leer el pensamiento del segundo grupo, y aun así, puedo imaginarlo. Un grupo es el anacronismo del otro, y a los árboles les da exactamente igual.

15 de julio de 1989


Cees Nooteboom
NOTICIAS DE BERLÍN

viernes, 13 de febrero de 2026

El sueño americano



EL SUEÑO AMERICANO

Querida madre, por fin, el sueño americano. Fui uno de los árboles del espectáculo de Bad Bunny. Tuve que oírlo cantar una y otra vez sus pendejadas porque ensayamos más de una semana. Pero pagaron bien. Mucho mejor que cuando vendía empanadas en las afueras del estadio y vomitaba fuego en los semáforos. Nos divertimos más que el mismo público y me puse al día con el alquiler. Parece que Ricky Martin va a necesitar florecitas muy pronto. Deséame suerte, madrecita. Te extraño mucho. Un beso de tu hijo que tanto te quiere.












Cees Nooteboom / En el ojo del huracán

 




Cees Nooteboom
En el ojo del huracán


    «El origen de la existencia es el movimiento. Esto significa que la inmovilidad no puede darse en la existencia, pues, de ser ésta inmóvil, regresaría a su origen: la Nada. Por esta razón, el viaje no tiene fin, tanto en el mundo superior como en el mundo inferior.» Estas palabras figuran en el Kitâb al-isfâr, El Libro de la revelación y los Efectos del Viaje , un extenso relato de viajes del sabio árabe del siglo XII Ibn ‘Arabi. Es un tratado de carácter místico, de honda religiosidad, en el que todo –Dios, el universo, el alma– se enmarca en el signo del movimiento, un movimiento que se designa a lo largo de todo el libro con el nombre de viaje . No soy musulmán, compré el libro en cierta ocasión en París porque aparecía en él la palabra voyage –en árabe safar , plural asfâr –, porque se trataba de una edición bilingüe y me encanta la escritura árabe, y también porque, mientras ojeaba el libro en aquella librería parisina, me llamaron la atención un par de cuestiones del prólogo que interesan a cualquier viajero que se precie, viva éste en el siglo XII o en el XX . El traductor y prologuista, Denis Gril, comenta que podría haber traducido la palabra «efectos» por «frutos», para así subrayar los beneficios del viaje y también porque la palabra árabe natâ’ij sugiere, por su origen, la idea de «alumbrar», lo cual enlaza a su vez con los frutos anímicos y espirituales: el viaje, según el texto, responde a ese nombre porque alumbra la verdadera naturaleza del viajero o, por decirlo de una manera más sencilla, viajar en solitario sirve para conocerse a uno mismo.

Un encuentro / Cees Nooteboom y Paul Theroux

 

Cees Nooteboom y Paul Theroux


UN ENCUENTRO

En noviembre de 2012, dos grandes escritores y acérrimos viajeros se encontraron en Madrid, el holandés Cees Nooteboom y el norteamericano Paul Theroux. La famosa pelea del norteamericano con el Nobel Naipul sazona la conversación. El periodista español Juan Cruz describe el encuentro de los viajeros en las páginas de El País.

jueves, 12 de febrero de 2026

Fallece en Menorca a los 92 años el autor holandés Cees Nooteboom

 



Fallece en Menorca a los 92 años el autor holandés Cees Nooteboom


AGENCIAS
12 de febrero de 2026

El autor holandés Cees Nooteboom (La Haya, 1993) ha fallecido este 11 de febrero a los 92 años de edad en su casa de Sant Lluís, en la isla de Menorca, como ha dado a conocer en redes sociales su editorial, De Bezige Bij.

Un escritor / Cees Nooteboom



Muere a los 92 años el escritor neerlandés Cees Nooteboom, viajero incansable de la memoria europea

Considerado uno de los mejores autores de su generación, gozaba de gran prestigio también en Alemania y vivía parte del año en Menorca


ISABEL FERRER
La Haya - 

Cees Nooteboom, uno de los escritores neerlandeses más importantes de Países Bajos, ha fallecido este miércoles a los 92 años, según ha confirmado su editorial neerlandesa, De Bezige Bij. El autor, que tuvo mucho éxito en el extranjero con sus relatos de viajes, cubrió todos los géneros literarios hasta muy avanzada edad, y residía parte del año en su casa de Menorca. Autor de reportajes, diarios, colecciones de relatos, ensayos, crítica y de arte y, por supuesto, novelas, se consideraba sobre todo poeta. En especial, porque la poesía en su lengua no suele ser de las más traducidas.

Cees Nooteboom / “Soy parte de un mundo que está






Cees Nooteboom: “Soy parte de un mundo que está 

El autor holandés, de corazón cosmopolita y errante, reflexiona desde su retiro estival menorquín sobre un mundo cambiante, un presente cada vez más efímero y las lecturas que nunca le abandonan. 'Círculos infinitos. Viajes a Japón' es su libro más reciente

Cees Nooteboom / “Alemania ha superado su pasado. España no”

 


Cees Nooteboom: 

“Alemania ha superado su pasado. España no”

El autor holandés creció bajo la sombra de la ocupación alemana y se convirtió en referente europeo sobre Berlín, su pasado y sus misterios.

Viajero, poeta y novelista incansable a sus 81 años, cuenta a Babelia por qué un escritor debe aprender a convivir con su silencio.

miércoles, 11 de febrero de 2026

Un libro / Última salida para Brooklyn, de Hubert Selby

 





Hubert Shelby
ÚLTIMA SALIDA PARA BROOKLYN

Ultima salida para Brooklyn, uno de los libros más míticos de la literatura norteamericana de los últimos decenios, es a la vez una original obra narrativa y un documento atroz de la vida en la zona más salvaje de la jungla neoyorquina. Pocos libros suscitaron opiniones tan extremas como éste cuando se publicó por primera vez, en 1964, desde la más rendida admiración (se le llamó «un Viaje al fin de la noche americana, despojado de grasa»), hasta el furor ciego.

Una infancia / Los primeros años de Harry Crews

 



"UNA INFANCIA": LOS PRIMEROS AÑOS DE HARRY CREWS


José Ángel Barrueco
6 de abril de 2015

Pero ese libro no lo conocimos en España hasta el año de su muerte: 2012. Algo había pasado con Crews en este país porque nadie lo publicaba, nadie lo traducía, pese a que prescriptores literarios como Kiko Amat y Chuck Palahniuk no se cansaban de recomendarlo. Fue gracias a la traducción de Javier Lucini (que también es editor y escritor, entre otras muchas cosas) y a la edición conjunta de Acuarela Libros y Antonio Machado que pudimos disfrutar de una de sus obras en 2011: Cuerpo, una sátira sobre el culto a los músculos y una de las novelas más divertidas de la narrativa norteamericana.