miércoles, 2 de abril de 2025

Un personaje / Casanova


 Mario Jursich

CASANOVA

Hace diez años, la revista Fucsia nos pidió a Juan David Correa, Marcel Ventura y a mí que recomendáramos a sus lectoras «un libro que abordara el sexo, hablara sobre la sexualidad o se adentrara en el complejísimo universo de las relaciones sentimentales». Si alguien quiere saber por qué elegí un libro de casi ¡4.000 páginas!, puede repasar estas líneas escritas hace una década.

Casa de citas / Dick Van Dyke / Ejercicio

 


Dick Van Dyke

EJERCICIO

A los 30 hacía ejercicio para verme bien. A los 50 para estar en forma. A los 70 para no estar postrado en una cama. A los 80 para poder vivir sin asistencia. Ahora, a los 99, lo hago por puro desafío.


sábado, 29 de marzo de 2025

Los osos de Yellowstone

 


LOS OSOS DE YELLOWSTONE

 Una inusual acumulación de osos, tanto grizzlies como negros, ha bloqueado las entradas del Parque Nacional de Yellowstone, impidiendo el acceso a turistas y generando alarma entre los guardabosques. Este fenómeno, sin precedentes, ha llevado a evacuaciones y retrasos, y ha dejado perplejos a los científicos.

viernes, 28 de marzo de 2025

Un actor / Harrison Ford

 

Harrison Ford

Harrinson Ford

Esto no es un set de película. Esto no es Han Solo. Esto es solo Harrison Ford, en algún momento a principios de los 70, en su propia cocina, mucho antes de que la galaxia supiera su nombre.

Una foto / Leyendas

 

LEYENDAS

Martin Scorsese, Joe Pesci, Robert De Niro y Al Pacino, 2022 




José Martí / El monstruo

 


José Martí

EL MONSTRUO


Toda mi vida he recordado esta frase pero de otra manera: “Porque conozco al monstruo, puedo hablar de sus entrañas”. Ahora veo que existe otra: “Puedo hablar del monstruo porque conozco sus entrañas”.



martes, 25 de marzo de 2025

Anónimo / Leticia

 



Anónimo 

LETICIA


Leticia fue mi alumna en la escuela "Justo Sierra", en plena sierra. Tenía once años de edad.

Once años conociendo las carencias y la mugre de la vida.

Siempre con la misma ropa, heredada por una tradicional necesidad familiar.

Once años batallando con los bichos de día y de noche.

Con una nariz que como vela escurría todo el tiempo.

Con el pelo largo y descolorido sirviendo de tobogán a los piojos.

Aun así, era de las primeras en llegar a la escuela.

Tal vez iba por los momentos necesarios para soñar que era lo que no; aunque enfrentara el rechazo y el asco de los demás.

A la hora del trabajo en equipo nadie la quería.

No dieron la oportunidad para demostrar qué tan inteligente era: el repudio fue lo que Leticia conoció.

Me desconcertaba el hecho de ver que algunos varones con características semejantes a las de Leticia eran aceptados por el resto de las niñas y los niños, pero no ocurría lo mismo con Leticia y las niñas.

A mí solo se me ocurría hacer recomendaciones que nunca fueron atendidas.

En ese tiempo me preguntaba:

¿De qué sirve leer cuentos a esos niños que no han comido?;

¿serviría de algo alimentarlos con fantasías?

Yo creía que sí, pero no sabía hasta dónde.

Constantemente les brindaba relatos, sobre todo en la mágica hora de lecturas, dos veces por semana.

Un día conté "La Cenicienta" y cuando llegué a la parte en que el hada madrina transformó a la jovencita andrajosa en una bella señorita de vestido vaporoso y zapatillas de cristal, Leticia aplaudió frenéticamente el milagro realizado.

Había una súplica en su rostro que provocó la burla de los que no tenían la misma capacidad ni la misma necesidad de soñar.

Esta vez hubo recomendaciones y regaños.

En otra ocasión, pregunté a mis alumnas y alumnos: ¿qué quieren ser cuando sean grandes?

Y el cofre de sus deseos se abrió ante mí: alguien quería ser astronauta, aunque al pueblo ni el autobús llegaba; otros querían ser maestros, artistas o soldados.

Cuando le tocó el turno a Leticia, se levantó y con voz firme dijo:

“¡Yo quiero ser doctora!"

y una carcajada insolente se escuchó en el salón.

Apenada, se deslizó en su banca invocando al hada madrina que no llegó.

Mi labor en esa escuela terminó junto con el año escolar.

La vida siguió su curso.

Después de quince años, regresé por esos rumbos, ya con mi nombramiento de base.

Hasta entonces encontré algunas respuestas y otras preguntas.

Las buenas noticias me abordaron en autobús, antes de llegar al crucero donde trasbordan los pasajeros que van al otro poblado.

Llegaron en la presencia de una señorita vestida de blanco.

-¡Usted es el maestro Víctor Manuel!... , ¡usted fue mi maestro! _me dijo_ sorprendida y sonriente.

El que podía encantar serpientes con las historias que contaba.

Halagado, contesté:

_Ese mero soy yo.

_¿No me recuerda, maestro? _Preguntó, y continuó diciendo con la misma voz firme de otro tiempo- yo soy Leticia ... y soy doctora ...

Mis recuerdos se atropellaban para reconstruir la imagen de aquella chiquilla que en otro tiempo nadie quería tener cerca.

Se bajó en el crucero dejando, como La Cenicienta, la huella de sus zapatillas en el estribo del autobús...

Y a mi con mil preguntas.

Todavía alcanzó a decirme: - Trabajo en Parral... búsqueme en la clínica tal... y se fue…

Un día fui a la clínica que me dijo y no la encontré.

No la conocían ni la enfermera ni el conserje.

¡Era demasiada belleza para ser verdad!

"Los cuentos son bellos pero no dejan de ser cuentos", me lamentaba.

Arrepentido de haber ido, y casi derrotado, encontré a la directora de la clínica y hablé con ella.

Lo que me dijo, revivió mi fe en la gente y en la literatura:

_La doctora Leticia trabajaba aquí _me contó_.

Es muy humana y tiene mucho amor por los pacientes, sobre todo con los más necesitados.

_Esa es la persona que yo busco _asi grité.

_Pero ya no está con nosotros _dijo la directora.

_¿Se murió? _Pregunté ansioso.

_NO, COMO CREE, La doctora Leticia solicitó una beca para especializarse y la ganó... ahora está en Italia.

Leticia sigue aprendiendo más y enseñando sus secretos para luchar.

Yo sigo queriendo saber hasta dónde llega el poder de las palabras; ¿cuál es el sortilegio para encantar a las serpientes que jalan a los descobijados?; como profesor, ¿qué puedo hacer para equilibrar la balanza de la justicia social ante casos parecidos?; ¿cuándo empezó el despegue de los sueños de Leticia en cuanto al resto de sus compañeras y compañeros?; ¿dónde radica la fortaleza de las mujeres que superan cualquier expectativa?

Ya no quiero ser el maestro de Leticia: Ahora quiero aprender.

Quiero que me enseñe cómo evoluciona una oruga hasta convertirse en ángel y, sobre todo, quiero descubrir, ¿cuál fue la varita mágica que la convirtió en la princesa del cuento?

El maravilloso poder de las palabras.



viernes, 21 de marzo de 2025

Un libro / PROUST, novela familiar, de Laure Murat

 




Mientras se encuentra inmersa en la escritura del prólogo para una antología de artículos sobre Marcel Proust, Laure Murat topa con una escena de Downton Abbey en la que un mayordomo pone la mesa midiendo la distancia entre cubiertos con ayuda de una regla. Esta diminuta ceremonia, ejecutada con solemnidad sacramental, evoca en Murat, desde lo más recóndito de su memoria, una figura arcaica: las puras «formas vacías» que rigen el entorno aristocrático; el principio sobre el que se equilibra toda una casta, su casta. Porque lo que Murat reconoce en esa atención a las cosas inútiles es, a su pesar, una parte de sí misma, descendiente al mismo tiempo de los Luynes y de los Murat, dos célebres y centenarias dinastías francesas.

A raíz de esta pequeña epifanía, y guiada por la fascinación que despertó en su juventud la lectura de En busca del tiempo perdido, acabará emprendiendo una revisión de su propio y muy proustiano pasado que la llevará, a su vez, a explorar la vida y obra de Proust a través de una historia y un París que no le son nada ajenos: dos universos vinculados sin solución de continuidad, pues «el mundo pasado en el que crecí seguía siendo el de Proust, que había conocido a mis bisabuelos, cuyos nombres aparecen en su novela».

Una novela que supuso para ella, a los veinte años, un impacto transformador: «Y entonces mi vida cambió. Proust sabía mejor que yo por lo que estaba pasando. […] Incluso antes de romper con mi propia familia, me ofreció una meditación sobre el exilio interior que experimentan quienes se desvían de las normas sociales y sexuales». Así es como Proust, novela familiar se erige en un homenaje no solo a la obra proustiana sino al poder emancipador de la literatura a través de la lectura, que es también un poder de consuelo y de reconciliación con el tiempo.

ANAGRAMA

jueves, 20 de marzo de 2025

Casa de citas / Cervantes / Estas borrascas

 


Miguel de Cervantes Saavedra

ESTAS BORRASCAS

“Sábete, Sancho, que todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto ha de serenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas; porque no es posible que el mal ni el bien sean durables, y de aquí se sigue que, habiendo durado mucho el mal, el bien esté ya cerca...”

Miguel de Cervantes Saavedra

Don Quijote


miércoles, 19 de marzo de 2025

Triunfo Arciniegas / Diario / Pecora

 



Triunfo Arciniegas
PECORA
‘La pecora nera e altre favole

De repente uno se encuentra con el libro más famoso y más amado de Monterroso y el queso de oveja. Casi al mismo tempo, en el mismo mercado. Dos manjares, casi del mismo precio. Cinco euros por el libro y seis por el queso.  

Alborozado, uno corre prepararse un café colombiano, otra exquisitez, con pan y mermelada. Y queso, por supuesto.

Sólo se me ocurre otra manera de iniciar el día. Y requiere compañía, como todo el mundo sabe. 


***

LA PECORA NERA


In un lontano paese visse molti anni fa una pecora nera.

Fu fucilata.

Un secolo dopo, il gregge puntito le innalzò una estatua equestre che stava molto bene nel parco.

Così, in segiuito, ovni volta che apatía no pe ore nere, esse veníamo rápidamente pasaste per le armi, perché le futuro generazione di pecore comuni potesseri esercitarse anche nella scultura.


Augusto Monterroso

‘La pecora nera e altre favole’

Sellerio editore Palermo, Palermo, 1980, p. 1980


(Fotografía de Triunfo Arciniegas

Roma, 19 de marzo de 2025) PECORA

19 de marzo de 2025


De repente uno se encuentra con el libro más famoso y más amado de Monterroso y el queso de oveja. Casi al mismo tempo, en el mismo mercado. Y alborozado, corre a casa a prepararse un café colombiano con pan y mermelada. Y queso, por supuesto.


Sólo se me ocurre otra manera de iniciar el día. La que todo el mundo sabe. 


Nota: el queso, una exquisitez, vale más que el libro.


***

LA PECORA NERA


In un lontano paese visse molti anni fa una pecora nera.

Fu fucilata.

Un secolo dopo, il gregge puntito le innalzò una estatua equestre che stava molto bene nel parco.

Così, in segiuito, ovni volta che apatía no pe ore nere, esse veníamo rápidamente pasaste per le armi, perché le futuro generazione di pecore comuni potesseri esercitarse anche nella scultura.




Augusto Monterroso

‘La pecora nera e altre favole’

Sellerio editore Palermo, Palermo, 1980, p. 1980


(Fotografía de Triunfo Arciniegas

Roma, 19 de marzo de 2025)

lunes, 17 de marzo de 2025

Christopher Nolan / Nunca fui a una escuela de cine

 


Christopher Nolan

NUNCA FUI A ESCUELA DE CINE

Nunca fuí a la escuela de cine. Solía improvisar con la cámara. Estudié literatura inglesa en la universidad y conseguí unas buenas cualificaciones académicas, mientras hacía mis propias películas y quería hacer más. Yo mismo pagué mi primer largo, “Following”, hecho por mi y unos amigos.


domingo, 16 de marzo de 2025

Un personaje / Hélène Pouliquen.

 Hélène Pouliquen.

El Instituto Caro y Cuervo lamenta profundamente el fallecimiento de la académica, docente y escritora francesa Hélène Pouliquen.

Con una trayectoria de más de 30 años formando a varias generaciones de investigadores y literatos en la Universidad Nacional de Colombia, el Instituto Caro y Cuervo y la Universidad Javeriana, Pouliquen deja una huella indeleble en sus estudiantes, muchos de los cuales se convirtieron en destacados académicos. Su influencia trascendió las aulas, con discípulos que continúan cultivando sus enseñanzas tanto en Colombia como en el extranjero.

Su legado perdura no solo en sus publicaciones, sino también en las carreras de aquellos que fueron sus estudiantes. Hélène Pouliquen sembró en ellos la idea de “cultivar su propio jardín”, alentándolos a seguir sus propios caminos intelectuales, siempre en diálogo con las ideas y teorías que ella promovió.

Una cita tomada del artículo ‘Homenaje a Hélène Pouliquen’, publicado en la revista La Palabra, refleja la perspectiva de Pouliquen sobre la función vital y formadora de la literatura, vinculada a un proceso profundo de autoconocimiento y desarrollo personal: “Creo que la literatura permite a una persona volverse realmente persona”.

A sus familiares, seres queridos y exalumnos, les expresamos nuestras más sinceras condolencias.

sábado, 15 de marzo de 2025

National Geographic / Rosas negras

 


ROSAS NEGRAS

Turquía es el único lugar del mundo donde crecen rosas negras naturales, alimentadas por las aguas del Éufrates. Un tipo de flor muy raro, sólo en la aldea Halfeti, al sureste de la provincia de Şanl ıurfa, cerca de la provincia Urfa. Parecen negros durante el verano, en otras estaciones son rojos muy oscuro. Esta variedad viene dada por la densidad del suelo y la combinación de antocianinas, pigmentos solubles en agua; el suelo tiene un gran impacto en este tipo de pigmento porque es bastante sensible al pH.




Lección de semántica / Todo junto y separado

 

Ilustración de Triunfo Arciniegas


LECCIÓN DE SEMÁNTICA